Un TPV o Terminal de Punto de Venta es el sistema que permite a un negocio cobrar con tarjeta, móvil, contactless u otros métodos de pago digitales. Para elegir el mejor TPV hay que comparar comisiones por operación, cuota mensual, tipo de terminal, permanencia, compatibilidad con tu negocio, rapidez de cobro, integración con caja o ecommerce y soporte técnico.
En general, el mejor TPV no es siempre el más barato, sino el que mejor encaja con tu forma de vender: un restaurante puede necesitar un TPV portátil con gestión de mesas; una tienda física, un datáfono rápido e integrado con inventario; y un ecommerce, un TPV virtual seguro y compatible con pagos online.
Mejores proveedores TPV según el tipo de negocio
Antes de contratar un terminal de punto de venta, conviene comparar si el negocio necesita solo cobrar con tarjeta, vender online, enviar links de pago, controlar varias sedes o integrar el TPV con otras herramientas de gestión.
Proveedor TPV |
Tipo de TPV |
Mejor para |
Punto fuerte |
|---|---|---|---|
TPV físico, pagos online, enlaces de pago, transferencias y dashboard |
Empresas con varios canales de cobro, ecommerce, franquicias o redes multisede |
Centraliza pagos, conciliación, reporting y control multientidad en una única plataforma |
|
🥈 Dojo
|
Datáfonos, Dojo Go, Dojo Duo y links de pago |
Restaurantes, comercios, retail y negocios físicos con muchos cobros diarios |
Cobros rápidos, conectividad 4G, integración con software TPV y enlaces de pago |
🥉 SumUp
|
TPV móvil, datáfonos y Tap to Pay |
Autónomos y pequeños comercios |
Sin cuota mensual y datáfonos desde precio reducido |
TPV físico, pagos online y software de gestión |
Negocios que buscan una solución intuitiva |
Ecosistema sencillo para cobrar y gestionar ventas |
|
Datáfono, TPV virtual y enlaces de pago |
Pequeños negocios que quieren cobrar online y presencial |
Solución flexible con pagos presenciales y online |
|
TPV físico, móvil y virtual |
Empresas que prefieren contratar el TPV con banco |
Integración con cuenta de empresa y operativa bancaria |
Cómo obtener un contrato TPV con las mejores condiciones
Los contratos con TPV son documentos que entablarás con la empresa o entidad financiera a la que decidas comprar tu TPV. Esto significa que son variables y que pueden traerte uno u otro beneficio. Sin embargo, se pueden aplicar algunos trucos para que puedas obtener el mejor contrato. Empezando, por ejemplo, con acercarte a la mejor opción en la actualidad. Pero, además de eso:
Es importante que antes de firmar un contrato, sobre todo si es a largo plazo, analices y compares todas las posibilidades. La forma elegir el mejor Terminal de Punto de Venta para tu negocio es analizando y tomando decisiones concretas al respecto.
✅ Asegúrate de que se adapte a tus necesidades.
✅ Aprovecha planes especiales y promociones.
✅ Saca cuentas a largo plazo.
✅ Fíjate en el tipo de moneda que maneja.
✅ Lee el contrato con tu abogado para asegurarte de tener claras todas las cláusulas.
✅ Aprovecha planes especiales y promociones.
✅ Saca cuentas a largo plazo.
✅ Fíjate en el tipo de moneda que maneja.
✅ Lee el contrato con tu abogado para asegurarte de tener claras todas las cláusulas.
Es importante que antes de firmar un contrato, sobre todo si es a largo plazo, analices y compares todas las posibilidades. La forma elegir el mejor Terminal de Punto de Venta para tu negocio es analizando y tomando decisiones concretas al respecto.
Cómo elegir un TPV en 30 segundos
Para elegir el mejor TPV para tu negocio, empieza por analizar cómo vas a cobrar: en tienda física, online, a domicilio, en mesa, en ferias o desde el móvil. A partir de ahí, compara el tipo de terminal, las comisiones por operación, la cuota mensual, la permanencia, el plazo en el que recibes el dinero y si se integra con tu sistema de caja, facturación, inventario o ecommerce.
Factor clave |
Qué debes revisar antes de contratar |
|---|---|
Tipo de negocio |
No necesita lo mismo una tienda, un restaurante, una clínica, un ecommerce o un autónomo que cobra en movilidad. |
Tipo de TPV |
Puede ser fijo, portátil, móvil, virtual, integrado, SoftPOS o Tap to Pay. |
Coste total |
Revisa si hay compra del terminal, alquiler mensual, instalación, mantenimiento o cuota fija. |
Comisiones |
Comprueba el porcentaje por operación, mínimos por transacción y posibles diferencias según tarjeta. |
Permanencia |
Verifica si puedes cambiar de proveedor sin penalización. |
Liquidación del dinero |
Mira cuándo recibes el importe de tus ventas en la cuenta. |
Métodos de pago |
Tarjeta, contactless, móvil, Apple Pay, Google Pay, Bizum u otros pagos digitales. |
Integraciones |
Caja registradora, inventario, facturación, contabilidad, ecommerce o reservas. |
Soporte técnico |
Horarios de atención, sustitución del terminal y rapidez en caso de incidencia. |
El mejor TPV no es necesariamente el más barato, sino el que mejor se adapta a tu forma de vender, cobra con agilidad y evita problemas en el día a día del negocio.
¿Qué es un TPV y por qué es importante para tu negocio?
Los TPV son pequeñas máquinas dedicadas a los pagos electrónicos. Están presentes en nuestras vidas desde hace casi 2 décadas. Con tantos años, han logrado evolucionar a lo que son hoy.
Desde la digitalización, el mundo ha prescindido cada vez más del dinero físico, pero con base en esto ha crecido cada vez más la necesidad de movilizar este dinero digital. Y no solo la movilización del dinero vía digital, sino la flexibilidad del mismo. Es decir, que el dinero sea de fácil acceso y que pueda retirarse o depositarse a grandes velocidades.
Los TPV son la respuesta a esto, y gracias a ellos se ha vuelto cada vez más innecesario tener dinero en efectivo. Por ello, el tener un TPV en tu negocio no es opción, es una necesidad.
Como tal, la incógnita está en encontrar qué TPV conviene más, porque cada uno tiene sus propias particularidades. Actualmente, los TPV vienen con planes, intereses de por medio y ventajas especiales, dependiendo de la marca y la banca contratada.
Desde la digitalización, el mundo ha prescindido cada vez más del dinero físico, pero con base en esto ha crecido cada vez más la necesidad de movilizar este dinero digital. Y no solo la movilización del dinero vía digital, sino la flexibilidad del mismo. Es decir, que el dinero sea de fácil acceso y que pueda retirarse o depositarse a grandes velocidades.
Los TPV son la respuesta a esto, y gracias a ellos se ha vuelto cada vez más innecesario tener dinero en efectivo. Por ello, el tener un TPV en tu negocio no es opción, es una necesidad.
Como tal, la incógnita está en encontrar qué TPV conviene más, porque cada uno tiene sus propias particularidades. Actualmente, los TPV vienen con planes, intereses de por medio y ventajas especiales, dependiendo de la marca y la banca contratada.
Entre los beneficios principales cuentan con cosas como:
- Facturación: facilita los procesos de facturación y pagos diarios. Esto ayuda a un mejor control de las finanzas.
- Agilidad de los procesos de pago: es un método de pago rápido y sencillo, permitiendo que en caso de haber muchos clientes, todos puedan ser atendidos a tiempo.
- Mejor experiencia para el cliente: su sencillez evita que los clientes se molesten al momento del pago, mejorando su experiencia.
- Seguridad: cuentan con grandes niveles de seguridad, gracias a los estándares del mercado.
Además, entre sus funciones clave puedes encontrar:
- Gerencia de informes: a la larga, vuelve los informes de contabilidad mucho más sencillos.
- Gestión de inventario: te permite llevar un recuento de inventario de una forma mucho más sencilla y eficaz.
Como podrás notar, estas son ventajas imprescindibles en todo negocio. No contar con esto es ponerte en desventaja frente a tu competencia, además de atorarte en el pasado.
Tipos de TPV disponibles y cuál es el más adecuado para tu negocio
Los Terminales de Punto de Venta no están únicamente enfocados para todos los negocios; estos vienen en distintos tamaños y formas para adaptarse a diversas necesidades.
- TPV fijo: este es perfecto para aquellos negocios que tienen local físico, ejemplo, tiendas minoristas, restaurantes o supermercados.
- TPV portátil: es excelente para todos los negocios en movimiento constante, ya sea para vendedores ambulantes, ferias comerciales o pequeños negocios.
- TPV online: es vital para los negocios en línea, especialmente aquellos que procesan sus pagos desde sus sitios web.
-
TPV integrado: ideales para empresas que buscan integrar funcionalidades del TPV con otros sistemas de gestión.
Como puedes ver, existen varios tipos de TPV, analiza cómo funcionará tu negocio y, basándote en esto, tomarás la decisión de cuál es el mejor TPV para ti.
Comparativa de los diferentes tipos de Terminales de Punto de Venta y sus usos específicos
Lo primero, es entender que cada tipo de TPV posee ventajas propias, así como usos específicos. Por ejemplo, un TPV móvil es fantástico para los negocios que se encuentran en diferentes ubicaciones; mientras que un TPV fijo es ideal para un negocio de ubicación fija.
Asimismo, si el negocio es netamente online, lo ideal es tener un TPV en línea, así podrás procesar los pagos desde tu sitio web. Con estas bases, sabrás cuál es el mejor TPV para tu negocio.
Asimismo, si el negocio es netamente online, lo ideal es tener un TPV en línea, así podrás procesar los pagos desde tu sitio web. Con estas bases, sabrás cuál es el mejor TPV para tu negocio.
Factores a considerar al elegir un TPV para tu negocio
Cuando vayas a comprar un TPV, es importante que analices factores como el tipo, la compatibilidad, los costes y los informes. Si no entiendes, a continuación, lo explicaremos para que entiendas fácilmente.
- Tipo de negocio: el tipo de negocio determinará automáticamente el TPV que necesitas, ya que de allí, se puede partir fácilmente.
- Costes: es vital que consideres los costes iniciales de adquisición o alquiler del TPV, así como las tarifas (porcentajes) de los procesamientos de pagos.
- Compatibilidad: es crucial que te asegures de que el TPV sea compatible con los métodos de pagos más comunes en España. Algunos de estos son las tarjetas EMV y tecnología NFC.
- Capacidad de hacer informes: evalúa las capacidades de generación de informes del TPV, así te aseguras de que obtengas información vital sobre tus operaciones y ventas.
Con estos criterios básicos, podrás escoger tu TPV rápido y sencillo. Investiga bien la empresa con la que vas a solicitar el TPV y los beneficios que te ofrecen para que puedas escoger bien tu Terminal de Punto de Venta, así como las soluciones a los posibles errores que puede presentar tu datáfono para evitar una mala experiencia de usuario.
Características clave a evaluar al elegir TPV adecuado
Luego de que hayas analizado los distintos TPV, sus características y beneficios, es hora de evaluar las características clave a evaluar al seleccionar uno adecuado.
- Facilidad de uso: un TPV intuitivo que ayudará a facilitar las transacciones para tu personal y los mismos clientes.
- Escalabilidad: está completamente seguro de que el TPV pueda crecer con tu negocio, y que el mismo se adapte a las futuras necesidades.
- Soporte técnico: un proveedor con un sólido servicio de atención al cliente y soporte técnico te puede garantizar un correcto funcionamiento.
Recuerda que escoger un buen TPV no es solo su uso, también es evaluar con quién lo vas a adquirir y cómo planeas adquirirlo.
Preguntas frecuentes sobre cómo elegir el mejor modelo de TPV
Antes de contratar un TPV conviene revisar el tipo de terminal, la comisión por operación, la cuota mensual, la permanencia, el plazo de liquidación del dinero, los métodos de pago aceptados y el soporte técnico. También es importante comprobar si se integra con tu software de facturación, caja, inventario o ecommerce.
Depende del tipo de negocio. Un TPV bancario puede ser interesante si ya trabajas con una entidad y buscas integración con tu cuenta, financiación o condiciones vinculadas. Un proveedor independiente suele ofrecer más flexibilidad, alta rápida, terminales sin tanta vinculación y soluciones adaptadas a negocios pequeños, móviles u online.
El error más común es elegir el TPV solo por ser el más barato. Un terminal con una comisión baja puede salir caro si tiene permanencia, mala atención técnica, liquidaciones lentas o no se adapta al funcionamiento del negocio. Lo importante es comparar coste, flexibilidad, soporte, integración y experiencia de cobro.