El 'boom' inmobiliario, un «tumor» en la economía española
El experto José García-Montalvo critica cierta indolencia del Gobierno y considera que la estadística ha contribuido al incremento de los precios
05.11.07 -
JULIO DÍAZ DE ALDA
El estudio considera que es necesario apostar de forma decidida por el alquiler. / AP
La propia estadística del Ministerio de Vivienda ha podido, por su particular metodología, alimentar el repunte de los precios del sector durante los últimos años. Así lo cree José García-Montalvo, profesor de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona y uno de los más reconocidos expertos en la materia, que en un artículo publicado en la revista de la Fundación de las Cajas de Ahorro (Funcas) critica una cierta indolencia del Gobierno ante lo que califica de «tumor» inmobiliario. El catedrático de Economía y Empresa, en un trabajo con no pocas dosis de ironía, desmonta algunos de los mitos más extendidos sobre el 'ladrillo' y pide al Ejecutivo medidas más atrevidas para contener el problema.
El trabajo asegura que el incremento de los precios registrado desde finales de los años noventa no responde en su totalidad a factores 'normales'. Se refiere a elementos como la renta de las familias, la inmigración, el empleo o los tipos de interés, que en otras épocas de inflación inmobiliaria han servido de soporte real a las revalorizaciones.
El estudio asegura que los factores fundamentales sólo explican el 60% del repunte. El 40% restante, la denominada 'burbuja', se debe principalmente a una mala gestión de la política inmobiliaria y, sobre todo, a la pura expectativa o, en otras palabras, a la especulación.
García-Montalvo se queja de la enorme dificultad que padecen los analistas para diseccionar el 'tumor'. Una de las mayores complicaciones a las que se enfrenta el cuerpo académico es la falta de datos veraces o la imposibilidad de acceder a ellos. En este sentido, el trabajo dice que «la información sobre precios de la vivienda es muy deficiente e imperfecta» y que las estadísticas «no están a la altura del problema».
Carga el profesor, y de forma muy dura, contra la estadística del Ministerio de Vivienda, que se basa en las tasaciones -y no en los valores reales de compraventa de las casas- para elaborar sus datos. «Las tasadoras se ven tentadas, y más si pertenecen a una entidad crediticia, a generar un valor de tasación superior al real», dice. Un fenómeno, añade, que hace que algunos ciudadanos que quieren vender su piso pidan mucho más dinero por él. Esto, añade, ha hecho que en los últimos años aparezcan «hordas de inversores que perjudicaron el acceso a la vivienda».
El documento llega a afirmar que «parte de la espiral inflacionista observada podría ser consecuencia del propio método de medición de los precios». No es el primero que lo dice. Cuando María Antonia Trujillo modificó en 2005 la estadística, BBVA apuntó que la nueva metodología podría haber recortado de forma artificial en hasta seis puntos porcentuales el ritmo de crecimiento de los precios.
Falacias
La publicación de Funcas revela que el 'tumor' inmobiliario se ha basado en una serie de falacias populares que se encuentran muy lejos de la realidad. Entre estas 'leyendas urbanas' se encuentra la de que el precio no puede bajar. Algo que García-Montalvo desmiente de forma categórica al recordar que es algo que ya ha pasado en España, y no hace muchos años. El analista carga también contra la creencia de que si el suelo es escaso y caro, los pisos también serán más caros, y pone como ejemplo el caso de Japón, donde el terreno es tremendamente escaso y los precios llevan años estancados.
García-Montalvo critica también dos ideas tan manidas como son las de «es mejor pagar una hipoteca que un alquiler» y «la inversión en vivienda siempre es más rentable a largo plazo que la inversión en Bolsa». Sentencias que, afirma, «no aguantan el más mínimo análisis económico». Tampoco cree el experto aquello de que los precios suben porque los extranjeros se