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El Senado pagó a Bárcenas 17.000 euros tras dejar el cargo de senador

4 respuestas
El Senado pagó a Bárcenas 17.000 euros tras dejar el cargo de senador
El Senado pagó a Bárcenas 17.000 euros tras dejar el cargo de senador
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El Senado pagó a Bárcenas 17.000 euros tras dejar el cargo de senador

El Senado pagó a Bárcenas 17.000 euros tras dejar el cargo de senador

Pese a que la dimisión se produjo por su imputación en el 'caso Gürtel', la Cámara Alta le abonó las seis mensualidades correspondientes a los seis años que ejerció como senador por Cantabria. El PP pasó a hacerse cargo de la cuota de la Seguridad Social que le pagaba la institución

A Luis Bárcenas, la dimisión de sus cargos públicos y orgánicos le ha salido muy rentable, a pesar de las presuntas ilegalidades cometidas con grandes sumas de dinero. Además del finiquito que le pagó el PP (400.000 euros, según El País), también el ex tesorero se llevó su parte de las finanzas públicas cuando el Senado le pagó la indemnización correspondiente por su labor como senador por Cantabria. A ella tenía derecho según el reglamento de la Cámara Alta, aun cuando estuviera imputado desde 2009, como era el caso.

El Senado pagó a Bárcenas 16.883,46 euros correspondientes a seis mensualidades de 2.813,91 euros, según confirman en esta institución. El medio año se corresponde con los seis en los que el ex tesorero del PP tuvo su escaño por Cantabria (marzo de 2004 a abril de 2010) y constituye el procedimiento de indemnización recogido por la normativa parlamentaria en su Capítulo Tercero, Artículo 12: "La cuantía de la indemnización será el equivalente de una mensualidad de la asignación constitucional por cada año de mandato parlamentario en las Cortes Generales o fracción superior a seis meses y hasta un límite máximo de veinticuatro mensualidades". Según las fuentes consultadas, la imputación judicial del ex responsable de las cuentas del PP no es motivo para que la indemnización se congele.

Una concesión al ex tesorero
Al mismo tiempo que Bárcenas abandonaba su escaño por Cantabria, cesaba la contribución a la Seguridad Social que las Cortes Generales abonan por sus parlamentarios. De la misma, sin embargo, pasó a hacerse cargo el partido del Gobierno mientras duró el prorrateo del finiquito que el PP pactó con su ex tesorero, del que informa El País hoy miércoles. El ex senador quedó, pues, totalmente cubierto con indemnización pública, orgánica en forma de sueldo y cotización a la Seguridad Social hasta enero de 2013.

El PP, en un comunicado, ha querido subrayar hoy que en abril de 2010, Bárcenas solicitó su reingreso en el partido tras la "excedencia forzosa" por incorporación a cargo público (senador), pero la dirección "manifestó su decisión de no reintegrar al señor Bárcenas a su puesto de trabajo", aunque hubo de abonarle la preceptiva indemnización recogida por el "artículo 56 del Estatuto de los Trabajadores". El pago de las cuotas a la Seguridad Social hasta diciembre no está incluido en este artículo, por lo que fue una concesión del PP a su ex tesorero.

El malestar en el partido por el trato que se ha dado a Luis Bárcenas es "creciente y profundo", confirman en la dependencias nacionales de la madrileña calle Génova. Las mismas voces piden actuaciones judiciales "contundentes" contra su responsable contable sin más demora, aunque, por otro lado, reconocen que si la secretaria general, María Dolores de Cospedal, cedió a las condiciones económicas del finiquito, a mayores de la indemnización del Senado y el pago de las cuotas a la Seguridad Social parece que se confirman los peores pronósticos: que el ex tesorero maneja "mucha y delicada" información.

http://www.publico.es/450615/el-senado-pago-a-barcenas-17-000-euros-tras-dejar-el-cargo-de-senador

#2

Re: El Senado pagó a Bárcenas 17.000 euros tras dejar el cargo de senador

A la vista del nerviosismo que parece cundir en el PP y de la mala cara que se le nota al Sr Rajoy, creo que convendría que los que no conocen bien lo que fue el Csoo Watergate en EE.UU, que en 1974 le costó la Presidencia a Mr Nixon, convendría que leyeran el Editorial de hoy de El País.

PRISIONEROS DE LA PALABRA
(Editorial) El País 13 FEB 2013 - 00:01 CET
"Tenemos la información, pero no documentos, ni siquiera tenemos fotocopias”. Esto es lo que contestó Ben Bradlee, director de The Washington Post, a su amigo Gordon Manning, jefe de noticias de la CBS, cuando le pidió los papeles que avalaran lo publicado en torno al escándalo Watergate. Pese a la inexistencia de documentos, las fuentes (que los reporteros del caso mantuvieron en secreto) eran tan fiables y variadas, que Walter Conkrite, el gran gurú de las noticias televisadas en América, decidió hacer un reportaje sobre el caso, y a partir de ahí este se convirtió en foco de atención de todo el país. Habría que recomendar vivamente a los asesores y portavoces del PP que lean con atención las memorias de Bradlee, las de Katherine Graham, propietaria del Post,y los libros de Woodward y Bernstein sobre Watergate, para que sepan lo que es preciso no hacer cuando un partido político se enfrenta a un escándalo desvelado por la prensa.

Así conocerán que la primera reacción del presidente del Partido Republicano Bob Dole fue acusar al Post y a su director de estar en connivencia con el candidato demócrata McGovern, que se enfrentaba a Nixon en las elecciones de 1972. “El Partido Republicano ha sido víctima de un bombardeo de alegaciones infundadas y falsas”, declaró, para acabar sentenciando que “la reputación del Post ha caído tan bajo que ha desaparecido casi por completo”. El portavoz de la Casa Blanca Ron Ziegler aseguró, por su parte, que los artículos del periódico estaban “basados en rumores e indirectas e intentan, por asociación, encontrar culpables, pero no han conseguido encontrar ningún nexo entre Watergate y la Casa Blanca, porque no existe”, y el director de la campaña de Nixon abundó en la falsedad de las revelaciones porque “media docena de investigaciones lo han demostrado así”.

El presidente Nixon decretó una especie de apagón informativo para los dos principales diarios del país (The Washington Post y The New York Times) y decidió privilegiar con declaraciones y entrevistas a periódicos afines a él, que solían titular sus primeras páginas con los desmentidos de la Casa Blanca. El espionaje en la sede del Partido Demócrata por parte de antiguos colaboradores de la CIA, cuyo conocimiento supuso la punta del iceberg del caso Watergate, sucedió en junio de 1972. Apenas cinco meses después, Richard Nixon fue elegido presidente por abrumadora mayoría. Le votó un 60% del censo y ganó en todos los Estados salvo en Massachusetts. Pero la acusación formal de los implicados en Watergate, en marzo de 1974, fue el inicio de una concatenación de eventos que tornaron la situación en absolutamente incontrolable. Nixon dimitió en agosto, menos de dos años después de su estruendosa victoria.

Ya durante todo aquel proceso, Henry Kissinger, que se preocupó de mantener su amistad personal con Katherine Graham, insistió sobre la inconveniencia de publicar noticias que menoscabaran el prestigio de la Casa Blanca, del presidente y del Gobierno en general, en un momento en el que el liderazgo de EE UU resultaba clave para el futuro del mundo libre.

Aquellos periodistas y editores de The Washington Post son hoy héroes mundiales de nuestra profesión, pero entonces fueron tachados de irresponsables, mentirosos, malos patriotas y fabuladores. Fueron presionados, espiados, amenazados y ridiculizados hasta el extremo, incluso por muchos de sus colegas. Ahora nadie duda de que contribuyeron como pocos a la estabilidad y consolidación del sistema de libertades en su país.

Cuando temas como los papeles de Bárcenas saltan a la luz, son frecuentes las llamadas a la responsabilidad de los periodistas a la hora de publicar materiales que afectan a la gobernanza, la estabilidad económica o la convivencia de su país. En ocasiones, estos llamados responden a una sincera preocupación de quienes los hacen. Pero casi siempre el poder trata de encubrir presiones o censuras, cada vez más difíciles de establecer, por otra parte, en la sociedad de la información. Los periodistas no son responsables de las consecuencias de los hechos sobre los que informan, sino de reportarlos con honestidad y aplicando las técnicas exigibles que garanticen el rigor de sus informaciones. Los verdaderos responsables de las desgracias que de cada situación se deriven son quienes cometieron los hechos, los impulsaron, permitieron u ocultaron. Creemos, por ello, que la lectura de las experiencias relacionadas con Watergate puede ayudar a los responsables políticos a poner en práctica las lecciones de una famosa sentencia de nuestro refranero: “Uno es dueño de sus silencios y prisionero de sus palabras”.
http://elpais.com/elpais/2013/02/12/opinion/1360700024_445175.html

#3

Re: El Senado pagó a Bárcenas 17.000 euros tras dejar el cargo de senador

¡A ésto no hay derecho!. Esa es la exclamación que esta misma mañana escuché de entre un grupo de señoras que tomaban café después de dejar a sus niños en el colegio. Se lamentaban precisamente de cómo nuestros dirigentes y políticos en general despilfarran el dinero de los impuestos de los ciudadanos. Hablaron de desahucios, de contratos blindados, del dinero entregado para rescate de los bancos, de cómo los diputados hacen sus propias leyes para blindar sus pocos años de trabajo público, del cierre de servicios de urgencias médicas, de los jubilados que mantienen a sus hijos y nietos, de los nuevos miserables que tuvieron que cerrar sus negocios y acudir a los comedores sociales, de los parados y del obscuro futuro que nos espera a todos, de los 17 presidentes de gobiernos que dirigen este pais, de sus abusos, de sus corruptelas....etc
Todos estos temas los abordaon en menos de 20 minutos que permanecieron en la cafetería.
Ésto me dió a entender el malestar general de esta sociedad esclavizada por aquellos que dicen defender nuestros intereses. Tienen oidos pero no escuchan. Pasan del hambre de millones de personas, pasan de ancianos desvalidos, de enfermos, de discapacitados, de hipotecas abusivas, de.......
Y, mientras tanto, mientras la gente de este pais está cada dia más triste, ellos siguen engordando sus bolsillos.
Pero estoy segurísimo que un dia lo lamentarán.

#4

Re: El Senado pagó a Bárcenas 17.000 euros tras dejar el cargo de senador

Supongo que el dinero se lo hicieron llegar por transferencia porque Barcenas no sabria ubicar a Cantabria en un mapa. Por cierto, como muchos de nuestros excelentisimos diputados nombrados a dedo y que jamas han pisado el territorio que des-representan

#5

Re: El Senado pagó a Bárcenas 17.000 euros tras dejar el cargo de senador

Nada .... meriendas de negros, pero con factura, y los que la tenemos que pagar no nos invitan al bocata ...