El Origen de las Bolsas , Capítulo II Pequeño Manual de Bolsa

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Te parecerá un cuento lo que ahora voy a escribir pero es tan real como la vida misma.


La Primera Bolsa Moderna fue la de Amsterdam en los años 40 del siglo XVII.

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Te invito a que te informes sobre “la catástrofe de los tulipanes” de 1637, La Compañía de Indias fundada en 1602, la Compañía de los Mares del Sur creada por Inglaterra ante el poderío holandés y, si quieres escarbar más en el tiempo, busca información sobre “Grand Parti”, 1557, en la que la insolvencia de España y Francia marcó un hito en la Historia de la Economía.
Posteriormente y si tienes ganas, el viernes negro de 1869, el pánico de 1907, la Gran Crisis de 1929, el hundimiento de 1987, la crisis financiera de 2008….


Y sabrás más que muchos profesionales y que todos los tertulianos a los que escuches.


Si a todo ello sumas el papel que ha desempeñado durante milenios el oro, ahora tan injustamente denostado, y recuerdas en tu mente el eslogan de unos de los grandes estafadores de la Historia, John Law: “Dadnos vuestro dinero y os haremos ricos” ya empiezas a tener muchas posibilidades de no perder dinero en Bolsa.

Un pequeño esquema mental, de 30 segundos, siempre presente, sobre los párrafos anteriores, antes de tomar una decisión y sabrás que no hay crisis sin boom previo, que las bolsas siempre se han intentado manipular desde que existen, que lo que no existen son los expertos y que sólo dependes de ti mismo porque todo lo que ha ocurrido en el pasado volverá a suceder más pronto de lo que crees.

Pero… ¿Cómo nació la Bolsa de Amsterdam?


Una persona o grupo de personas, con o sin escrúpulos, financiaba un barco a las Américas o Asia.
Fletar un barco, pagar a su tripulación, mantener a sus familias, alimentos, armas, medicinas, mercenarios o ex militares para su defensa, cuesta mucho dinero. Además…
a) ¿Llegaría el barco a su destino? Tormentas, piratas, enfermedades…
b) ¿Qué mercancía cargaría? Oro y sedas, frutos exóticos..o ¿nada?
c) ¿Volvería el barco? Tempestades, epidemias, corsarios….

¿Cuánto pagarías por una participación en el negocio si no sabes nada de nada? Posiblemente cero patatero, pero sabes de un vecino que en un barco anterior ganó mucho dinero y de otro vecino que lo perdió todo. Al segundo no lo ves pero el primero va pavoneando sus riquezas , sus propiedades…
Quizás te abstengas, quizás compres una pequeña participación, por si acaso. Ese vecino, tan feliz…. ¿por qué no?


¡Compras! Dese ese mismo momento estarás en vilo. Te llegarán rumores de mercado (llega, no llega, se ha hundido, ha sorteado a los piratas…..)
¡Ay! ¡Tu familia! ¿Qué he hecho? Te repites una y otra vez.

 

 

Te reunirás en el puerto con otros interesados y curiosos para ver si llega un barco que haya visto al tuyo (fuentes de mercado). Habrá alguna persona que, viendo la emoción que reina en el ambiente, te ofrecerá algo por tu participación. Ya sabes que no vale nada pero te da derecho a algo (opciones y futuros) y ese algo alguien lo quiere, aunque sea prestado temporalmente.

¿Vendes o no vendes? Lo que decidas, bien hecho está pero….sabes que puede valer más u, otra vez, nada.


Llega un pescador: No ha visto tu barco. Teméis lo peor, era la misma ruta dónde él faenaba. Cunde el desánimo. Muchos quieren vender, los compradores han desaparecido.


Llega otro barco: Trae oro y sedas. Vuelve el optimismo. Desmesurado. Aparecen compradores de tu participación, te ofrecen más que antes (sentimiento de mercado)

¿Vendes o no vendes? Hagas lo que hagas….pero…..

Llegan noticias de que han aparecido restos de madera y cadáveres en la costa, más al sur. Pescadores que tenían que haber regresado no lo han hecho. Se habla de una terrible tempestad.


Cunde el desánimo. Te vas a casa.


Meses de silencio, meses de rutina. Nadie sabe nada. Unos soldados que regresan del Nuevo Mundo dicen que oyeron que alguien había visto a un paisano tuyo que iba en tu barco. Demasiado ambiguo todo.


¿Vendes o no vendes? Sólo hay un comprador pero lo que te ofrece no compensa. Decides no hacer nada.


Vuelven a llegar noticias: SI, tu barco existe. Zarparía de vuelta veinte días más tarde que otro barco que acaba de llegar.
Barcos más pequeños, más veloces (Analistas) salen en su busca para comprobar la veracidad del regreso. Aparecen nuevos compradores, ya ganas bastante dinero.

¿Vendes o no vendes? Alguien está vendiendo ya porque, en la euforia reinante, ha encontrado a un vecino que ya perdió todas las esperanzas. Fue por verdadera mala suerte, estaba ya muy cerca, unos piratas estaban esperando a su barco en el sitio oportuno, en el último momento.

Vuelven los barcos pequeños. ¡Qué extraño! Uno dice que consiguió hablar con el capitán y que la carga no es muy valiosa, que no ha compensado el viaje. Otro, ha hablado con el cocinero: No puede acceder a una parte de la Bodega pero cree que en el área restringida hay algo valioso.


Aparecen compradores de lo más variopinto. Te ofrecen precios que no se parecen en nada unos a otros.¡ No entiendes nada !.


Otro barco pequeño, ha tardado más días en regresar. Ha hablado con el vigía y, a cambio de una buena botella de ron, le ha dicho que por las noches, cuando sólo estaba la guardia, el capitán y el contramaestre bajaban continuamente a la bodega pasando largos ratos allí. Se les veía muy nerviosos.


Suben los precios, aumentan los compradores. Vigilas a los armadores que fletaron el barco pero no puedes saber si están contentos, tranquilos o preocupados. Sencillamente no se les ve. ¿Saben algo que tú no sabes? (Información privilegiada)


Finalmente, las Autoridades envían un buque de guerra para escoltar tu barco. Dicen que confirmado: Oro, sedas y unas semillas que van a revolucionar la agricultura del Viejo Continente.
Estalla la euforia, se agolpan los comerciantes, joyeros, sastres, terratenientes de todo el Reino acuden a pujar por los productos.


¿Vendes o no vendes? Hagas lo que hagas…Ya eres millonario, pero…

 

 

 

TRES FINALES, A ELEGIR


- Vuelve el buque de guerra. Dicen que no hay ningún barco. Rumores de que lo han hundido los soldados, trasladando la carga. (Estafa legal) . No hay testigos,  los soldados son nuevos…


- Vuelve tu barco escoltado por el buque. ¡Enhorabuena! Lo has conseguido. Y sabes algo más. Crees que en un futuro no apurarás tanto, tanta incertidumbre , sientes las miradas de envidia en tu nuca, tanto sufrimiento, el miedo a que te lo quiten….


- Salen más barcos pronto, compras participaciones de todos ellos, dedicas todo lo que has ganado y pides un préstamo al banquero judío de tu pueblo para acaparar más participaciones.


¿Qué final eliges tú?


¿Cuál es tu respuesta a cada “vendes-no vendes?

Quizás construir barcos sea la respuesta adecuada

 

 

Próximo Post: Significado y Función de las Bolsas

  1. #1
    20/09/15 12:15

    Q historia más maja. Muy ilustrativa

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