Descubre qué son el sobreseguro y el infraseguro, qué dicen los artículos 30 y 31 de la Ley de Contrato de Seguro y cómo se aplica la regla proporcional. Aprende a valorar bien el continente y el contenido de tu casa y a evitar que tu indemnización se reduzca.
El sobreseguro e infraseguro son conceptos fundamentales en el ámbito de los seguros, pero muchas personas desconocen su impacto en la cobertura y el pago de indemnizaciones. Comprender estas situaciones puede marcar la diferencia al comparar los mejores seguros de hogar y elegir una póliza que proteja tus bienes sin pagar de más ni quedarte corto de cobertura. A continuación, te explicamos qué son el sobreseguro y el infraseguro, cómo afectan a tu póliza y qué medidas tomar para evitarlos.
Sobreseguro e infraseguro en seguros de hogar
En resumen: hay infraseguro cuando aseguras tu casa por menos de lo que vale y sobreseguro cuando la aseguras por más. En el primer caso la aseguradora aplica la regla proporcional del artículo 30 de la Ley de Contrato de Seguro y te indemniza solo la parte proporcional del daño; en el segundo pagas prima de más sin cobrar nunca por encima del daño real, aunque el artículo 31 te permite exigir que se reduzcan la suma y la prima y que te devuelvan el exceso pagado. La forma de evitar ambos es valorar el continente por su coste de reconstrucción —no por su precio de mercado— y revisar la póliza después de cada reforma.
¿Qué son el infraseguro y el sobreseguro en el seguro de hogar?
El infraseguro y el sobreseguro son los dos desajustes posibles entre el capital asegurado que figura en tu póliza y el valor real de lo que proteges. En un seguro de hogar ese capital se divide en dos partidas, el continente y el contenido, y cualquiera de las dos puede quedarse corta o pasarse:
Infraseguro en el hogar: el capital asegurado es inferior al valor real. Pagas algo menos de prima, pero si hay un siniestro solo cobras una parte del daño.
Sobreseguro en el hogar: el capital asegurado es superior al valor real. Pagas más prima de la necesaria y, aun así, nunca cobras por encima del daño realmente sufrido.
Lo que buscas es el capital asegurado correcto: el que coincide con lo que costaría reconstruir la vivienda (continente) y reponer los bienes que hay dentro (contenido). A continuación vemos cada caso por separado, con ejemplos.
¿Qué es el sobreseguro?
El sobreseguro ocurre cuando el valor asegurado de un bien excede su valor real. En otras palabras, estás pagando una prima más alta de lo necesario porque has asegurado tu propiedad por un valor superior al que realmente tiene (en el caso del continente, su coste de reconstrucción). Esto no significa que recibirás una compensación mayor en caso de siniestro, ya que las aseguradoras solo indemnizan hasta el valor real del bien.
Ejemplo de sobreseguro
Imagina que aseguras tu vivienda por 300.000 €, pero reconstruirla costaría 250.000 €. En caso de siniestro, la aseguradora solo te indemnizará el daño realmente causado, con ese valor como techo, aunque hayas pagado una prima más alta durante años. Además, el artículo 31 de la Ley de Contrato de Seguro te permite exigir que se reduzcan la suma asegurada y la prima, y que la aseguradora te restituya el exceso de primas cobrado.
Consecuencias del sobreseguro
Pérdida de dinero: Pagas más por la prima sin obtener beneficios adicionales.
Derecho a reducir suma y prima: Cualquiera de las dos partes puede exigir el ajuste, y la aseguradora debe devolverte el exceso de primas percibidas (art. 31 de la Ley de Contrato de Seguro).
Riesgo legal si hay mala fe: Si el sobreseguro se declaró de forma intencionada para cobrar de más, el contrato es ineficaz y la aseguradora de buena fe puede retener las primas vencidas y la del periodo en curso.
¿Qué es el infraseguro?
El infraseguro es lo opuesto al sobreseguro. Se produce cuando el valor asegurado de un bien es inferior a su valor real. En caso de siniestro, la indemnización será proporcional al valor asegurado, lo que puede generar una importante pérdida económica para el asegurado.
Ejemplo de infraseguro
Si aseguras tu vivienda por 200.000 €, pero su valor real es de 300.000 €, y ocurre un siniestro que causa daños valorados en 150.000 €, la aseguradora aplicará la regla proporcional. Como tu suma asegurada solo cubre el 66,67 % del valor real, de esos 150.000 € de daño solo recibirás 100.000 €: los 50.000 € restantes los asumes tú.
Consecuencias del infraseguro
Indemnización insuficiente: No podrás cubrir el daño real ocasionado.
Compromiso financiero: Tendrás que asumir una parte significativa del coste del siniestro.
Regla proporcional en caso de infraseguro
La regla proporcional del infraseguro es una fórmula que utilizan las aseguradoras para calcular la indemnización en caso de infraseguro. La indemnización se determina aplicando la proporción entre el valor asegurado y el valor real del bien.
Fórmula regla proporcional infraseguro
Ejemplo práctico:
Valor asegurado: 150.000 €
Valor real: 200.000 €
Daño: 50.000 €
Fórmula regla proporcional infraseguro (Ejemplo)
En este caso, solo recibirías 37.500 € de los 50.000 € de daño, porque tu póliza solo cubre el 75 % del valor real (150.000 ÷ 200.000). Los 12.500 € restantes los pagas tú.
Qué dice la ley: artículos 30 y 31 de la Ley de Contrato de Seguro
Ni el infraseguro ni el sobreseguro son criterios internos de cada compañía: están regulados en la Ley 50/1980, de 8 de octubre, de Contrato de Seguro. Conocer qué dicen exactamente estos dos artículos es lo que te permite discutir una indemnización o reclamar una prima cobrada de más.
Artículo 30: infraseguro y regla proporcional
El artículo 30 establece que, si en el momento del siniestro la suma asegurada es inferior al valor del interés asegurado, la aseguradora indemnizará el daño causado en la misma proporción en la que esa suma cubre el interés asegurado.
El segundo párrafo del mismo artículo es el que casi nadie conoce y el que más te conviene: las partes pueden excluir de común acuerdo la aplicación de la regla proporcional, ya sea en la propia póliza o después de firmarla. Dicho de otra forma, la regla proporcional se puede pactar fuera, y muchas compañías ya lo hacen mediante cláusulas específicas.
Artículo 31: sobreseguro
El artículo 31 regula el caso contrario, cuando la suma asegurada supera notablemente el valor del interés asegurado, y reconoce tres efectos:
Cualquiera de las partes puede exigir la reducción de la suma asegurada y de la prima, y la aseguradora debe restituir el exceso de primas percibidas.
Si se produce el siniestro, la aseguradora indemniza el daño efectivamente causado, nunca la suma declarada de más.
Si el sobreseguro se debe a mala fe del asegurado, el contrato es ineficaz y la aseguradora de buena fe puede retener las primas vencidas y la del periodo en curso.
Diferencias entre sobreseguro e infraseguro
Aunque son opuestos, el sobreseguro y el infraseguro tienen un impacto negativo. A continuación te mostramos en la siguiente tabla, las diferencias clave para evitar errores al contratar tu póliza.
Característica
Sobreseguro
Infraseguro
Definición
Valor asegurado superior al real.
Valor asegurado inferior al real.
Impacto económico
Pagas más en primas sin beneficios extras.
Recibes una indemnización insuficiente.
Causas comunes
Error en la valoración o exceso de prudencia.
Subestimación del valor del bien.
Artículo aplicable
Art. 31 de la Ley de Contrato de Seguro.
Art. 30 de la Ley de Contrato de Seguro.
Como podemos ver, el sobreseguro implica pagar primas excesivas sin beneficios adicionales, mientras que el infraseguro puede dejarte con una indemnización insuficiente. Ambos resultan de una valoración incorrecta del bien asegurado.
Ajuste de capitales: cómo calcular el capital asegurado correcto
La mayoría de los casos de infraseguro y sobreseguro en el seguro de hogar nacen del mismo error: usar el precio de mercado de la vivienda como suma asegurada. No es la referencia correcta.
El ajuste de capitales consiste en fijar por separado la suma asegurada del continente y del contenido según lo que costaría reconstruir la vivienda y reponer sus bienes, y revisarla cada vez que cambie algo importante. Es la mejor forma de evitar el infraseguro sin caer en el sobreseguro.
Continente: coste de reconstrucción, no precio de mercado
El continente son los elementos constructivos y las instalaciones fijas de la vivienda. Lo que se asegura es lo que costaría volver a construirla, no lo que costaría comprarla, porque el suelo no arde ni se inunda y, por tanto, no se asegura.
El cálculo habitual es:
Coste de reconstrucción por m² en tu zona × metros cuadrados construidos.
Suma los anexos: garaje, trastero, porches o piscina, si forman parte de la propiedad.
Ajusta por calidades y tipología (piso, adosado, unifamiliar): no cuesta lo mismo reconstruir un piso estándar que una vivienda con acabados singulares.
Por ejemplo, en un piso de 100 m² construidos con un coste de reconstrucción estimado de 1.200 €/m² (cifra orientativa: consulta la referencia de tu zona con tu aseguradora o corredor), el capital asegurado correcto del continente rondaría los 120.000 €, más los anexos que tenga.
Por eso una vivienda que en el mercado vale 300.000 € puede tener un continente de 120.000 €: en zonas caras, buena parte del precio es suelo y ubicación.
Contenido: qué hay dentro y cuánto costaría reponerlo
El contenido son los muebles, electrodomésticos, ropa y objetos personales. La suma debe reflejar lo que costaría reponerlos hoy, no lo que pagaste en su día. Es el capital que más se queda corto con los años, sobre todo después de una reforma de cocina o de una compra importante de electrónica.
Revisa también los límites por objeto y los sublímites de joyas y objetos de valor: aunque el capital total sea correcto, un sublímite bajo funciona en la práctica como un infraseguro sobre esos bienes concretos.
Ten en cuenta que estos capitales son también una de las bases de la prima. Si quieres ver cómo influyen en lo que pagas, te explicamos cómo calcular el precio del seguro de hogar.
Cómo evitar el infraseguro y el sobreseguro en tu seguro de hogar
Una póliza bien hecha puede ahorrarte muchos problemas. Aquí te mostramos algunos consejos prácticos para evitar que te ocurra cualquiera de estas dos situaciones.
Realiza una tasación precisa: Asegúrate de que el valor asegurado coincida con el valor real del bien.
Actualiza tu póliza regularmente: Los valores de los bienes pueden cambiar con el tiempo, especialmente en inmuebles y objetos de valor.
Consulta con expertos: Un corredor de seguros puede ayudarte a calcular el valor adecuado para evitar ambos escenarios.
Evita redondeos excesivos: Asegúrate de que las cantidades sean lo más exactas posible.
Revisa la póliza después de cada reforma: Cambiar la cocina, cerrar una terraza o reformar los baños sube el coste de reconstrucción y es una de las causas más frecuentes de infraseguro sobrevenido.
Cláusulas que te protegen de la regla proporcional
Además de calcular bien los capitales, hay tres cláusulas que conviene buscar —y comprobar por escrito— en las condiciones particulares de tu póliza:
Renuncia a la regla proporcional: el artículo 30 permite excluirla por acuerdo entre las partes. Si tu póliza la excluye, un desvío en la valoración no te recorta la indemnización.
Cláusula de margen de error: admite una diferencia entre el valor asegurado y el real (habitualmente en torno al 10 %) sin aplicar la regla proporcional.
Compensación de capitales entre continente y contenido: si te sobra suma asegurada en uno y te falta en el otro, el excedente compensa la parte deficitaria.
En caso de robo, si no dispones de facturas de algunos objetos, conserva fotografías, extractos bancarios o cualquier prueba que demuestre que eran tuyos; esto ayuda a que la aseguradora valore correctamente su reemplazo y evita problemas relacionados con el infraseguro.
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Nadie realmente. El asegurado paga de más y la aseguradora solo indemniza hasta el valor real del bien.
Recibirás una indemnización proporcional al valor asegurado, lo que puede ser insuficiente para cubrir el daño.
Revisa el valor asegurado en tu póliza y compáralo con el valor real de tus bienes: el coste de reconstrucción para el continente y el de reposición para el contenido.
Es legal, pero no es recomendable porque no aporta beneficios al asegurado.
Sí. El artículo 30 de la Ley de Contrato de Seguro permite que las partes excluyan su aplicación de común acuerdo, en la póliza o después de firmarla. Comprueba en tus condiciones particulares si figura esa renuncia o una cláusula de margen de error.
Sí, aunque el efecto se percibe distinto: en un siniestro total cobrarás como máximo la suma asegurada, que por definición será inferior a lo que cuesta reconstruir o reponer lo perdido.
El artículo 31 reconoce el derecho a exigir la reducción de la suma y de la prima, y obliga a la aseguradora a restituir el exceso de primas percibidas. Solicítalo por escrito a tu compañía o a través de tu corredor.