Buenas Noches.
Básicamente, cuando la velocidad de circulación monetaria no se supone a priori como una variable cuyas variaciones son estables, es decir, en el análisis cuantitativo la misma no se estima como el promedio de varios períodos anteriores, la trayectoria que trace la misma como variable de ajuste cuantitativo fungirá como un estimador de las variaciones experimentadas por el balance de los flujos monetarios que circulan con fines transaccionales y no-transaccionales. Luego entonces, la hipótesis que señala una disminución anual de la velocidad de circulación monetaria para M3 dentro de la Eurozona puede explicarse como un aumento de los flujos monetarios con fines remotamente transaccionales (que no se traduce en una mayor demanda monetaria de bienes). En otras palabras, cuando aumenta la oferta monetaria, la cantidad de dinero adicional no se traduce inmediatamente en un aumento de la demanda monetaria de bienes de igual proporción. Por lo tanto, un porcentaje del crecimiento monetario observado fluye al margen de los mercados de bienes, por ejemplo, en los mercados de activos, financieros, cambiarios, mercados secundarios de bienes, etc.
En tales escenarios, la cantidad de dinero crece a una taza mayor que la del PIB corriente, y en consecuencia, la tasa de crecimiento de la velocidad de circulación será negativa.
Generalmente, la disminución de la velocidad de circulación viene acompañada de una desaceleración de la economía real, fundamentalmente de las actividades primarias y la manufactura en relación al sector de los servicios más la construcción (transables vs. no transables).
En sintesis, una disminución de la velocidad de circulación del dinero vendrá a ser el reflejo cuantitativo del aumento relativo dentro del balance funcional de los saldos monetarios a favor de los no transaccionales.
Oscar Viloria H.