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Información de Renta fija

¿Qué es la Renta Fija?


Los activos de renta fija se corresponden con un amplio conjunto de valores negociables que emiten las empresas y las instituciones públicas, y que representan préstamos que éstas entidades reciben de los inversores. Así pues, la renta fija no confiere derechos políticos a su tenedor, sino sólo derechos económicos, entre los que cabe destacar el derecho a percibir los intereses pactados y a la devolución de la totalidad o parte del capital invertido en una fecha dada, dependiendo de si es renta fija simple o no. Un inversor en renta fija se convierte en acreedor de la sociedad emisora, mientras que el accionista es un socio propietario de una parte del capital social. Esta diferencia no es trivial, pues:

• En caso de liquidación de la sociedad, el acreedor tiene prioridad frente a los socios.
• El accionista cuenta con una serie de derechos cuyo ejercicio requiere un mayor compromiso que los del inversor en renta fija: mayor seguimiento de la información, participación en su caso en la Junta General de Accionistas o delegación del voto, etc.

Aunque tradicionalmente en la renta fija los intereses del préstamo estaban establecidos de forma exacta desde el momento de la emisión hasta su vencimiento, actualmente existen otras posibilidades más sofisticadas. Frecuentemente los intereses son variables estando
referenciados a determinados indicadores, generalmente tipos de interés (Euribor, etc.), índices bursátiles, o incluso a la evolución de una determinada acción, índice, etc., teniendo a veces otras características especiales.

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La inversión Sublime

Decía Edmund Burke allá por 1757:

Todo lo que resulta adecuado para excitar las ideas de dolor y peligro, es decir, todo lo que es de algún modo terrible, o se relaciona con objetos terribles, o actúa de manera análoga al terror, es una fuente de lo Sublime; esto es, produce la emoción más fuerte que la mente es capaz de sentir.

Hacia el final de mi licenciatura me ensimismé con la Estética, el estudio no del objeto en sí sino de la percepción en sí del objeto. “De lo Sublime y lo Bello”, obra a la que pertenece el fragmento citado, afianzó la disociación entre belleza y sublimidad al tiempo que corría el s. XVIII y movimientos como el Barroco y el Romanticismo impregnaban (o emergían) en la cultura Europea. Si lo bello como tal,...

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