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El Bund en máximos de 15 años: ¿estamos ante una repetición de 2022?

El Bund en máximos de 15 años: ¿estamos ante una repetición de 2022?


Si tienes dinero en fondos de renta fija, este artículo te interesa. Y si no lo tienes, también, porque entender lo que está pasando con los bonos europeos ayuda a entender hacia dónde va la política monetaria del BCE en los próximos meses.

El bono alemán a 10 años, el famoso Bund, ha vuelto a superar el 3% de rentabilidad. Un nivel que no veíamos desde hace más de 15 años, cuando Europa aún digería las secuelas de la crisis financiera de 2008.

Para muchos inversores, ese número no dice gran cosa. Para los que llevan tiempo siguiendo los mercados de renta fija, es una señal que merece atención.

Una década de tipos negativos: el contexto que lo explica todo


Para entender dónde estamos hoy, hay que mirar atrás.

Fuente: Bloomberg

Este gráfico muestra la evolución completa del Bund a 10 años desde 2010. Es el mejor punto de partida para que el lector entienda la magnitud del movimiento actual.

Lo que muestra ese gráfico es fascinante y, a la vez, un poco absurdo si lo piensas bien. Durante casi una década, el bono alemán estuvo en rentabilidades negativas.

Es decir, los inversores pagaban por prestarle dinero a Alemania. El BCE llevaba los tipos al suelo, la inflación brillaba por su ausencia y los activos de renta fija vivían en un mundo de cuento.

Ese período marcó a toda una generación de inversores. Muchos fondos "conservadores" batían al mercado casi en automático.

Las gestoras vendían fondos de renta fija a largo plazo como si no hubiera riesgo. Y técnicamente, mientras los tipos siguieran bajando, no lo había.

El problema es que los tipos no podían bajar indefinidamente.

2022: cuando todo se giró


En 2022 era gestor de carteras. Recuerdo perfectamente seguir las ruedas de prensa de Powell repitiendo que la inflación era "transitoria". Lo decía con tanta convicción que hasta tenía sentido.

La pandemia había distorsionado las cadenas de suministro, los precios subían pero se suponía que era temporal.

El mercado lo compró durante demasiado tiempo.

Luego no lo fue.

Fuente: Bloomberg


Este gráfico muestra la inflación de la eurozona frente al objetivo del 2% del BCE. El pico del 10,6% en octubre de 2022 es el dato clave que detonó todo lo que vino después.

La inflación de la eurozona llegó al 10,6% en octubre de 2022. Diez veces por encima del objetivo del BCE. En ese momento, los bancos centrales ya no podían mirar hacia otro lado. El BCE subió tipos. Rápido y con fuerza. De tipos negativos al 4,5% en poco más de un año.

Y ahí fue cuando muchos inversores entendieron algo que los libros de finanzas explican en el primer capítulo pero que en la práctica se olvida cuando todo sube: cuando los tipos suben, el precio de los bonos cae.

No es opinión. Es matemática.

Fuente: Bloomberg


Este gráfico es el más impactante de todos: muestra la caída acumulada del Bloomberg Euro Aggregate Bond Index. El -16,3% desde máximos en 2022 es el dato que resume el daño real que sufrieron los fondos de renta fija "conservadores".

El Bloomberg Euro Aggregate Bond Index se dejó un -16,3% desde máximos. Fondos con nombres tranquilizadores como "conservador", "prudente" o "preservación de capital" registraron pérdidas de doble dígito. Clientes con perfil moderado mirando extractos que no cuadraban con lo que les habían contado.

Fue una lección cara para muchos. Y fácilmente evitable si se hubiera entendido el riesgo de duración que se estaba asumiendo.

La relación que lo explica todo: BCE y Bund


No se puede entender el Bund sin entender al BCE. Son dos caras de la misma moneda.

Fuente: Bloomberg


Este gráfico muestra la relación entre el tipo de depósito del BCE (línea naranja) y el rendimiento del Bund a 10 años (línea azul). Es el gráfico más técnico del artículo y el más útil para entender la dinámica actual.

Lo que muestra es claro: cuando el BCE sube tipos, el Bund lo sigue. No siempre en la misma magnitud ni al mismo ritmo, porque el Bund incorpora expectativas a largo plazo y el tipo del BCE es una decisión de política monetaria a corto, pero la correlación es innegable.

Ahora mismo el BCE ha bajado tipos desde el pico del 4,5% hasta el 2,15%, en un ciclo de relajación monetaria que empezó a mediados de 2024. Eso debería haber presionado al Bund a la baja. Sin embargo, el Bund está subiendo.

¿Por qué?

Porque el mercado está mirando hacia adelante. Y lo que ve no es precisamente tranquilizador.

El detonante actual: inflación energética y presión sobre el BCE


La inflación de la eurozona vuelve a estar por encima del 3%, alejándose del objetivo del 2% que el BCE persigue. El motor esta vez no es la pandemia ni los cuellos de botella en las cadenas de suministro. Es el petróleo.

Fuente: Bloomberg


Este gráfico muestra la evolución del Brent desde 2024. El salto desde los 60$ hasta superar los 110$ es el dato que contextualiza la nueva presión inflacionaria que afronta el BCE.

El Brent ha pasado de cotizar alrededor de los 60 dólares a superar los 110 dólares en pocos meses, impulsado por el conflicto en Oriente Medio y las tensiones en el estrecho de Ormuz. Un shock energético de esta magnitud tiene una consecuencia directa y predecible: sube los costes de producción, sube los precios al consumo y pone al BCE en una posición muy incómoda.

Bajar tipos estimula la economía pero alimenta la inflación. Subirlos frena la inflación pero enfría el crecimiento. Y el mercado, por ahora, está apostando claramente por lo segundo: ya descuenta hasta tres subidas de tipos del BCE en 2026.

Si esa expectativa se materializa, el esquema que vimos en 2022 vuelve a estar sobre la mesa.

¿Es lo mismo que en 2022?


No exactamente. Pero se parece más de lo que muchos quieren reconocer.

Hay diferencias importantes. En 2022 la inflación venía de un contexto de pandemia con distorsiones globales masivas. Ahora el origen es principalmente geopolítico y energético. En 2022 el BCE partía de tipos negativos y el ajuste fue brutal. Ahora ya tiene margen de maniobra y la subida, si llega, sería más moderada.

Pero los mecanismos de transmisión son los mismos. Si el BCE sube tipos, los bonos de larga duración sufren. Si los fondos tienen mucha duración en cartera, los partícipes lo notan en el extracto.

La diferencia esta vez es que nadie puede decir que no estaba avisado.

¿Qué debería hacer un inversor?


No soy asesor financiero y este artículo no es una recomendación de inversión. Pero sí puedo apuntar algunas preguntas que merece la pena hacerse:

¿Cuánta duración tiene tu fondo de renta fija? La duración mide la sensibilidad del precio del fondo a los cambios en los tipos de interés. Un fondo con duración de 7 años pierde aproximadamente un 7% si los tipos suben 1 punto porcentual. Muchos inversores no saben este dato de sus propios fondos.

¿Tu perfil de riesgo sigue siendo el mismo? Los perfiles de riesgo se revisan periódicamente pero en la práctica muchos inversores llevan años con el mismo fondo sin haber revisado si sigue teniendo sentido para su situación actual.

¿Tienes exposición a fondos monetarios? En entornos de tipos al alza, los fondos monetarios son los menos afectados y pueden ofrecer rentabilidades razonables con riesgo muy bajo. No son glamurosos, pero en 2022 fueron de los pocos que no dieron sustos.

Yo personalmente no tengo nada en renta fija. Llevo años siendo 100% renta variable y es una decisión que asumo con sus propios riesgos. No la recomiendo a todo el mundo porque cada situación financiera es diferente. Pero sí creo que hay mucha gente con carteras supuestamente conservadoras que no sabe bien lo que tiene dentro, ni los riesgos que está cargando.

En resumen


El Bund en máximos de 15 años no es un titular inocuo. Es la expresión de un mercado que está recalibrando sus expectativas sobre la política monetaria del BCE ante una inflación que vuelve a dar señales de vida.

Lo que pasó en 2022 dejó una herida en muchas carteras. No por mala suerte, sino por falta de comprensión del riesgo que se estaba asumiendo. La situación actual no es idéntica, pero los mecanismos son los mismos.

Si tienes exposición a renta fija de larga duración, es buen momento para entender exactamente qué tienes y qué puede pasar si los tipos vuelven a subir.

El mercado ya está avisando. La pregunta es si esta vez estamos escuchando.

¿Tienes fondos de renta fija en cartera? ¿Has revisado la duración recientemente? Deja tu opinión en los comentarios.
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  1. #1
    31/05/26 20:25
    Quizá no he entendido bien el primer gráfico pero no parece que el Bund estuviera diez años con rentabilidad negativa. Tampoco la memoria me dice eso pero prefiero confiar en datos que en mi memoria. Lo que parece, según el gráfico, es que tuvo rentabilidad negativa durante unos meses de 2016 y luego un periodo mayor entre 2019 y 2022. La cosa tuvo bemoles pero tampoco hay que exagerar.

    Buenas tardes.

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