El fondo tiene como objetivo lograr el crecimiento del capital a lo largo del tiempo. El fondo invierte como mínimo el 70% (y, normalmente, el 75%) de sus activos en renta variable de empresas japonesas cotizadas en bolsas de Japón, centrándose en aquellas que Fidelity considera infravaloradas. Asimismo, el fondo podrá invertir, con carácter auxiliar, en instrumentos del mercado monetario.