El Fondo invertirá el total de su cartera en renta fija pública y privada, sin exigirse una calidad crediticia mínima, principalmente en valores emitidos en países pertenecientes a la Unión Económica y Monetaria Europea, no obstante, no se descarta invertir en otros países pertenecientes a la OCDE principalmente en EE.UU., Canadá y Japón. Tales inversiones en divisas distintas al euro consistirán en emisiones en renta fija privada y pública de países pertenecientes a la OCDE. En cuanto a la estructura temporal de la cartera se situará en una duración máxima de 12 meses. Dentro de la renta fija también se incluyen depósitos a la vista con vencimiento inferior a 1 año en entidades de crédito de la UE, o de estados miembros de la OCDE sujetos a supervisión prudencial e instrumentos del mercado monetario no cotizados que sean líquidos.