¿Hay que declarar cuentas en el extranjero de menos de 50.000 euros?
Ahora bien, que no tengas que presentar este modelo no implica que puedas olvidarte de esas cuentas a nivel fiscal. Si tu dinero genera intereses, algo habitual en cuentas remuneradas o depósitos, esos rendimientos sí tributan en España. Es decir, forman parte de tu base del ahorro y deben incluirse en la declaración de la renta como rendimientos del capital mobiliario.
Qué ocurre si tienes menos de 50.000 euros en el extranjero
No hay que presentar el Modelo 720 porque no se alcanza el umbral exigido por la Agencia Tributaria. Sin embargo, sí existe la obligación de declarar cualquier beneficio generado. Hacienda no pone un mínimo para tributar por intereses: se declaran siempre, independientemente del importe o del país donde esté la cuenta bancaria.
Esto es especialmente relevante en productos como cuentas remuneradas en entidades europeas, donde es fácil generar pequeños rendimientos. Aunque sean cantidades bajas, deben incluirse correctamente en la renta.
Cuando se supera este límite, debes informar sobre todas las cuentas, no solo sobre el exceso. Además, esta obligación se extiende a otros activos en el extranjero, como valores, seguros o inmuebles.
Es importante entender que el Modelo 720 es una declaración informativa. No implica pagar impuestos directamente, pero sí comunicar a Hacienda la existencia de esos bienes.
Cómo interpreta Hacienda el límite de 50.000 euros
Si cualquiera de estos dos valores supera el umbral, nace la obligación de declarar. En cambio, si ambos se mantienen por debajo, no existe esa obligación. Este criterio evita situaciones puntuales en las que el saldo supere momentáneamente el límite pero no de forma sostenida.
Cuentas en el extranjero de menos de 50.000 euros: claves a entender sobre su declaración
Muchas cuentas en el extranjero no aplican retención fiscal sobre los intereses, por lo que eres tú quien debe declararlos íntegramente en España. Además, los importes suelen generarse en otra divisa, lo que implica convertirlos a euros utilizando el tipo de cambio oficial.
También es habitual que los bancos extranjeros no envíen datos directamente a Hacienda española, pero sí participen en sistemas de intercambio de información, lo que refuerza la importancia de declarar correctamente cualquier rendimiento obtenido.