La clave del negocio está en robar e incumplir.
Pequeñas comisiones, aplicadas sin información previa al cliente, promociones con publicidad equívoca, cuando no engañosa, y otros mil trucos de escasa cuantía que pasan inadvertidos para el consumidor, pero que se han convertido en una de las claves del negocio bancario.
Casi nadie reclama por cantidades pequeñas y en las reclamaciones te aburren, alguien debería poner coto a esto y poner fuertes multas por infracciones o robos.
Otro tanto ocurre con las teleoperadoras telefonicas.