El cobro abusivo de intereses de los bancos italianos
El gobierno italiano sale en favor de los bancos en una sentencia contraria a los mismos por la aplicación del Anatocismo o interés compuesto.
El anatocismo consiste en la capitalización de los intereses, de modo que sumándose tales intereses al capital originario pasan a redituar nuevos intereses. Es denominado también interés compuesto.
Los bancos italianos deberán devolver hasta 30.000 millones por cobro abusivo de intereses
Efe / ROMA (08-11-2004)
La decisión del Alto Tribunal, que lleva fecha del 4 de noviembre pasado, declara ilegal la práctica aplicada durante años por los bancos italianos de calcular los intereses sobre los préstamos trimestralmente y sobre los depósitos con periodicidad anual.
El presidente de la Adusef, Elio Lannutti, ha señalado que los bancos deberán restituir a unos diez millones de clientes "entre 20.000 y 30.000 millones de euros por capitalización ilícita de los intereses aplicada durante los últimos diez años".
Lannutti ha subrayado que esta última sentencia establece que las cláusulas de capitalización trimestral de los intereses cobrados a los usuarios deben considerarse nulas, incluso si fueron contratadas antes de que existiera al respecto jurisprudencia, con el primer fallo del Supremo en la primavera 1999.
El Gobierno, en defensa de los bancos
El gobierno italiano ya salió en diciembre 2000 en defensa de los bancos con un decreto que no reconocía la retroactividad de la medida y reducía las cantidades a pagar de 25.000 a 1.500 millones de euros.
Según la interpretación que la Asudef hace del reciente fallo del Supremo, podrán pedir la devolución de los intereses pagados durante los últimos diez años tanto los que tienen todavía una cuenta corriente abierta, como los que ya no la tienen pero han conservado las escrituras de esa cuenta.
La práctica declarada ilegal por el Alto Tribunal italiano, conocida como "anatocismo", está prohibida por el Código Civil vigente en su artículo 1.283, pero los bancos la han ejecutado durante años con la alegación de que lo preveían los "usos bancarios".