Buenas Héctor. Te hablo desde el otro lado, soy electricista e instalador autónomo en Valencia y me toca coordinarme a diario con aparejadores y arquitectos en obras y reformas.
Por mi experiencia y lo que veo entre compañeros de gremio, te diría 4 cosas básicas para que no te vendan la moto:
1. El dominio y el hosting SIEMPRE a tu nombre: Que el registro del .com o .es y el servidor lo pagues tú con tu tarjeta y tu correo (en DonDominio, Raiola o donde sea). Nunca dejes que la agencia lo registre a su nombre. Si el día de mañana te descontentas y quieres cambiar, hay agencias que te piden 300 o 400 pavos solo por "liberar" el dominio.
2. Ojo con las cuotas fijas de mantenimiento: Hay agencias que te presupuestan una web a precio razonable pero te meten un contrato con permanencia de 120-150 € al mes diciendo que es para "optimizar y copias de seguridad". Luego les pides cambiar dos fotos de una obra o el horario en verano y tardan diez días en responder. Exige que te dejen claro si hay permanencia y qué incluye exactamente.
3. En arquitectura mandan los trabajos reales, cero postureo de stock: La gente de a pie y las promotoras locales huyen de las webs con fotos de mansiones americanas de banco de imágenes. Lo que funciona de verdad es galería limpia con 4 o 5 proyectos reales que hayáis firmado en la zona, descripción corta de qué se hizo, y botón directo para llamar o abrir WhatsApp en el móvil sin tener que rellenar formularios de 10 campos.
4. Dale caña a la ficha de Google (Maps): Para un negocio local, tener la ficha de Google Business Profile bien currada con fotos de obras y reseñas de clientes reales te va a meter diez veces más encargos que pagarle a una agencia 500 pavos al mes por "posicionamiento SEO" de palabras clave genéricas.
Si una agencia desde el primer día te habla en cristiano, te deja las riendas de tus accesos y se enfoca en que quien entre en el móvil te pueda contactar en dos clics, va por buen camino.