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Mi PRINCIPAL (des) próposito de este año

 
Venga va.

Lo confieso.


Uno de mis (des)propósitos de este año es bajar de peso.


A ver.


No es que tenga sobrepeso.


Pero si es verdad que me sobran unos cuantos (bastantes) kilos.


Por eso hoy te voy a contar qué se me ha ocurrido para hacerlo y como puedes extrapolarlo para tu trading intradía.


Atenta a la idea.


No soy alguien sedentario.


Hago deporte a diario y además hago mínimo 10.000 pasos al día.


Mi problema principal es que para mí comer es un vicio.

Es como fumar o comerme las uñas.


Pero ambas cosas he logrado dejarlas.


Un día un amigo médico me dió la clave:

“Puedes vivir sin fumar y sin comerte las uñas. Pero no puedes vivir sin comer”

Bien.


Obviamente toca cerrar el pico.


Y al final esto es sencillo: si comes más de lo que gastas, malo.


Uno de mis problemas es que me llevo todo el día comiendo.


Es decir, como 5 veces.


Pero en vez del día, a la hora.


Así que lo primero que he hecho es algo para evitar que esto me pase.


¿ Cómo?


Fácil.




Por la noche, utilizo una férula.

Y con ella, no se puede comer.


Por tanto, lo que he hecho es cada vez que como, me lavo los dientes y me pongo la férula.


Pico cerrado.


Reconozco que me está costando trabajo acostumbrarme a no comer frutos secos o algo entre horas.


¡Pero es que con la férula no puedo!


Bien.


¿ Cómo podemos orientar esto en nuestro trading?


Bien.



¿Y ahora qué tiene esto que ver con tu trading intradía?



Todo.



Porque tu problema en el trading no es que no sepas analizar.



Ni que no tengas sistema.
Ni que el mercado “esté raro”.



Tu problema



Entrar “a ver qué pasa”.


Meter una operación pequeña “para ir calentando”.



Tomar una señal mediocre porque llevas media hora mirando la pantalla.
Reentrar después de un stop “solo esta vez”.



Eso es trading emocional entre horas.



Y el mercado, igual que la comida, no perdona los excesos pequeños pero constantes.



Fíjate en algo:



Yo no he dicho “voy a tener más fuerza de voluntad”.
No he dicho “voy a motivarme más”.
No he dicho “esta vez sí”.



He hecho justo lo contrario.
He puesto una barrera física.



Una férula que me impide hacer lo que sé que me hace daño aunque me apetezca.



Y aquí está la lección clave para tu trading:



La disciplina no se basa en resistir tentaciones, sino en diseñar el entorno para que no puedas cagarla.



Si dependes de tu fuerza mental cuando el precio se mueve rápido… estás perdido.
Si confías en “ya decidiré en el momento”… estás perdido.
Si crees que el autocontrol aparece mágicamente tras tres stops… estás perdido.



El trader profesional no es el que aguanta más.


Es el que se expone menos a sus propias debilidades.



Ahora tradúcelo a tu operativa:


  • ¿Te precipitas?
Pon una regla de tiempo mínimo antes de entrar.


  • ¿Sobreoperas?
Límite de operaciones diario cerrado en la plataforma.


  • ¿Reentras por rabia?
Stop diario que te expulse del mercado.



  • ¿Te saltas el plan?
Checklist obligatoria antes de cada click.


Eso es tu férula.



No para siempre.
Pero sí hasta que el hábito cambie.



Porque igual que no puedes dejar de comer, no puedes dejar de operar.


La cuestión no es eliminar el impulso.
La cuestión es ponerle una mordaza.



Y una cosa más:


El día que ya no necesites la férula…
Ese día no es que hayas adelgazado.



Ese día te has convertido en trader.



Mientras tanto, pico cerrado.
Y manos fuera del mercado cuando no toca.



PD:


" Noches enteras sin poder dormir
Buscando razones para no perder "


(OBK- Siguen así)

 
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