Nuestra cultura maneja los precios por kilo y sus derivados:
-Un kilo (1 kg);
-Medio kilo (0,5 kg);
-Un cuarto (250 gr.)
La reduflación pretende sacarnos de este paradigma e, ir a "porciones", pero nuestra mente está entrenada para calcular por kilos y nos la quieren jugar.
Unos especialistas históricos son los alemanes del Lidl, que hacen históricamente esto y, que, incluso, me "timaron" a mí.
Cuento el caso (y seguro que le habrá pasado a mas de uno/a algo parecido.)
Hace años escuché un anuncio en radio "oferta, filetes de pollo empanado a 4,80€".
Claro, mi mente funcionó así: "¿1 kg de filetes empanados a 4,80€? ¿Qué locura es esta?
Como una hermana tenía que ir, le encargué la oferta.... es previsible el "drama" que viene: un paquete con 4 filetes empanados que no llegaban a 400 gramos.
Y así me "timaron" con el timo de las porciones. Ahora se han animado otros supermercados a este "timo de las porciones". Por eso es necesario que miremos el peso para recalcular cuánto sería el kilo y así comprobar si merece la pena o no (que por supuesto, salvo ofertas pero ofertas, no suele merecer la pena: el kilo sale muy caro.)
Saludos.