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Bitácora de crisis

La crisis económica en tiempo real

A vueltas con la Formación Profesional

Hace un par de semanas, nuestros candidatos Rajoy y Rubalcaba se pronunciaron sobre el modelo de formación profesional que iban a presentar en sus respectivos programas electorales y me resultó curioso y positivo que ambos se hayan encontrado en una materia tan importante para nuestra economía. En efecto, parece ser que los dos apuestan por un sistema de formación dual, que combinará aula y centro de trabajo de una manera más equilibrada que ahora (en los ciclos formativos hay uno o dos años de formación académica y tres meses de prácticas en un centro de trabajo). Como siempre, se pone como paradigma a Alemania, pero en nuestro país ya se utiliza este método de aprendizaje en las Escuelas-Taller, las Casas de Oficio y los Talleres de Empleo. Entiendo que la idea consiste en generalizarlo al resto de las piezas del sistema educativo, en particular a los ciclos formativos y a la formación ocupacional.

 

 

Por otro lado, el conseller de empleo catalán ha lanzado algunas ideas a cuento del mismo tema y se ha propuesto implicar más a las empresas en la elaboración de los contenidos de la formación – gran idea, aunque yo he ido más lejos en el punto 5 de este post -. Todo en una semana en la que el consejero catalán ha revelado que más de la mitad de los jóvenes desempleados no van a encontrar nunca trabajo por no poder o no querer. Contra el no querer no hay solución política ni económica (¿o tal vez sí?), pero lo del no poder son palabras mayores. De hecho, el principal objetivo de un sistema de formación profesional es facilitar la empleabilidad de las personas. Y yo, que conozco desde dentro el percal, voy a ser todavía más duro que el consejero: como norma general, los desempleados que participan en acciones de formación ocupacional son personas NO-EMPLEABLES. Me gustaría decir otra cosa pero estamos pagando por un sistema que no puede cumplir su objetivo.

 

Cuando digo que una persona no es empleable, no me estoy refiriendo a que no haya trabajo para él en el mercado, es que esa persona no está preparada para acceder a la vida cotidiana de la empresa. Y no lo está por un problema de actitud, de disponibilidad y, sobre todo, de falta de confianza en sí misma. Son personas que nunca se sienten capacitadas para tirarse a la piscina, tienen un miedo crónico a lo desconocido y a quedar en evidencia por inexpertas. Pero lo peor de todo es que en este grupo de no-empleables, hay mucha gente que ya tiene titulación (vamos, que se saben la teoría) y la única utilidad que van a obtener de un curso es colocar una línea más en el curriculum. Son personas que, eso sí, ocultan su ineptitud bajo una férrea fachada reivindicativa (ya sabéis, el discurso de los derechos conquistados, el gobierno es el culpable de todo...). En cambio, a través de mi trabajo me he encontrado con gente sin titulación académica pero con historiales sorprendentes de experiencia laboral. Gente cualificada pero sin un papel mojado que lo demuestre. ¿En qué momento de nuestra historia se ha perdido el vínculo entre título y cualificación? La formación certificada ya no sirve como señal en la selva empresarial. Y en un curriculum, ya dice más el apartado de aficiones que el de cursos realizados.

 

Personas no empleables, certificados que no certifican... hay un tercer problema en nuestro sistema de formación profesional: el mamoneo. También conocido por la máxima: coge el dinero y corre. En efecto, los responsables de impartir la formación, los centros -me da igual que sean públicos o privados, en esto todos son iguales- no tienen ningún incentivo para que el servicio que prestan valga para algo. La única conexión que el centro tiene con la empresa -salvo honrosas excepciones- se produce una vez al año, cuando hay que colocar a los alumnos en un centro de trabajo durante tres meses. Por suerte, hay empresas que son serias con este tema y no te cogen gente si no van a tener ocupación efectiva. Pero otras reciben a los alumnos por compromiso y les tienen haciendo tareas ajenas a lo que han desarrollado en el aula. De ahí que tengamos tantos expertos en hacer fotocopias y tan pocos capacitados para solucionar problemas. No quiero entrar en el problema de las titulaciones que sólo valen para sacar puntos en el próximo concurso público de méritos o las que no tienen salidas laborales por cuenta ajena.

 

Por último, hay un cuarto aspecto que me afecta personalmente y que considero más relevante de lo que parece. Es el sistema de selección de los profesores. Me parece genial que un profesor de Física o de Economía tenga que pasar por un concurso-oposición, un mir y varias sesiones de tortura china. Puedo entender que el procedimiento sea parecido para un profesor técnico de cualquier rama productiva. Pero lo que no acepto es que un profesor de Formación y Orientación Laboral no haya tenido nunca un contrato laboral o que el módulo de Iniciativa Emprendedora lo tenga que impartir un funcionario, por muy concienciado que esté con la causa. Y es que a nuestro sistema de formación profesional le sobran contenidos conceptuales (teoría) y le falta trabajar las actitudes, las motivaciones, las inquietudes e inseguridades, incluso las relaciones humanas. Y si un formador no es capaz de desarrollar estos elementos en los alumnos, de este tinglado no van a salir personas empleables, el título que van a obtener no va a emitir ninguna señal creíble para la empresa, y el dinero público va seguir corriendo por el desagüe.

 

Vuelvo de nuevo a mi propuesta de vincular más a la empresa con el sistema de formación profesional. Creo que la empresa debe ser el eje fundamental del sistema. Es la empresa, y no el centro de formación o el INEM, quien puede y debe planificar, gestionar e, incluso, pagar la formación que va a garantizar su propia competitividad. Es más, creo que si fuera así, el debate sobre el despido libre dejaría de existir, porque un empresario que invierte en formar a sus trabajadores no se deshace de ellos a la ligera.

 

He dicho. Gran tema para comentar y debatir con pasión.

 

 

 

Próxima semana, Apuntes de Economía: Los fallos del mercado.

 

 

 

Saludos. 

  1. #1

    Feinmann

    Evidentemente, los empresarios no quieren invertir en formar a su propio personal, por eso pretenden que se les de ya formado. Yo creo que para que a los empresarios les compensase la estabilidad de los trabajadores, seria necesario que los tuviesen que formar.

    Por eso creo que la formacion reglada ha de ser generalista y no especifica, ha de permitir adquirir nuevas destrezas con facilidad, pero no dar las destrezas necesarias para un determinado puesto de trabajo, sino si acaso para una categoria de puestos.

    Ejemplo de ello seria que creo mas importante saber contabilidad que saber utilizar una aplicacion concreta. O que es mas importante saber programar que conocer un lenguaje de programacion concreto.

    Yo cuando pido gente para mi equipo siempre pido que tengan un buen background, que de la formación especifica ya me encargo yo.

  2. #2

    Macroymicroblogger

    en respuesta a Feinmann
    Ver mensaje de Feinmann

    Hola, Feinmann, lo primero perdona por tardar tanto en contestar, los duendes me han dejado sin Internet unos días... Y,por cierto, bonita foto, lo cierto es que te echaba algún añito de más, je, je.

    ¿Formación general o específica? Yo creo que la formación reglada inicial (los actuales ciclos formativos de 1 o 2 años) debe ofrecer una buena base y debe incorporar "lo último", en cuanto a aplicaciones específicas. Lo importante es que los contenidos ofrecidos sean transferibles a cualquier empresa del sector en el que vaya a trabajar el alumno. Si una empresa tiene su propio paquete integrado, es lógico que sea ella la que se ocupe de actualizar al trabajador, pero este tiene que llegar con un fondo que le permita añadir nuevos conocimientos y crecer.

    Es cierto que mucha gente demanda cursos sobre programas informáticos específicos, con la obsesión de que aparezcan todos en su curriculum. Muchas veces, esta obsesión proviene de que las empresas exigen en sus ofertas de empleo trabajadores que hayan utilizado todas las herramientas del mercado y eso, simplemente, no existe y no es necesario que exista. Por eso entiendo que sería muy bueno que las empresas aprendan a delimitar claramente sus propias necesidades y dejen de contratar gente "sobrada" en conocimientos que no van a ser aprovechados y, por supuesto, no remunerados.

    Saludos

  3. #3

    Macroymicroblogger

    Por cierto, hoy se aprueban las reformas sobre la Formación Profesional. Me parece genial la intención de no dejar a nadie tirado pero, sinceramente, creo que seguimos con el problema de la titulitis:

    http://www.elpais.com/articulo/sociedad/certificado/escolar/deja/estudios/medias/elpepusoc/20110729elpepusoc_1/Tes

    El mercado está dejando de reconocer el valor de los certificados y los títulos, así que no entiendo ese empeño por dar acreditaciones a todo quisqui.

    S2

  4. #4

    Feinmann

    en respuesta a Macroymicroblogger
    Ver mensaje de Macroymicroblogger

    Estoy chulo ¿verdad? con mi cazadora de piloto. Mi primera foto de "carnet". Es falso color, el original era en blanco y negro. Siempre me ha encantado, nunca he quedado tan bien como en esta.

    Pues me parece que estamos diciendo lo mismo. Una buena base, los cimientos sobre los que construir los conocimientos Futuros, eso es lo que yo llamo formacion generalista, la que te permite una fácil adaptacion. Las herramientas, pues son necesarias para ver que lo que estudias está conectado con la realidad.

    Así, quien estudia contabilidad deberia usar en practicas de contabilidad alguna de las aplicaciones mas extendidas, y quien estudia programacion, alguno de los lenguajes mas extendidos. Pero no se puede pretender conocer todos los paquetes de contabilidad ni todos los lenguajes de programacion.

    En España tenemos demasiada afición a los papelitos con los que adornar las paredes, pero eso de lo único que sirve es que al final no valen de nada. Así, en España el diferencial de remuneracion titulados/no titulados es el mas bajo de la UE. Claro que hay que entenderlo en clave política, los estudios son el aparcamiento de los parados. Mientra la gente está estudiando no cuenta en el paro.

    Luego tambien tenemos que la forma de solucionar el fracaso escolar ha sido bajar el liston mas y mas. Lo que se consigue con eso es que los título no discriminan entre quien sabe y quien no sabe, así que a las empresas no les sirve de nada que les presentes un título, pues no les aporta información fiable de lo formado que estas.

  5. #5

    Macroymicroblogger

    en respuesta a Feinmann
    Ver mensaje de Feinmann

    Totalmente de acuerdo, Feinmann, sólo quería matizar que la formación profesional debe incluir contenidos generales y específicos, la parte "no transferible", es decir, lo propio de la empresa es lógico aprenderlo en ella.

    Tal vez haya que subir el nivel en la universidad para devolver valor al papelito. Pero, claro, con el problema de la financiación, las facultades tienen que vender su alma al diablo para captar alumnos.

    Feliz domingo, un saludo.

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