Las mejores opciones de inversión para empresas en 2026 combinan liquidez, seguridad y crecimiento. Para la tesorería a corto plazo, las alternativas más habituales son las cuentas remuneradas, depósitos, letras del Tesoro y fondos monetarios, ya que permiten rentabilizar el dinero disponible sin alejarlo demasiado de la operativa diaria del negocio.
Pero invertir como empresa no significa solo colocar excedentes en productos financieros. También puede implicar destinar capital a tecnología, automatización, software, inteligencia artificial o herramientas que mejoren la productividad. En esta guía vemos qué opciones tiene una empresa para invertir su dinero en 2026 según el plazo, el riesgo, la liquidez y el objetivo: proteger tesorería, rentabilizar reservas o impulsar el crecimiento del negocio.
- Si la empresa necesita liquidez, las cuentas remuneradas permiten obtener rentabilidad sin bloquear el saldo.
- Para excedentes a corto plazo, depósitos, letras del Tesoro y fondos monetarios suelen ser opciones más conservadoras.
- Para dinero que no se necesita a corto plazo, pueden valorarse renta fija, fondos, ETFs o inversión inmobiliaria, asumiendo más riesgo.
- Comisiones:
- 9,00 EUR
- Rentabilidad:
- TAE 0,00%
- Tarjetas sin coste:
- Débito
- Comisiones:
- 0,00 EUR
- Rentabilidad:
- TAE 4,00%
- Tarjetas sin coste:
- Crédito y Débito
- Comisiones:
- 0,00 EUR
- Rentabilidad:
- TAE 3,00%
- Tarjetas sin coste:
- Crédito
Antes de entrar en productos de inversión como depósitos, letras o fondos, conviene mirar una opción más sencilla: rentabilizar el saldo disponible desde una cuenta de empresa. Para negocios que necesitan mantener liquidez, una cuenta remunerada puede ser una primera forma de obtener rendimiento sin bloquear el dinero.
Saldo medio |
|||
|---|---|---|---|
10.000 € |
166,67 € brutos aprox. |
133,33 € brutos aprox. |
300 € brutos aprox. |
25.000 € |
416,67 € brutos aprox. |
333,33 € brutos aprox. |
750 € brutos aprox. |
50.000 € |
833,33 € brutos aprox. |
666,67 € brutos aprox. |
1.500 € brutos aprox. |
Opciones de inversión tradicionales
Después de un año complicado, y ante la duda razonable de cómo se irá desarrollando el ejercicio actual, no es de extrañar que muchas empresas prefieran jugar sobre seguro a la hora de invertir sus excedentes económicos.
En ese sentido, las opciones de inversión para empresas tradicionales son capaces de ofrecer cierta seguridad y estabilidad a aquellas empresas que, sobre todo, están interesadas en minimizar al máximo los riesgos. Algunas de estas opciones son las siguientes.
Depósitos a plazo fijo
Los depósitos a plazo fijo son una opción muy popular entre las empresas a la hora de realizar inversiones, debido fundamentalmente a la seguridad que ofrecen.
Al tratarse de una opción que permite realizar una estimación bastante precisa de la rentabilidad que generará el dinero invertido, puede arrojar un beneficio económico que, si bien resulta algo limitado en comparación con el ofrecido por otros productos financieros, también implica muchos menos riesgos.
Bonos corporativos
Invertir en bonos corporativos puede ser interesante para empresas que quieren generar ingresos de forma regular y, a la vez, conservar una parte importante de su capital a través de inversiones a largo plazo. Estos instrumentos de deuda garantizan un rendimiento económico estable en forma de intereses y permiten, una vez vencidos, recuperar el capital invertido.
La principal ventaja de los bonos corporativos respecto a otras opciones es que ofrecen un beneficio más elevado que los depósitos a plazo fijo, aunque también conllevan un mayor nivel de riesgo crediticio, algo que cualquier empresa debe valorar y tener en cuenta antes de decantarse por esta opción.
Fondos de renta fija
Posiblemente se trate de la opción que presenta un mejor equilibrio entre riesgos y ventajas debido, principalmente, a su capacidad para proporcionar un flujo estable y predecible de ingresos. Esto puede resultar especialmente atractivo para aquellas empresas que necesitan generar beneficios de forma periódica, ya sea para financiar determinadas operaciones comerciales o para enfrentarse a un periodo de gastos elevados.
En lo relativo a seguridad, los fondos de renta fija cuentan con la ventaja de ser un producto diversificado. No obstante, es preciso resaltar que, a pesar de todo, no se trata de una opción exenta de contingencias, ya que también pueden verse afectados por distintos factores, como las fluctuaciones de las tasas de interés o una posible falta de liquidez.
Opciones alternativas de inversión
Además de las opciones de inversión tradicionales desgranadas en los párrafos anteriores, algunas empresas pueden decantarse por aplicar diversas estrategias alternativas orientadas a maximizar el rendimiento económico de sus fondos corporativos.
Fondos de inversión inmobiliaria
Los fondos de inversión inmobiliaria proporcionan una herramienta eficaz para aquellas empresas que quieren invertir parte de su capital en el mercado inmobiliario, pero que no desean enfrentarse a las complejidades asociadas con la adquisición y propiedad de bienes raíces.
Así, no requieren de inversiones mastodónticas y cuentan con un gran potencial para generar ingresos regulares y estables, si bien es cierto que se encuentran sujetos a los vaivenes del mercado inmobiliario y pueden experimentar pérdidas de valor importantes debido a muchos factores.
Crowdfunding empresarial
Recurrir al financiamiento colectivo para poner en marcha un proyecto es una opción que ha ido cobrando fuerza durante los últimos años y a la que se acogen cada vez más empresas.
Un crowdfunding empresarial exitoso permite a la empresa recibir financiación por parte de una amplia base de inversores, lo que democratiza el acceso al capital y ofrece una mayor agilidad en los procesos que las opciones tradicionales de financiación.
No obstante, el principal problema de este sistema de financiación es que exige una gran planificación por parte de la empresa, así como una dedicación profunda que, en última instancia, no sirve para garantizar al cien por cien su éxito.
Fiscalidad de las inversiones de una empresa
Cuando una empresa obtiene rentabilidad por su dinero, esos ingresos no tributan como lo haría una persona física en el IRPF, sino que se integran en el Impuesto sobre Sociedades. Es decir, los intereses de una cuenta remunerada, los rendimientos de un depósito, las ganancias obtenidas con fondos, bonos, acciones o ETFs y otros ingresos financieros forman parte del resultado fiscal de la sociedad.
En 2026, el tipo general del Impuesto sobre Sociedades es del 25%. No obstante, existen tipos reducidos para determinados tipos de empresas. Según la Agencia Tributaria, las microempresas con importe neto de cifra de negocios inferior a 1 millón de euros tributan en 2026 al 19% por los primeros 50.000 euros de base imponible y al 21% por el resto; las entidades de reducida dimensión tributan al 23%; y las entidades de nueva creación y empresas emergentes pueden aplicar un tipo del 15% cuando cumplen los requisitos correspondientes.
Preguntas frecuentes sobre inversiones para empresas
Si una empresa tiene dinero parado en la cuenta, lo primero es calcular qué parte de ese saldo necesita realmente para operar. Antes de invertir, conviene reservar dinero para impuestos, nóminas, proveedores, seguros, alquileres, cuotas de financiación e imprevistos. Ese colchón de liquidez no debería ponerse en productos con riesgo o con baja disponibilidad.
Para importes que puede inmovilizar unos meses, puede estudiar depósitos, letras del Tesoro o fondos monetarios. Y para capital que no necesita a corto plazo, puede valorar productos de inversión con mayor potencial, pero también con más riesgo.
Sí, una empresa puede invertir su dinero siempre que ese capital pertenezca a la sociedad y no esté comprometido para pagos inmediatos, impuestos, nóminas, proveedores o deudas. Una sociedad puede contratar productos como cuentas remuneradas, depósitos, fondos de inversión, letras del Tesoro, bonos, acciones, ETFs u otros instrumentos financieros, siempre que encajen con su política de tesorería y su perfil de riesgo.
Una cuenta remunerada suele ser mejor cuando la empresa quiere mantener el dinero disponible y obtener una rentabilidad sencilla sobre el saldo. Es una opción útil para tesorería diaria o para excedentes que podrían necesitarse en cualquier momento. Su principal ventaja es la liquidez, aunque la rentabilidad puede estar limitada por condiciones, plazos promocionales o saldos máximos.
Un depósito puede encajar cuando la empresa sabe que no necesitará ese dinero durante un periodo concreto.
Las inversiones de una empresa tributan, con carácter general, dentro del Impuesto sobre Sociedades. Los intereses de cuentas remuneradas y depósitos, las rentas de bonos, los dividendos, las plusvalías por venta de fondos, acciones o ETFs y otros rendimientos financieros se integran en el resultado fiscal de la sociedad.
En 2026, el tipo general del Impuesto sobre Sociedades es del 25%, aunque existen tipos reducidos para microempresas, entidades de reducida dimensión, entidades de nueva creación y empresas emergentes cuando cumplen los requisitos exigidos.
Conclusión: ¿cuál es la mejor opción de inversión para una empresa en 2026?
La mejor inversión para una empresa en 2026 no es necesariamente la que promete más rentabilidad, sino la que encaja mejor con su tesorería, su horizonte temporal y su capacidad para asumir riesgos. Una empresa no debería invertir igual el dinero que necesita para pagar impuestos el próximo trimestre que un excedente que no va a utilizar en varios años.
Para el dinero operativo, las cuentas remuneradas para empresas pueden ser una primera opción sencilla, ya que permiten obtener rentabilidad sin perder liquidez. Para excedentes a corto plazo, pueden tener sentido los depósitos, letras del Tesoro, fondos monetarios o renta fija de corto plazo. Y para capital que la empresa no necesita en el día a día, pueden valorarse alternativas con mayor potencial, como fondos indexados, ETFs, acciones, bonos corporativos o inversión inmobiliaria.