8
Tengo que reconocer que, aunque mi cerebro y -sobre todo- mi bolsillo tienden al pensamiento clásico -osea: mínimo Estado, máxima iniciativa privada- mi corazoncito apuesta por la redistribución de la riqueza y la rentabilidad social de las cosas. Os lo dice uno que lleva unos cuantos meses soltando dinero para las Haciendas autonómica y estatal, además de los correspondientes honorarios de notario y registrador de la propiedad. Y todavía me falta un último sablazo a cuenta del IRPF, en una economía familiar donde sólo hay rentas del trabajo. Pero ya veis. Aún no me he tirado a la yugular de nadie.

De verdad, no es ironía: aceptemos con resignación las últimas subidas de carburantes y tabaco. Mejor aún, aprovechemos para dejar de fumar y/o para exigir un transporte público en condiciones. Entre otras cosas, la política fiscal debe servir para corregir vicios insanos y eliminar de raíz las externalidades negativas que genera nuestro modelo económico basado en el coche propio. Me perdonáis la moralina, pero hasta aquí, nada que objetar.

Lo que uno no acepta tan bien son las huídas hacia adelante en política económica. Y aquí es donde vuelvo a dar la matraca con el tema del ahorro. Que hay que incentivar el consumo responsable. Que lo que nos guardamos ahora aflorará en el futuro y sentará las bases para una economía sostenible a medio y largo plazo. Que hace falta detraer dinero del sistema para la inversión productiva. Y, sobre todo, que el ahorro, en gran medida, proviene de los rendimientos del trabajo obtenidos con anterioridad, los cuales ya han pasado por caja. Pardiez.

Pero claro, no hay otra opción: el IVA no se puede tocar, los directos ni sienten ni responden en momentos de crisis... Como no nos hemos sentado a repensar de forma integral nuestro sistema impositivo, no hay otra que ir tocando lo que se ponga a tiro sobre la marcha. Y la improvisación la pagamos todos los contribuyentes.

Aún hay más, la última viene directa desde la Consejería de Economía de Cantabria: hay que buscar hechos imponibles que todavía no están gravados. Toma ya. A un mes del acuerdo de financiación autonómica -consistente en coger el dinero y salir corriendo- me imagino al profesor Agudo -y al resto de consejeros autonómicos- haciendo encaje de bolillos para recaudar más sin armar demasiado ruido. A propósito de este tema y de la fiscalidad del alquiler con opción a compra, mi consejero debe saber que, cuando la operación es entre particulares, el incauto inquilino-optante debe pasar por la caja autonómica, a cuenta del ITP, dos veces: una por suscribir el contrato de opción y otra, en su momento, por ejercerla. Simplemente porque Hacienda entiende que son "dos hechos imponibles diferenciados". No soy experto en fiscalidad pero seguro que la casuística da para llenar un montón de artículos sobre aberraciones tributarias autonómicas.

Que conste que me parece bien la rebaja del IVA en el alquiler con opción de compra -cuando la operación es entre promotor y particular-. Es una aberración pagar el 16% como inquilino para luego devengar el 7% al ejercer la opción. Y, de nuevo, estupendo lo de eliminar la deducción por vivienda habitual. Estas medidas, eso sí, deben enmarcarse en un repensado global del sistema. Y me temo que nuestros políticos, agobiados por el calendario electoral y por los medios, no se van a molestar en sentarse a debatir sobre tan compleja cuestión.

Espero que los hechos me reafirmen en mis convicciones redistributivas y no en las privatistas.

Saludos.

P.D. Olvido imperdonable. Como no soy del Madrid ni entiendo de fichajes no he comentado nada sobre el Hecho Imponible del siglo. Os recomiendo, aunque no entro a valorarlo, la lectura de este post del Instituto de Empresa sobre la cuestión.
  1. #8
    30/06/09 18:09

    AL, toco madera. No quiero tener pesadillas con las comprobaciones de valor...

  2. #7
    Anonimo
    30/06/09 15:44

    Macro;

    El alquiler con opción de compra entre particulares es una figura compleja ya que no se encuentra claramente delimitada en el hecho imponible, y puede darse una triplicidad (sic) de Hechos Imponible:
    1) Por la constitución de la opción.
    2) por el alquiler.
    3) Por el ejercicio de la opción.

    Sin embargo creo que lo prudente es lo que haces (sólo la opción).

  3. #6
    24/06/09 18:18

    En efecto, por ser de segunda mano resulta razonable pagar transmisiones en lugar de IVA y así es. Pero Hacienda sólo llega a esta conclusión después de ver la vinculación del alquiler con la opción, de preguntarse si se trata de una entrega o de una prestación de servicios exenta... El de la inmobiliaria me volvió loco una semana entera para ver si me echaba atrás (cualquiera hubiera dejado la operación en un contrato entre particulares). En la notaría y en la misma Hacienda (depende de la oficina a la que llames te cuentan una película distinta)tampoco tenían clara la tributación.

    En fin, que hay que antes de meterse en una operación importante, hay que hacer un master, por si acaso te timan.

  4. #5
    24/06/09 17:49

    Entiendo que es de segunda manos tu vivienda, Macro...

  5. #4
    24/06/09 17:46

    Pues sí, Echevarri, ojalá pudiéramos ser mejor pensados. Por cierto, el blog de fiscalidad, en sus dos últimas entradas abunda en este tema y en el de Cristiano Ronaldo:

    https://www.rankia.com/blog/fiscalidad/

    Y lo peor no son las "aberraciones" en sí mismas, lo peor es la falta de información y el desasosiego que crean en los que vamos de buena fe y queremos cumplir. Acabo de meterme en un alquiler con opción de compra y no veas la cara de tonto que se te queda cuando le dices al de la inmobiliaria que vas a declarar y registrar la opción de compra. De hecho, en Hacienda todavía no tienen muy claro cómo debe tributar esta figura -que no es precisamente nueva-. Y las consultas vinculantes que hay sobre la materia son de traca: hasta que llegas a la conclusión de que soportarás ITP en lugar de IVA has tenido que pasar una auténtica gymkana de términos y rodeos fiscales, a cual más farragoso.

    Saludos.

  6. #3
    21/06/09 22:28

    Macro, la cosa se va poner muy fea. Se están produciendo ya auténticas aberraciones fiscales por el ánimo de recaudar...
    Y encima lo van pregonando...

  7. #2
    17/06/09 22:22

    La salud y la contaminación son las coartadas, el objetivo es recaudar, porque no hay más remedio y no hay más alternativas que los impuestos especiales.

    No estoy de acuerdo con las ayudas directas a la compra de automóviles, más allá de la cuestión ecológica creo que son subvenciones efímeras y retrasan el problema. Otra cosa es que sea un sector muy intensivo en empleo y ningún gobierno puede soportar los miles de parados que genera de una sola vez.

    La improvisación genera este tipo de contradicciones y no resolveremos el problema hasta que la política económica no se ordene con criterios de Estado y de largo plazo.

    Saludos

  8. #1
    Anonimo
    17/06/09 20:30

    Sólo un comentario.

    1. ZP ya ha dicho que ha subido los impuestos del tabaco por el bien de nuestra salud.

    2. no tardará en decir, como comentas tú, que sube la gasolina para aumentar el uso del transporte público.

    Pero claro, como somos un país productor masivo de coches también subvencionamos la compra de coches.

    Así que teóricamente subir el impuesto de la gasolina debería ir en contra de la compra de coches.

    Y aún más, aprovechando la deflación han subido el transporte público más de un 6% de media. ¿Qué han subido más, los impuestos de la gasolina o el transporte público? ¿Qué queremos, que compremos coches o que vayamos en transporte público?

    me perdonarás, pero yo estoy la mar de perdido...

    Jaime

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