Del Rey a Botín, ¿por qué en España siempre mandan los mismos?
LA ESCASA MOVILIDAD SOCIAL LASTRA LA EFICIENCIA ECONÓMICA
Los españoles estamos acostumbrados a ver las mismas caras al frente de instituciones, partidos, empresas y bancos a lo largo de las últimas décadas.
En lo más alto, figuras como el Rey, Emilio Botín, Francisco González, Mariano Rajoy o Alfredo Pérez Rubalcaba ocupan la actualidad informativa desde hace lustros.
Botín llegó a la presidencia del Santander en 1986, pero antes ya era director general; González, presidente de BBVA, era presidente de Argentaria en 1996; en 1982, Isidro Fainé ejercía como subdirector general de La Caixa; Rubalcaba era secretario de Estado en 1982 y Rajoy, presidente de la Diputación de Pontevedra en 1983.
Un vistazo a la lista de los más ricos de España también revela la pervivencia de nombres ya clásicos como Florentino Pérez, Alberto Alcocer, Alberto Cortina, Alicia Koplowitz o Juan Abelló, aunque en los últimos años ha destacado la irrupción de figuras como Amancio Ortega, Isaak Andic o Juan Roig. En el panorama de los medios, Juan Luis Cebrián es el referente de Prisa desde 1988, pero antes dirigió El País desde su fundación en 1976. José Manuel Lara sucedió a su padre en 2003 al frente de Planeta, y Pedro J. Ramírez, hoy al frente de El Mundo, era director de Diario 16 en 1980.
En la administración pública se ha detectado “la existencia de una nobleza de Estado”, que supone que “el 20% de los nuevos miembros de estos cuerpos cuentan con un pariente cercano en alguno de los altos cuerpos de la administración”
Del Rey a Botín, ¿por qué en España siempre mandan los mismos?
Detesto a las víctimas que respetan a sus verdugos.