¿No recuerdas qué seguros tienes contratados? En este artículo te explicamos cómo consultar tus pólizas activas, ya sea de forma manual o digital, para evitar duplicidades, ahorrar dinero y mantener tus coberturas siempre actualizadas y bajo control.
Conocer qué seguros tienes contratados es fundamental para tu salud financiera. Este movimiento te permite evitar duplicidades y gastos innecesarios, además revisas que todas tus coberturas estén actualizadas y respondan a tus necesidades reales. Gracias a los avances digitales y a la colaboración entre aseguradoras y organismos públicos, hoy existen múltiples formas de identificar tus pólizas de forma rápida, segura y gratuita. Qué seguros tengo contratados
Para conocer tus seguros activos: revisa documentos físicos, extractos bancarios, área de cliente online o contacta directamente con la aseguradora.
Seguro de coche: el Fichero Informativo de Vehículos Asegurados (FIVA) permite comprobar si un vehículo tiene seguro en vigor en fivaweb.es.
Seguros ocultos: muchas tarjetas bancarias y cuentas premium incluyen seguros de viaje, accidente o compras que sus titulares desconocen.
Seguros de vida de un familiar fallecido: solicita el Certificado de Contratos de Seguros de Fallecimiento en el Ministerio de Justicia (plazo: 7 días hábiles).
¿Se puede saber qué seguros tengo contratado?
Sí, existen diversas vías legales y prácticas para conocer qué seguros tiene una persona, tanto en vida como después de su fallecimiento. En España, las aseguradoras están reguladas por la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP), que garantiza la protección de datos y la confidencialidad de cada contrato.
En el caso de personas fallecidas, el Ministerio de Justicia habilita un sistema público que permite a los herederos o beneficiarios comprobar si el difunto tenía contratado un seguro de vida o de accidentes con cobertura de fallecimiento.
Para las personas vivas, el proceso depende de los canales disponibles: revisar documentación, contactar con mediadores, acceder a las cuentas bancarias o consultar directamente con las aseguradoras.
¿Cómo saber qué seguros tengo contratados?
Identificar todas tus pólizas no tiene por qué ser un proceso complicado. A continuación, te mostramos los métodos más eficaces para hacerlo, tanto de forma manual como digital.
Métodos para saber qué seguros tienes contratados
Revisar documentos y correspondencia del seguro
El método más clásico sigue siendo verificar tu documentación personal. Busca contratos, pólizas, certificados individuales o cartas de garantía que indiquen la aseguradora, el número de póliza, las coberturas y la fecha de vencimiento.
Si conservas los correos electrónicos de confirmación o los archivos PDF que envían las aseguradoras tras la contratación, también son una fuente fiable.
👉 Consejo: organiza todos tus documentos en una carpeta física o digital para facilitar futuras consultas.
Consultar el último recibo del seguro
Otra forma práctica es revisar los cargos en tus cuentas bancarias. Los extractos suelen detallar el nombre de la aseguradora, el importe de la prima, la periodicidad del pago y, a veces, el número de póliza.
No te limites a los recibos mensuales más visibles: revisa también las domiciliaciones anuales (muchos seguros de hogar o vida se cobran una vez al año) y los cargos de baja cuantía (desde 3 €/mes) que pueden pasar desapercibidos entre los movimientos habituales.
Si detectas un cargo desconocido, contacta con tu entidad financiera o la compañía emisora para obtener información completa.
Acudir a un mediador o corredor de seguros
Los mediadores de seguros o corredores actúan como intermediarios entre tú y las compañías aseguradoras. Gracias a su acceso a bases de datos y experiencia, pueden ayudarte a localizar las pólizas que tengas activas, revisar coberturas duplicadas o incluso optimizar tus contratos para ahorrar costes.
Acceder a tu cuenta online en la aseguradora
Casi todas las compañías disponen de plataformas digitales donde puedes consultar tus pólizas activas. Para ello, solo necesitas:
Acceder a la web o app de la aseguradora.
Iniciar sesión con tu usuario o crear una cuenta nueva.
Entrar en la sección "Mis pólizas" o "Contratos activos".
Revisar los detalles: número de póliza, coberturas, estado del pago y fecha de renovación.
Llamar directamente a la compañía aseguradora
Si prefieres un trato más personal, puedes contactar por teléfono con el servicio de atención al cliente de tu aseguradora. Ten a mano tu DNI o NIE y, si es posible, el número de póliza o la matrícula del vehículo. Con esos datos, el agente puede verificar tu identidad, confirmarte qué pólizas tienes activas con esa compañía, las fechas de vencimiento y el estado de los recibos.
Si no recuerdas con qué aseguradoras tienes contratos, también puedes llamar a la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP): aunque no facilitan el detalle completo de cada póliza, pueden indicarte el número de contratos que tienes registrados y el ramo de cada uno (vida, hogar, automóvil…), lo que te sirve de punto de partida para dirigirte a cada aseguradora.
¿Cómo comprobar si tienes seguro de coche activo? El sistema FIVA
Si quieres saber si un vehículo tiene seguro de circulación vigente, existe una herramienta oficial gratuita: el Fichero Informativo de Vehículos Asegurados (FIVA), gestionado por UNESPA (Unión Española de Entidades Aseguradoras).
Puedes consultar si un vehículo tiene seguro obligatorio activo introduciendo la matrícula. Esto es útil en dos situaciones concretas:
Si quieres verificar tu propia póliza: comprueba que la alta en FIVA se ha procesado correctamente tras contratar un seguro nuevo.
Si has vendido tu coche: puedes confirmar que el nuevo propietario ha asegurado el vehículo antes de dar de baja definitivamente tu póliza.
La consulta se realiza en fivaweb.es (portal oficial de UNESPA) introduciendo la matrícula y el código de acceso requerido. También puede accederse desde la sede electrónica de la DGT con certificado digital o Cl@ve.
Seguros que tienes contratados sin saberlo
Este es el punto que más dinero le cuesta a los españoles: hay coberturas activas que ya estás pagando —a menudo a través de otros productos— y que desconoces completamente. Revisar estos cuatro focos puede evitarte duplicar coberturas o, al contrario, descubrir que ya estás protegido donde creías que no lo estabas.
Seguros vinculados a tu tarjeta bancaria
La gran mayoría de tarjetas de crédito y muchas de débito premium incluyen seguros gratuitos activados automáticamente al pagar con ellas. Los más habituales en el mercado español son:
Seguro de accidente en viaje: te cubre ante lesiones sufridas como pasajero en un medio de transporte cuyo billete hayas pagado con esa tarjeta. Algunas Visa Oro o Mastercard Gold alcanzan capitales de 600.000-760.000 € por fallecimiento o invalidez en tránsito.
Seguro de asistencia en viaje: cubre gastos médicos, repatriación, pérdida de equipaje o cancelación de vuelo. Solo se activa si el viaje fue pagado con la tarjeta y las coberturas médicas en España suelen ser muy básicas.
Seguro de protección de compras: cubre robos o daños en artículos adquiridos con la tarjeta durante los primeros 90 días. Algunos incluyen garantía extendida de electrodomésticos.
Para saber exactamente qué seguros lleva tu tarjeta, consulta las condiciones particulares en el área de cliente de tu banco o llama al servicio de atención. Las tarjetas estándar suelen tener coberturas mínimas; las de gama media-alta (Oro, Platinum) son las que ofrecen coberturas relevantes.
Seguros vinculados a tu hipoteca o préstamo personal
Al firmar una hipoteca, la mayoría de bancos condicionan (o recomiendan fuertemente) contratar un seguro de vida que cubre el capital pendiente de la hipoteca en caso de fallecimiento del titular. Este seguro puede haberse firmado directamente con el banco o con una aseguradora externa en el momento de formalizar el préstamo, y muchos titulares no recuerdan sus condiciones o ni siquiera recuerdan haberlo contratado.
Busca en los documentos de tu hipoteca o préstamo: suele aparecer como una condición particular o como un cargo separado en el cuadro de amortización. Si no lo encuentras, pregunta directamente a tu banco.
Seguros del convenio colectivo de tu empresa
Muchos trabajadores por cuenta ajena tienen un seguro colectivo de accidente o de vida vinculado a su convenio colectivo que la empresa paga íntegramente. Cubren fallecimiento, invalidez permanente o incapacidad temporal por accidente laboral, y su capital puede ir desde 15.000 € hasta más de 100.000 € según el sector y el convenio aplicable.
Para saber si tienes esta cobertura, consulta el convenio colectivo de tu sector o pregunta directamente al departamento de Recursos Humanos de tu empresa. En muchos casos, los trabajadores no conocen la existencia de este seguro hasta que ocurre un siniestro.
Seguros vinculados a cuentas bancarias o productos de ahorro
Algunos productos de banca premium —cuentas nómina de perfil alto, fondos de inversión o planes de pensiones de ciertos bancos— incluyen coberturas adicionales de accidente o decesos como complemento comercial. Revisa los términos y condiciones de los productos financieros que tienes contratados: puede haber coberturas que no utilizas y por las que estás pagando indirectamente a través de las comisiones del producto.
Limitaciones al intentar localizar pólizas contratadas
Aunque existen varios métodos, no siempre es sencillo obtener información sobre las pólizas contratadas. Entre las principales limitaciones se encuentran:
Protección de datos personales: las aseguradoras solo pueden revelar información al titular o a sus herederos legales.
Fallecimiento del titular: en estos casos, se requiere un certificado de defunción y la solicitud oficial al Ministerio de Justicia.
Aseguradoras en liquidación o absorbidas: los contratos pueden haber sido transferidos a otra compañía, lo que complica la búsqueda.
Falta de documentación: sin recibos ni números de póliza, la localización puede requerir más tiempo o la ayuda de un mediador.
Limitaciones al intentar localizar pólizas de seguros
¿Por qué es importante saber qué seguros tiene un familiar?
Saber qué seguros tenía un familiar fallecido no solo ayuda a tramitar posibles indemnizaciones, sino también a mantener el control financiero de la familia. En muchos casos, los beneficiarios desconocen la existencia de un seguro de vida o accidentes que podría cubrir deudas, hipotecas o gastos funerarios.
En España, el Certificado de Contratos de Seguros de Cobertura de Fallecimiento es la herramienta oficial para resolver este tipo de situaciones.
Certificado de Contratos de Seguros de Cobertura de Fallecimiento
Este certificado puede solicitarlo cualquier persona que demuestre interés legítimo (herederos, beneficiarios, abogados o notarios). El trámite puede realizarse de dos maneras: en línea o de forma presencial.
Consulta telemática (en línea)
El procedimiento más rápido se realiza a través de la Sede Electrónica del Ministerio de Justicia. Para ello, necesitas disponer de Cl@ve PIN, certificado digital o DNI electrónico. Una vez completada la solicitud y abonada la tasa correspondiente (modelo 790), el certificado se emite en un plazo aproximado de siete días hábiles.
Consulta presencial
También puedes realizar la solicitud en persona en las Gerencias Territoriales del Ministerio de Justicia o en el Registro General de Actos de Última Voluntad. Deberás presentar el Certificado de Defunción del asegurado y el modelo 790 con el justificante de pago de la tasa.
Qué hacer cuando encuentras coberturas duplicadas
Detectar que tienes dos seguros que cubren lo mismo es frecuente, especialmente en seguros de hogar (uno contratado por ti y otro vinculado a la hipoteca) o en seguros de accidente (uno personal y otro del convenio colectivo). La duplicación no es solo un gasto innecesario: si presentas una reclamación con dos pólizas activas sobre el mismo riesgo, ambas aseguradoras se repartirán la indemnización proporcional a sus coberturas y no podrás cobrar el doble.
Para decidir cuál cancelar, compara estos cinco puntos:
Coberturas cubiertas: ¿qué garantiza cada póliza que la otra no tiene? La que cubra más situaciones es la que conviene conservar.
Capital máximo indemnizable: conserva la póliza con capital más alto si el riesgo lo justifica.
Franquicia: la póliza sin franquicia o con franquicia más baja protege mejor ante siniestros pequeños.
Coste anual: si las coberturas son equivalentes, conserva la más económica sin perder calidad de cobertura.
Facilidad de gestión de siniestros: consulta el ratio de reclamaciones de cada compañía en la Memoria del Servicio de Reclamaciones de la DGSFP antes de decidir.
¿Qué hacer después de conocer los seguros contratados?
Una vez que hayas identificado todas tus pólizas, revisa si existen coberturas duplicadas o productos que ya no necesitas. Si detectas carencias o coberturas insuficientes, aprovecha para comparar ofertas actualizadas antes de cancelar la póliza del seguro.
Seguros incluidos sin coste adicional (viaje, accidente, compras)
Mediador o corredor de seguros
1–3 días
Autorización escrita
Listado y estado de pólizas activas
Registro del Ministerio de Justicia
7 días hábiles
Certificado de defunción
Seguros de vida de personas fallecidas
Preguntas frecuentes sobre cómo localizar pólizas contratadas
Solicita el Certificado de Contratos de Seguros de Cobertura de Fallecimiento en el Ministerio de Justicia (sede electrónica o presencialmente). Necesitas el certificado de defunción y el modelo 790. El documento indicará si el fallecido figuraba como titular de un seguro y la aseguradora correspondiente. Plazo: 7 días hábiles.
El plazo habitual es de 7 días hábiles desde la solicitud y el pago de la tasa. La vía telemática (con certificado digital o Cl@ve PIN) es la más rápida. Si la tramitas presencialmente en las Gerencias del Ministerio de Justicia, el plazo puede ser similar aunque requiere desplazamiento previo.
Si la aseguradora desaparece por absorción o fusión, los contratos se transfieren a la nueva entidad automáticamente, que debe respetar las condiciones originales. Puedes verificar la compañía sucesora en el registro público de la DGSFP (dgsfp.mineco.gob.es) o consultando con un mediador. En caso de liquidación, puede intervenir el Consorcio de Compensación de Seguros.
Para tarjetas: consulta las condiciones particulares en el área de cliente de tu banco o llama al servicio de atención. Las tarjetas de gama media-alta (Oro, Platinum) suelen incluir seguros de viaje y accidente activables al pagar con ellas. Para hipotecas: revisa las condiciones del préstamo o pregunta a tu gestor bancario si se vinculó un seguro de vida al firmarlo.
Guía rápida: qué hacer con tus seguros si cambia tu situación vital
Hay momentos en la vida que obligan a revisar todos tus seguros: no solo para saber qué tienes contratado, sino para ajustar coberturas a tu nueva realidad.
Nacimiento de un hijo o cambio de núcleo familiar: revisa tu seguro de vida (¿el capital es suficiente?), el seguro de salud (¿añadir al menor?) y el seguro del hogar (¿actualizar el contenido asegurado?).
Compra de una vivienda: el banco puede exigir un seguro de hogar, pero no estás obligado a contratarlo con ellos. Compara y elige la póliza que más te convenga.
Venta de un coche o cambio de vehículo: notifica la venta a la aseguradora y conserva tu certificado de siniestralidad para el siguiente seguro.
Fallecimiento de un familiar: busca en sus documentos y consulta el Registro del Ministerio de Justicia para no dejar prestaciones sin reclamar.
Cambio de trabajo o jubilación: verifica si pierdes coberturas vinculadas al empleo (seguro colectivo de vida, accidentes laborales) y evalúa si necesitas sustituirlas con una póliza individual.