Hay que renovarlo todos los años, si ese certificado fue necesario al pedir el IMV para justificar alguna situación especial recogida en la ley, por ejemplo: Que estás en riesgo de exclusión social o que convives con personas sin vínculo familiar o de pareja y por eso no formas unidad de convivencia con ellas.
En estos casos, los servicios sociales deben confirmar periódicamente que esa situación sigue existiendo.