Ayer te decía que una de las perlas que soltó en su entrevista el Magor del Mercado Randy Mckay era:
"Los traders exitosos los son porque adecuan el trading a su personalidad"
Y te dije que hoy te lo iba a explicar. Que te iba a contar los dos enfoques principales para el trading.
Y yo cumplo.
Porque en muchos sitios hablan de esto, pero creo que no le dan el enfoque mas acertado.
Son dos enfoques opuestos a la hora de enfrentarse al riesgo, a la incertidumbre y a la toma de decisiones.
Y te aviso.
Estoy hablando de trading.
Pero tú ya usas uno de esos enfoques en tu vida diaria, mucho antes de sentarte delante del mercado.
"Los traders exitosos los son porque adecuan el trading a su personalidad"
Y te dije que hoy te lo iba a explicar. Que te iba a contar los dos enfoques principales para el trading.
Y yo cumplo.
Porque en muchos sitios hablan de esto, pero creo que no le dan el enfoque mas acertado.
Son dos enfoques opuestos a la hora de enfrentarse al riesgo, a la incertidumbre y a la toma de decisiones.
Y te aviso.
Estoy hablando de trading.
Pero tú ya usas uno de esos enfoques en tu vida diaria, mucho antes de sentarte delante del mercado.
Y ahí empieza el problema.
Enfoque 1: El jugador
Vivir aceptando pérdidas para aspirar a algo grande
El enfoque del Jugador no es exclusivo de los mercados.
Es una forma de estar en el mundo.
Es una forma de estar en el mundo.
El Jugador acepta algo que a la mayoría le incomoda profundamente:
Para ganar de verdad, primero hay que estar dispuesto a perder muchas veces.
Para ganar de verdad, primero hay que estar dispuesto a perder muchas veces.
Piensa en alguien que decide dejar su trabajo estable para montar algo por su cuenta.
Los primeros meses (o años):
- Ingresos irregulares.
- Dudas constantes.
- Errores.
- Decisiones que no salen bien.
- Sensación de estar “tirando el tiempo”.
Desde fuera, muchos le dirán:
"¿No ves que estás perdiendo dinero?”
Pero el Jugador lo sabe:
- No está perdiendo.
- Está pagando el precio de la oportunidad.
Es eso que llaman "Meseta de potencial latente"(Esto ya te lo cuento mañana)
Asume pequeñas pérdidas continuas con la esperanza de que una decisión acertada, en el momento adecuado, lo cambie todo.
¿Cuál es la psicología del Jugador en la vida?
- Tolera la incertidumbre.
- No necesita validación inmediata.
- No interpreta cada fallo como un fracaso personal.
- Entiende el proceso como una inversión.
Ahora pregúntate esto:
¿Cuánta gente conoces capaz de vivir así… sin romperse por dentro?
Exacto.
Enfoque 2: La Casa
Buscar estabilidad, control y pequeñas victorias constantes
La Casa también existe fuera del trading.
De hecho, es el enfoque más socialmente aceptado.
De hecho, es el enfoque más socialmente aceptado.
La Casa no busca el gran salto.
Busca no caerse.
Busca no caerse.
Por ejemplo, el funcionario.
No hablo mal de ello. Hablo del enfoque mental.
- Sueldo fijo.
- Rutina clara.
- Expectativas controladas.
- Riesgo mínimo.
- Progreso lento pero estable.
La Casa prefiere ganar poco pero ganar siempre.
Sabe que quizá nunca se hará rico, pero tampoco se llevará grandes sustos.
¿Cuál es la psicología de la Casa en la vida?
- Valora la seguridad por encima del potencial.
- Tolera mal los sobresaltos.
- Prefiere lo conocido a lo prometedor.
- Confunde tranquilidad con éxito.
Y ojo:
Este enfoque funciona muy bien… mientras el entorno no cambie.
El gran error: Vivir como la casa y querer ganar como el jugador.
Muchísima gente vive su vida diaria con mentalidad de Casa:
- Evita riesgos.
- Busca aprobación.
- Necesita certezas.
- Huye del error.
Pero luego, en otros ámbitos, quiere resultados de Jugador.
Por ejemplo:
El típico caso:
- Persona que entrena lo justo.
- No quiere lesionarse.
- No quiere sufrir.
- No quiere quedar mal.
Pero quiere:
- Correr una maratón.
- Tener un cuerpo espectacular.
- Superarse “de verdad”.
Eso no es incoherencia deportiva.
Es incoherencia psicológica.
Quiere el resultado del Jugador con el compromiso emocional de la Casa.
Imposible.
Los dos enfoques son casi incompatibles a nivel mental.
Y fuera del trading ocurre exactamente lo mismo.
Y fuera del trading ocurre exactamente lo mismo.
Por ejemplo, imagina una relación de pareja:
l.
Persona que quiere:
- Amor profundo.
- Intimidad real.
- Compromiso auténtico.
Pero actúa como Casa:
- Evita conflictos.
- No se expone emocionalmente.
- No dice lo que siente por miedo a perder.
- Quiere seguridad constante.
Resultado:
- Relaciones planas.
- Frustración.
- Sensación de que “algo falta”.
Quiere la intensidad del Jugador con la protección emocional de la Casa.
Y eso no existe.
Esto exige que a la hora de hacer trading, tu contrato psicológico contgo mismo debe cambiar:
Esto exige que a la hora de hacer trading, tu contrato psicológico contgo mismo debe cambiar:
Contrato del Jugador en la vida
Implícitamente dice:
- “Voy a equivocarme.”
- “Voy a incomodar a otros.”
- “No siempre sabré si voy bien.”
- “Confío en el proceso aunque duela.”
Contrato de la Casa en la vida
Dice:
- “Prefiero certezas a sueños.”
- “No quiero sobresaltos.”
- “Valoro más la calma que el crecimiento.”
- “Acepto límites claros.”
El problema no es firmar uno u otro.
El problema es no haber firmado ninguno.
Y ahora va mi ración de crítica:
Sobre todo porque, para mi, es el mayor autoengamño moderno:
Vivimos rodeados de un mensaje tóxico:
“Puedes tenerlo todo sin pagar ningún precio.”
Los cojones.
En cualquier ámbito de alto rendimiento:
- O aceptas pérdidas frecuentes.
- O aceptas beneficios limitados.
Pero no ambas cosas a la vez.
Imagina que quieres aprender algo nuevo, como por ejemplo, tocar un instrumento (de músico, no me seas cabrón).
El Jugador:
- Hace el ridículo.
- Se equivoca.
- Habla mal.
- Toca fatal.
- Sigue.
La Casa:
- Espera a “estar preparado”.
- No se expone.
- Lee mucho.
- Practica poco.
- No avanza.
Y luego se pregunta por qué no progresa.
Todo esto es esencial.
Porque el trading no crea tu mentalidad.
La revela.
El mercado no te convierte en Jugador o Casa.
Solo pone presión donde ya hay una preferencia previa.
Solo pone presión donde ya hay una preferencia previa.
Si en tu vida:
- Evitas perder.
- Necesitas control.
- Te castigas por fallar.
En el mercado eso se amplifica.
Y si no lo entiendes antes, el gráfico te lo va a enseñar a hostias.
La pregunta que nadie quiere hacerse.
No es:
“¿Qué quiero conseguir?”
Es esta:
“¿Qué tipo de pérdidas estoy dispuesto a tolerar?”
Porque esa respuesta define:
- Tu enfoque.
- Tu psicología.
- Tus resultados.
En la vida.
Y luego, inevitablemente, en el trading.
PD:
"Y es que yo (na-na-ra, na)
Amo a la vida y amo el amor (na-na-ra, na)
Soy un truhan, soy un señor
Algo bohemio y soñador"
(Julio Iglesias- Ahora todo el mundo habla de él, pero es el numero uno...y lo sabes)