Esto da para una tesis.
Hace 20 años algunos hablábamos del peligro de la comodicitación de los seguros de coche con el surgimiento de la venta on line dónde ponían la diferenciación del producto solo en el precio más barato.
El resultado ya lo estamos viendo, el empeoramiento de las pólizas de automóvil, dónde los servicios y coberturas de hoy son peores que hace diez años. Pero efectivamente baratos.
Cuando el público no ve diferencia solo queda discutir el precio. Y vender más barato es fácil, quitas servicios y garantías. Y eso le dan.
En hogar, también hay movimientos desde hace un par de años, de ir empeorando las pólizas.
El consumidor está atontado por la publicidad, y como solo busca precio eso le dan.
El siguiente paso es que lógicamente da igual el sitio dónde obtener el producto, solo que el precio esté bien o que gane otra cosa que quiera. Un descuento en gasolina, o una cocacola de 2 litros en el chino para tomar su bebida preferida, el calimocho. Que es la forma más barata de tomar vino, en el país con mejores vinos del mundo, y que iguala el sabor: te da igual Don Simon, que Arzuaga.
Así compramos hoy seguros, como el calimocho, nos iguala a qué sabe, con que sea barato y tenga algo de alcohol... así que está bien el seguro que se ponga a mano, y sea barato... y ya asumen que les dará dolor de cabeza, porque no se puede esperar otra cosa del calimocho.
La semana pasada un cliente nos demostró el culmen de este proceso: "verás, es que yo quiero pagar 220". Ni una preocupación por ninguna cobertura, ni capital, solo un precio objetivo.
Como vemos la sociedad no siempre tiene que ir hacia delante...