1

Ayer me preguntaban sobre los ciclos y los aciertos y, dado que últimamente (en concreto, desde que comencé a escribir este blog) me llueven chuzos, he decido hacer un post reivindicando algunas cosas..  En realidad, son lo mismo de siempre; que si soy un inútil, que si no dejo de decir tonterías, que si aprenda de Rallo y Lacalle,….

En fin, lo de siempre, pero ahora tengo un poco de ventaja. Cuando comenzaba este blog sólo podía ofrecer argumentos. Siempre trato de explicarlos, pero son argumentos. Tras casi 6 años de blog ahora puedo ofrecer también lo que dije en el pasado; y también lo podemos comparar con lo sucedido y con la actualidad. Para ello voy a usar algunos post anteriores en los que afirmaba qué iba a ocurrir y comparar mis argumentos con lo que Rallo y Lacalle predecían. Entiendo que esta comparación será lo más justo para mostrar una imagen de lo sucedido: si uno decía en el pasado que algo iba a ser A y otro decía que iba a ser B, habrá acertado el que más se haya aproximado. Esto es de perogrullo.

El principal problema que tengo con Lacalle es que evita casi siempre toda predicción. Esta estrategia hace que sea muy difícil fallar. Lacalle es mucho de “hay que” en aspectos muy obvios. Ante un incendio en una refinería, sería el que diría: ¡Esto es muy grave! ¡Hay que apagarlo! Pues vale, en eso estamos todos de acuerdo. Pero eso no es decir nada. En cambio Rallo concreta más y, por tanto, puede servir mejor para mostrar la comparación antes comentada.

Una primera cuestión es la referida a los precios y las consecuencias de las intervenciones de los bancos centrales. Me voy a remontar a 2009,  cuando empezaban a despuntar las políticas monetarias ultra-expansivas. En aquellos momentos mentar la deflación me valió no pocos comentarios de “eres un inútil….”

Yo colocaba en noviembre de 2009 una recopilación de post para explicar que nos encaminábamos a una situación de deflación y, en 2010, publicaba otro post para ampliar las razones por las que el acelerón de las políticas monetarias expansivas de los bancos centrales iba a provocar más deflación (lo que viene a llamarse técnicamente herejía).

En cambio Rallo publicaba en abril de 2009 una entrada en la que alababa las profecías de “Todo un hombre de estado: Huerta de Soto en Expansión”. Afirmaba:

La japonización de la economía es un escenario bastante plausible, a lo que cabe añadir la hiperinflación si es que los agentes económicos consideran que los Estados serán incapaces de hacer frente a toda la deuda que están asumiendo. En Japón no ha habido hiperinflación simplemente porque es un Estado muy serio”. Pues dado que posteriormente los agentes económicos consideraron que los estados serían incapaces de hacer frente a la deuda, se ha cumplido el supuesto, pero sin la hiperinflación. A lo mejor es que la explicación de que en Japón no había ocurrido porque es un estado muy serio no era demasiado seria.

El fin del artículo es antológico: “De momento parece que el ajuste inmobiliario ya ha terminado, que el ahorro está repuntando, que los precios de los activos se están ajustando e incluso que algún crédito empieza a reactivarse”. En fin...

Algo más tarde explicaba que: “La monetización consiste simplemente en que el banco central le presta dinero al Gobierno, ya sea de manera directa o indirecta. Se lo presta directamente cuando los fondos del banco central van a parar directamente al Gobierno (cuando compra la deuda pública en el mercado primario) y lo hace indirectamente cuando el crédito del banco central lo recibe un agente privado que previamente le había prestado dinero al Gobierno (cuando compra deuda pública en el mercado secundario)” y que tal cosa producirá: “el efecto más inmediato de la monetización de la deuda pública es un envilecimiento del papel moneda nacional: elevada inflación interna y depreciación del tipo de cambio”

Pues yo entiendo que mis post han soportado algo mejor el paso del tiempo, ¿no?

Respecto a Lacalle, lo cierto es que no he encontrado gran cosa, quizás una entrevista en el blog de euribor.com.es de diciembre de 2011, en el que sugería: “Imprimir moneda, rescatar países y bancos y emitir bonos sin unidad fiscal y legislativa es suicida, y es una transferencia masiva de renta de la economía real a la financiera” . Dado que es precisamente esto lo que se ha hecho, vuelvo a preguntarme las razones por las que ahora defiende que Grecia se estaba recuperando, que nosotros lo estamos haciendo y que es Syriza quien se suicida. En todo caso, no hay predicciones. Esta es una práctica inteligente, ya que es muy difícil decir; ¡se ha equivocado!.

De hecho, me han llamado la atención algunos de los comentarios de Lacalle sobre Grecia. He visto como en muchos de sus artículos culpa a los griegos, a Syriza o a lo que pase por ahí. En otros de sus artículos confunde causas con síntomas. Por ejemplo, es evidente que un país no puede sobrevivir con un 50% de la actividad generada por el sector público, tal y como ocurre en Grecia. Pero claro, resulta que se olvida de que se han introducido unas medidas que han borrado al sector privado de la faz de la tierra (la mayor caída viene del sector privado por unas medidas depresivas extremas).

De la misma forma está claro que con la deuda actual no hay forma de que sobreviva. Por supuesto, comparto con Lacalle (y supongo que con todo el mundo) que la solución pasa por reducir las deudas; lo que no aclara es el cómo.

Pero me hace gracia que buscando información para analizar estas cuestiones, lo que más se aproxima a una especie de recomendaciones es una frase en una entrevista a finanzas.com:

Tendremos una Unión Europea que seguirá apoyando a Grecia para que lleve a cabo las reformas que necesita para volver a la competitividad y al crecimiento.”

Y este es el problema de Lacalle; Yo entiendo que está de acuerdo con las decisiones que ha tomado la Unión Europea ("seguirá apoyando; para las reformas que necesita para volver a la competitividad y al crecimiento").  Pues ignoro cuántos economistas siguen defendiendo que lo que se ha hecho en Grecia (que se supone sigue) sea un apoyo y mucho menos que sirva para tener competitividad y crecimiento.

De hecho, ya en 2010 explicaba que el eufemismo “reformas necesarias para el crecimiento” escondían toda una serie de reformas que iban a provocar recesión, decrecimiento, miseria y demás; También en 2010 explicaba que además supondrían menor consumo, menor pib y mayor deuda.

Por no hablar del post de mayo de 2010 (de unos días antes de los desplomes y rescate de Grecia) que acababa:

las posibilidades de que funcionen las propuestas que nos llegan de FMI son nulas, (ya se han probado), y la única duda es si se tomará la decisión que proceda a tiempo, (si Grecia o nosotros lo estamos), o bien si esto acabará en deflación y default.

Estas son las principales diferencias de previsiones que he encontrado de estas dos personas; en todo caso, me gustaría aclarar que siguen proponiendo el mismo diagnóstico desde el inicio y proponiendo las mismas medidas para salir de esta situación.

Por el contrario, como se pondrá en evidencia en los próximos días, mis post se centran mucho más en la detección de los problemas que en el “hay que hacer o hay que apoyar…”. Debe entenderse también que, a pesar de que considero (sin lugar a dudas) que mi diagnóstico y las conclusiones y temores que me surgían a lo largo del tiempo han sido más acertadas, mi opinión sobre lo que hay que hacer en cada momento sí que varía.

La conclusión es simple; estas dos personas yerran en el diagnóstico, pero una vez se ha confirmado que el diagnóstico y lo que esperaban no se confirma; siguen proponiendo unas medidas que son absolutamente independientes de lo que ha ocurrido, de la situación real, de lo que se espera.

Para acabar este repaso me gustaría recordar cierta polémica que tuve con Rallo en 2012 a cuenta de su sempiterna propuesta de incrementar el ahorro (en realidad, apoyar a los inversores). Todo surge en un post de su  blog (que ya no está); Cómo no estaba en absoluto de acuerdo con su post, escribí un post que se llamó: “la brillante idea de Juan Ramón Rallo

Juan Ramón Rallo colgó una respuesta a mi post que no tiene desperdicio. Todos los comentarios de su blog eran manifiestamente sesgados; lo cual puede ser explicado por el hecho de que pretendí poner la contrarréplica como comentario en su post. Lamentablemente no la publicó (lo digo por ciertas polémicas recientes a cuenta de rectificaciones y demás). Como tengo un blog convertí la réplica en post, que también es de obligada lectura.

Y para acabar me gustaría recordar la polémica a cuenta de los 26.000 millones que no nos debía Grecia (según mi post de 9 de febrero de 2015). En aquel post negaba las insinuaciones de Luis De Guindos que usaba estos términos. Un par de días después Rallo publicaba que Grecia sí debía 26.000 millones; y como un usuario ha plagiado descaradamente (supongo) a Rallo en un comentario de otro post mío, se puede comprobar en la discusión originada por qué Grecia no nos debía los 26.000 millones. Recordar que hace unos días Luis De Guindos aclaró el tema cuando se decidió incrementar la exposición a Grecia en otros 10.000 millones.  El problema es que ahora sólo los presidentes de la zona euro y Lacalle creen que el plan con Grecia va a funcionar y, por tanto, afirmar que se había prestado ya no era conveniente.

Y ya en plan repaso, me gustaría proponer algo. ¿Qué tal para el futuro? Pues estamos ahora mismo en una situación en la que se habla de recuperación de la producción, de los mercados financieros, de los precios. Estamos en un acelerón de las políticas monetarias expansivas y parece que las cosas se están solucionando. Esto es lo que dice el consenso; ¿me equivoco?

Pues, en realidad, lo que hemos hecho es dar sucesivas patadas para adelante, de tal forma que estamos igual que en 2009, pero con menos instrumentos y posibilidades para hacer frente a lo que nos viene delante; que no va a ser ni la prosperidad, ni la hiperinflación ni similares.

En fin, pues hasta aquí esta pequeña exposición. 

  1. #1
    24/07/15 06:20

    Jojojo, menudo repaso.

    Y Lacalle hace unos días en twitter demostrando que de energía entiende menos que lo justito. Vergüenza daba ver su falta de formación en el tema cuando arremetía contra la fotovoltaica, por mucho libro de titular sensacional que escriba.

Cookies en rankia.com

Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Configuración de cookies”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra política de cookies.

Aceptar