Ha comentado en el artículo
La extraña matemática del desempleo, producción y consumo
Ya tenemos una sociedad de esa, es la sociedad del empleado público: "no importa si tienes trabajo o no, igual te pagan".
Entonces, ¿concluimos que el empleado público está ocioso? 8-)
La realidad es que demasiadas plantillas públicas están sobredimensionadas, porque se abren ofertas públicas cuando hace falta, pero en el futuro nunca se revisa si siguen siendo necesarios. Suelo ir a una biblioteca pública que tiene tres personas detrás del mostrador, y sólo trabaja uno; una biblioteca privada no se lo podría permitir.