Buenos días,
Me parece que vas un poco perdido, Cortal Consors nunca fue de medio pelo, era un broker 100% propiedad de BNP Paribas que es el grupo bancario más importante de Europa, su salida del mercado de marcas comerciales no se debió a problemas financieros, obedeció estrictamente a una fusión por absorción estratégica para unificar toda la actividad bajo la marca BNP Paribas Personal Investors.
Sí tuvo incidentes, p.e. un empleado suyo hizo una estafa en Galicia falsificando inversiones de clientes y quedándose con el dinero, el empleado fue a la cárcel y, como era insolvente, CC tuvo que pagar a los inversores. También hizo publicidad engañosa, pues cobró comisiones en un producto anunciado como gratuito.
Con la burbuja de las puntocom sufrió perdidas gordas, el negocio cayó y mantener su estructura era caro, así que la matriz la absorbió pero ningún depositante perdió dinero.
Es algo así como Cetelem, detrás está BNP Paribas.
EL caso de BFF es totalmente distinto, no es un broker, es líder en Europa factoring con las administraciones públicas, a raíz de una inspección del Banco de Italia que detectó fallos en la clasificación de créditos del negocio de factoring y asignaciones incorrectas de cobros, tuvo que admitir problemas y revisiones en su gestión de riesgos y contabilidad.
El CEO tuvo que salir, la entidad tuvo que provisionar bastante dinero y fue investigada por falsedad contable, todo esto hizo que se desplomara en bolsa pues dejo de repartir beneficios.
El problema actual es que tiene que provisionar (tener dinero liquido aparcado en un porcentaje de sus activos) mucha deuda por lo que esta buscando un socio financiero, piensa emitir deuda subordinada (bonos con alto interés pero sin prioridad de cobro) y titulizar los activos, es decir, hacer paquetes con las facturas que tiene al cobro diferido y vender estos paquetes con lo que consiguen dinero inmediato (parecido al descuento de facturas o letras). es decir deshacer el factoring de una parte de su cartera para tener el dinero en reserva que le exigen.
En resumen, BFF contaba con que al ser sus activos muy seguros, facturas impagadas que las empresas emiten a las administraciones públicas y hospitales europeos, consideraba que el riesgo de impago real era bajo porque sus deudores son gobiernos (Estados), lo que le otorga una fortaleza estructural muy grande, pero cuando le han pedido provisionar una parte de esos activos se ha encontrado que no tiene suficiente liquidez y tiene que conseguir ese dinero.
Pero el riesgo de quiebra está muy alejado pues sus activos son reales y sólidos.