Sigue una filosofía de inversión en valor, seleccionando empresas globales infravaloradas por el mercado con potencial de revalorización. Toma decisiones basadas en la rentabilidad, el nivel de endeudamiento, la capitalización, la liquidez, las expectativas de crecimiento y el dinamismo del ciclo económico, el uso del capital, la generación de caja, los márgenes y otros criterios cuantitativos y cualitativos adicionales. Se priorizará el crecimiento del capital a largo plazo.