Por qué votaré NO a la constitución europea
Quiero exponer los motivos por los que un convencido europeísta como yo ha decidido votar NO en el próximo referéndum sobre la constitución europea. Sigo, como muchos, creyendo en un proyecto europeo. Pero creo que los políticos están manipulado ese sentimiento a su antojo y desvirtuándolo. Me explico.
* Empezaré por los motivos personales. Como empresario textil he tenido oportunidad de conocer el grado de sensibilidad de los parlamentarios y comisarios europeos por los gravísimos problemas por los que atraviesa nuestro sector como consecuencia de una mal negociada liberalización que acaba de entrar en vigor. Por mas que pedimos atención sobre nuestro problema a los políticos autonómicos y nacionales de todo color, siempre se nos remitió a Bruselas. Pero ni la mas mínima acción provino desde allí. Sentir esta indiferencia me ha alertado sobre lo difícil que va a ser en el futuro la resolución de mis problemas si otorgo el poder a políticos que van a estar tan lejos. Quiero que quines me gobiernen estén mas cerca, para que perciban mis problemas. Por ello, votaré NO a la constitución Europea.
* La unión europea nace de una comunidad de intereses económicos, que se llamó Comunidad Económica Europea. Sus beneficios a lo largo de sus varias décadas de existencia son innegables. Los acuerdos de Maastrich ampliaron las competencias de esta comunidad al ámbito laboral. La entrada del euro, pese a su efecto inflacionista convenientemente ocultado, aporta grandes beneficios a largo plazo. Ensalzo expresamente el marco económico global que la CEE ya establecía para sus estados miembros, ya que no concuerdo en muchos otros aspectos. Pero lo que sé seguro es que esta unidad económica funciona perfectamente sin necesidad de una unidad política. Por ello, prefiero por ahora mantener esta alianza en términos económicos y dejar algo tan profundo como una constitución para unas décadas más adelante.
* En el pasado reciente he visto la actitud de los dirigentes europeos en conflictos internacionales dentro y fuera de Europa. Bosnia, Kosovo e Irak son claras muestras de que no tenemos ni queremos realmente tener una voz única en estos temas. Yo mismo no estoy convencido de que sea necesario tenerla. EEUU se presenta con una sola voz, pero casi la mitad de los votantes discrepan de la línea seguida por el gobierno. Al menos la actual configuración europea otorga representatividad a diversas opiniones. Por tanto, por la imposible e incluso innecesaria unificación de criterios en materia de política internacional, creo que NO precisamos de una constitución europea.
* La armonización de las legislaciones de los estados miembros tiene beneficios evidentes. Pero las directivas comunitarias ya cumplen esta función. Tampoco la constitución europea va a aportar ninguna novedad, ya que las constituciones de cada estado miembro van a seguir existiendo. Por tanto, votaré NO ya que las directivas pueden seguir siendo textos útiles y con el mismo carácter vinculante que pueda tener la constitución.
* Extendiendo el razonamiento anterior, soy una persona convencida que hoy no se debería permitir la existencia de ningún paraíso que diese impunidad a los delitos económicos, penales o políticos. Pero para ello ya se ha planteado la existencia de una Corte Penal Internacional. Sin entrar a debatir sobre esta polémica corte, quiero evidenciar que NO necesitamos la constitución europea para esto.
* Las unidades políticas de la magnitud de la que se está planteando con esta constitución son difíciles de fraguar. Ni siquiera los EEUU pudieron fundar su unidad con total armonía, pese a la extrema juventud de su país en el momento que se planteó. O quizás por ello, nunca lo sabremos. Pero los europeos no podemos presumir de mejor convivencia, tras haber catalizado dos devastadoras guerras mundiales. Mas recientemente Bosnia y Kosovo, en el corazón geográfico de Europa, han evidenciado, para vergüenza de nuestros políticos actuales, falta de cohesión real. Se re