En mis años de analista de riesgo de crédito para banca de particulares, pude conocer los hábitos, actividades, gustos y preferencias, adicciones, secretos y ciertas intimidades de muchas personas sin haberlas conocido personalmente ni haberlas visto jamás en mi vida.
Los movimientos de una cuenta bancaria y los extractos de una tarjeta hablan por sí solos, y son capaces de revelar los secretos mejor guardados de una persona.
A través de la cuenta y los movimientos de la tarjeta, podía saber si el cliente en cuestión tenía problemas de ludopatía, y apostaba por las noches compulsivamente en los casinos online a pesar de no tener saldo en su cuenta -para lo que utilizaba la tarjeta de crédito-, o a qué discoteca había acudido el sábado por la noche, o en qué zona de la ciudad había estado el viernes a las 3 de la madrugada tras sacar dinero de un cajero que le situaba en esa zona, o en qué supermercado prefería hacer la compra semanal, si era donante de alguna ONG, si estaba divorciado y tenía hijos a los que pasar una manutención mensual, si el coche de alta gama con el que se paseaba por el centro de la ciudad se pagaba en cómodas cuotas mensuales a pesar de llegar justo a fin de mes, y un sinfín de datos que se puede obtener sin necesidad de conocer al cliente personalmente… ¡Y ni falta que haría! Ya que si hubiese tenido la oportunidad de entrevistarme con algún cliente, seguramente no me hubiese confesado ni la mitad de los datos que podía obtener a través de sus movimientos bancarios.
Las gráficas también hablan…
Así como los movimientos bancarios revelan hábitos o actividades sin necesidad de conocer personalmente a quien las realiza, también lo hacen las gráficas de cotización bursátil, que muchas veces revelan ciertos eventos sin necesidad de haber leído la prensa o visto las noticias.
Ejemplo de ello podrían ser las siguientes gráficas de cotización de las principales empresas del sector defensa en Europa, a abril de 2026:
BAE Systems plc
Thales S.A.
Rheinmetall AG
Leonardo S.p.a.
Al observar estas gráficas… ¡Cualquiera diría que en Europa existe un conflicto armado desde febrero de 2022!
Perspectivas para el sector de defensa europeo
La invasión rusa de Ucrania ha impulsado un crecimiento exponencial en la industria de defensa europea, debido a los siguientes factores:
Una demanda sostenida.
La búsqueda de autonomía estratégica.
La entrada de capital privado.
Se trata del mayor rearme en la UE desde la Guerra Fría, con un gasto militar récord de más de 106.000 millones de euros en 2024 —un 42% más que en 2023—, y una previsión de alcanzar los 130.000 millones en 2025.
Este auge responde a factores geopolíticos, como el compromiso de la OTAN de elevar el gasto al 5% del PIB en 2035, y al giro político-institucional de Bruselas, que ha lanzado el fondo SAFE (150.000 millones en créditos blandos) y flexibilizado normas fiscales para impulsar la autonomía europea.
En España, el Ministerio de Defensa destinará más de 13.000 millones hasta 2030 a programas tecnológicos, con Indra, Navantia y Airbus España como principales beneficiarias.
Según la Asociación Europea de Industrias de Defensa, “los contratos actuales reflejan un cambio de mentalidad que definirá al menos la próxima década”.
Pero las guerras modernas ya no se libran en el campo físico de batalla, sino también en el campo virtual, donde la ciberdefensa se ha convertido en un pilar estratégico.
Estos conflictos digitales incluyen ciberataques a infraestructuras críticas —como redes eléctricas, hospitales o sistemas bancarios—, campañas de desinformación para manipular a la población, robo de información sensible con fines políticos, militares o económicos… ¡Y hasta interferencias al GPS del avión de la misma presidenta de la Comisión Europea, que tuvo que aterrizar de emergencia en Bulgaria!
La guerra en Ucrania ha sido también un campo de pruebas:
Ataques masivos a plataformas gubernamentales.
Interferencias en comunicaciones.
Uso de malware para sabotear operaciones logísticas.
Quien tenga el dominio digital —sin trincheras ni fronteras visibles— dispondrá de una ventaja decisiva en los conflictos del siglo XXI. Y así lo entienden desde la Unión Europea, donde se trabaja sobre dos frentes: el rearme material y la soberanía tecnológica.
Y es en este último campo donde se amplía el alcance de la industria de defensa, con empresas especializadas en ciberdefensa, mediante la integración de tecnologías como la IA en sistemas de vigilancia y contraataque, y la inversión en capacidades ofensivas y defensivas en el espacio digital.
Ante tales perspectivas, es evidente que la fiesta recién empieza para la industria de defensa europea, y el potencial de inversión que ofrece es enorme.
Pero también hay que ser conscientes de que no cualquier empresa por estar vinculada al sector es objetivo de inversión, y habrá que analizar caso por caso, teniendo en cuenta una serie de variables que solo los expertos son capaces de contemplar.
Es por eso, esta semana he centrado mi búsqueda en un fondo de inversión especializado en este sector, y a continuación te presento el resultado de dicha búsqueda.
DNB European Defence
El Fondo de renta variable europea del sector defensa DNB European Defence, se constituyó recién en abril de 2025 y cuenta con más de 202 millones de euros en activos bajo su gestión.
La política de gestión del Fondo consiste en buscar empresas con una posición sólida en un mercado en crecimiento. Las inversiones se realizan en empresas cotizadas europeas que ofrecen productos y servicios en la industria de defensa, ciberseguridad, vigilancia y comunicación. El objetivo es identificar empresas con ganancias sostenibles, modelos de negocio robustos y demanda a largo plazo.
De hecho, el gestor del Fondo Stian Ueland de la gestora DNB Asset Management de origen noruego, busca empresas con ventajas competitivas claras, como costes reducidos, fuertes barreras de entrada o beneficios de red. En la industria de defensa, esto proporciona un valor adicional, porque a menudo es difícil y costoso cambiar de proveedor una vez que el equipo ha sido utilizado.
La selección de las empresas en las que invierte el Fondo se basa en cuatro pilares: identificación de tendencias de seguridad a largo plazo, evaluación de asignación de capital y creación de valor, momentum de ganancias y valoración atractiva.
Las principales áreas del mercado de valores europeo en las que invierte el Fondo serán:
Industria de defensa.
Ciberseguridad.
Infraestructura digital.
Tecnología de sensores.
Vigilancia y logística.
Si bien es prematuro para informar sobre métricas de riesgo dado el corto recorrido que aún tiene el Fondo, su nivel de riesgo se sitúa en un 4 en la escala del 1 al 7.
Para conocer más detalles del Fondo, a continuación te facilito sus datos específicos:
El período de permanencia recomendado es de 5 años, y puedes suscribir la cantidad de consideres, dado que no hay un mínimo de inversión.
Para medir el desempeño del Fondo, éste utiliza como referencia el MSCI Europe IMI Defense Select Capped Index. Y desde su lanzamiento, este vehículo de inversión ha logrado una revalorización superior al 30% como se puede observar en la siguiente gráfica:
Al 11 de marzo de 2026, la cartera del Fondo estaba compuesta por las principales posiciones que se detallan a continuación:
Te dejo entonces revisando la información, dado que me tengo que ir al banco a entregar la documentación que me solicitó mi gestor para tramitarme un préstamo. Eso sí, revisaré antes los movimientos de mi cuenta y el extracto de la tarjeta… ¡No vaya a ser que después de hablar de defensa, tenga que defender yo mismo mi saldo!