#1
La pasarela al RETA, la mayor injusticia para los autonomos
Hay un aspecto de la pasarela al RETA del que se habla muy poco: la voluntariedad... pero solo para unos.
La pasarela está pensada para que los mutualistas que consideren que les conviene puedan solicitar voluntariamente el traslado al RETA. Es decir, podrán hacer números, comparar y elegir únicamente si la operación les resulta favorable.
Los autónomos que llevamos toda la vida en el RETA nunca hemos tenido esa posibilidad. Hemos cotizado según las normas que nos imponían, pagando las cuotas correspondientes y aceptando cada reforma que se aprobaba. No pudimos decidir si nos convenía más un sistema u otro ni entrar o salir cuando cambiaban las condiciones.
Ahí está el desequilibrio. Un colectivo puede incorporarse al sistema solo cuando le beneficia. El resto está obligado a permanecer en él y asumir las consecuencias de las decisiones políticas.
Es lógico pensar que quienes estén próximos a la jubilación y obtengan una mejora de sus derechos sean los más interesados en acogerse a la pasarela. Y también es lógico que muchos autónomos se pregunten qué impacto tendrá eso sobre un sistema que ya soporta una enorme presión financiera.
No se trata de enfrentar a mutualistas y autónomos. Se trata de una cuestión de equidad. Si unos pueden elegir siempre la opción que más les conviene y otros únicamente pueden pagar las cuotas que se les exigen, difícilmente puede hablarse de igualdad de trato.
La solidaridad es imprescindible en cualquier sistema público, pero también lo son la neutralidad, la contributividad y unas reglas iguales para todos. Porque si las decisiones libres de unos terminan teniendo efectos sobre quienes nunca pudieron elegir, el debate deja de ser solo jurídico y pasa a ser también un problema de moral.