Descubre qué son las hipotecas REDAL, préstamos antiguos con cuotas poco claras que pueden generar dudas sobre pagos y capital. Aprende cómo identificarlas, sus riesgos legales y cómo el asesoramiento hipotecario experto puede ayudarte a tomar decisiones seguras y ahorrar dinero.
Las hipotecas REDAL han pasado durante años desapercibidas para muchos hipotecados, pero en los últimos tiempos se han convertido en un concepto clave dentro del debate sobre cláusulas poco transparentes en préstamos hipotecarios antiguos. Si firmaste tu hipoteca hace años o no tienes claro cómo se calcula tu cuota, entender qué es una hipoteca REDAL y cómo funciona puede marcar la diferencia entre seguir pagando sin cuestionar las cuotas o detectar un posible problema contractual.
Hipoteca REDAL
🏠 Las hipotecas REDAL no especifican cómo se calculan las cuotas, generando incertidumbre sobre pagos y capital.
⚖️ Son préstamos antiguos, ya no se comercializan, y pueden dar lugar a reclamaciones legales.
💡 Revisar tu contrato y contar con asesoramiento experto ayuda a evitar errores y ahorrar dinero.
¿Qué es una hipoteca REDAL?
REDAL proviene de la expresión latina Redito Ad Libitum, que puede traducirse como ''devolución a voluntad''. En el ámbito hipotecario, este concepto se utiliza para describir préstamos en los que no queda claramente definido el sistema de amortización, es decir, cómo se calcula exactamente la cuota que el cliente debe pagar cada mes.
¿Por qué no es una hipoteca ''normal''?
En una hipoteca estándar se establece de forma expresa:
En las hipotecas REDAL, este último elemento no aparece de forma clara o directamente no existe, lo que genera una indeterminación sobre cómo se devuelve el dinero.
¿Cómo funcionan las hipotecas REDAL en la práctica?
El principal problema de una hipoteca REDAL es que la cuota no se calcula siguiendo un método pactado de forma expresa en el contrato. Aunque el banco fija un interés, no se detalla cómo se reparte cada cuota entre capital e intereses.
Esto puede provocar situaciones como:
Cuotas que cambian sin una explicación comprensible.
Dificultad para saber cuánto capital se ha amortizado realmente.
Imposibilidad de prever pagos futuros con certeza.
¿Puede el banco fijar una cuota libremente?
En la práctica, muchas entidades han aplicado sistemas internos para calcular las cuotas, pero sin que estos estuvieran reflejados de forma transparente en la escritura. Esto abre la puerta a reclamaciones, ya que el cliente no tuvo forma real de comprender cómo funcionaba su préstamo al firmarlo.
¿Cuál es el origen de las hipotecas REDAL en España?
La mayoría de las hipotecas REDAL se firmaron antes de 2011, en una época con menores exigencias de transparencia bancaria. Fueron especialmente habituales en algunos productos hipotecarios comercializados a finales de los años 90 y principios de los 2000.
¿Por qué ahora vuelven a estar en el foco?
El aumento de litigios hipotecarios y la evolución de la jurisprudencia han puesto foco en este tipo de contratos, especialmente cuando:
No se puede determinar el sistema de amortización.
El consumidor no tuvo información suficiente al contratar.
Problemas legales asociados a las hipotecas REDAL
Desde el punto de vista jurídico, una hipoteca REDAL puede presentar un problema grave: la indeterminación del objeto contrato. Si no se puede calcular la cuota de la hipoteca de forma objetiva, se cuestiona si existe un acuerdo válido sobre cómo debe devolverse el préstamo.
⚠ Posibles consecuencias
Dependiendo del caso concreto, esta falta de claridad puede dar lugar a:
Impugnación de determinadas cláusulas.
Paralización de procesos de ejecución hipotecaria.
Renegociación de condiciones con la entidad.
Esto no significa que la deuda desaparezca, pero sí que el contrato sea cuestionado.
¿Cómo saber si tu hipoteca es REDAL?
El primer paso es analizar tu escritura hipotecaria y comprobar si:
Se menciona expresamente un sistema de amortización.
Aparece una fórmula clara para el cálculo de la cuota.
Se detalla cómo se distribuyen capital e intereses.
Señales de alerta
Algunos indicios habituales son:
Lenguaje ambiguo sobre la devolución del capital.
Referencias genéricas al pago ''según determine la entidad''.
Dificultad para replicar el cálculo de la cuota por tu cuenta.
Diferencias entre una hipoteca REDAL y una hipoteca convencional
Aspecto
Hipoteca REDAL
Hipoteca convencional
Transparencia
Funcionamiento poco definido y difícil de entender para el cliente
Condiciones claras desde la firma
Cálculo de cuotas
No se detalla con precisión el sistema de amortización
Método de cálculo conocido y previsible
Control del préstamo
Alta dependencia de los criterios internos del banco
El cliente puede anticipar la evolución de la deuda
Riesgo a largo plazo
Posibles malentendidos sobre pagos y capital amortizado
Menor riesgo de sorpresas futuras
Situación actual
Ya no se comercializa por falta de transparencia
Sigue siendo el modelo estándar del mercado
Motivo legal
Incompatible con la normativa actual de información al consumidor
Adaptada a las exigencias legales vigentes
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