Mi experiencia me ha enseñado que sin el sector tecnológico es difícil que el SP500 suba con fuerza y que si éste baja, al final el Sp500 acaba por hacerlo, bien por su peso 36 % en el índice, bien porque se vende aquello que ha subido para compensar pérdidas en dicho sector.
Pero no todo el sector tecnológico se comporta de igual forma.
Las décadas de estudio de los ciclos del mercado y de estrecha colaboración con los mejores gestores de fondos, una lección destaca: los beneficios, en última instancia, importan más que cualquier cosa. En periodos de fluctuación lateral del índice, los beneficios cobran aún más influencia, impulsando marcadas divergencias a nivel sectorial y bursátil. En ningún otro sector es esto más evidente que en el sector tecnológico, que a primera vista puede parecer limitado, pero que está experimentando importantes cambios dentro del mismo.
Figura peligrosa en ciernes en el índice de software
Las pequeñas empresas y el Russell 2000 se dispara.
El RSP que refleja el SP500 equiponderado consigue nuevos máximos.
El consumo básico se dispara con fuerza.