Depósitos garantizados en España: qué son y bancos que los ofrecen
Depósitos garantizados en España: qué son y bancos que los ofrecen
Todos los depósitos de bancos adheridos al FGD tienen el capital cubierto hasta 100.000 €, así que la etiqueta «garantizado» no distingue unos de otros. Te explicamos qué significa realmente, en qué se diferencian los depósitos combinados, qué cubre y qué no cubre el Fondo de Garantía, y si conviene atarse a plazo ahora que el BCE ha vuelto a subir los tipos.
Los depósitos garantizados son una de las formas más seguras de ahorrar sin riesgo de perder el capital. Pero conviene empezar deshaciendo un equívoco: en España no hay depósitos garantizados y otros que no lo estén. Todo depósito contratado en una entidad adherida al Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) tiene el capital cubierto hasta 100.000 € por titular y entidad.
Lo que sí existe es un tipo de producto que se comercializa con esa etiqueta: los depósitos con capital garantizado y rentabilidad ligada a un índice o un fondo. En este artículo separamos las dos cosas y vemos qué cubre el FGD, qué no cubre y qué bancos ofrecen este tipo de productos.
Depósitos garantizados y protección del ahorro.
Lo esencial:
La garantía no es un extra que ofrezcan algunos bancos: es legal y automática, hasta 100.000 € por titular y entidad adherida al FGD.
«Depósito garantizado» como producto es otra cosa: capital protegido más una rentabilidad que depende de un índice o un fondo. Puede acabar dando muy poco.
El plazo de reembolso del FGD es de 7 días hábiles para el dinero. Para valores depositados puede llegar a 3 meses.
El contexto ha cambiado: el BCE ha subido tipos dos veces en 2026 y la facilidad de depósito está en el 2,50%. Atarse a un plazo largo ahora tiene coste de oportunidad.
¿Qué son los depósitos garantizados?
Bajo esta etiqueta conviven dos ideas que conviene no mezclar.
La garantía legal. Cualquier depósito abierto en una entidad adherida al FGD está protegido: si el banco no puede devolver el dinero, el Fondo reembolsa hasta 100.000 € por titular y entidad. Esto vale igual para una cuenta corriente, una cuenta de ahorro o un depósito a plazo, y no depende de que el producto se anuncie como «garantizado».
El producto comercial. Hay depósitos que se venden específicamente como garantizados porque el banco se compromete a devolver el 100% del capital al vencimiento, aunque su rentabilidad no esté fijada de antemano. Dentro de esta categoría hay dos formatos:
Depósitos a plazo fijo clásicos: los depósitos a plazo fijo de toda la vida, con un tipo de interés conocido desde el primer día. Aquí no hay sorpresas: sabes exactamente cuánto vas a cobrar.
Depósitos combinados o estructurados: en un depósito combinado, una parte del dinero va a tipo fijo y otra se vincula a la evolución de un índice bursátil, una acción o una divisa. El capital está protegido, pero la rentabilidad puede quedarse en el mínimo si el subyacente no se comporta como esperabas.
La diferencia práctica es esta: en el primero la incógnita no existe; en el segundo, la única cifra segura es la del tramo fijo, y suele ser baja.
¿Cómo funcionan los depósitos garantizados?
Su funcionamiento es sencillo:
Contratas el depósito con un banco adherido al FGD.
Aportas el capital (por ejemplo, inviertes 10.000 €) y se fija un plazo (6 meses, 1 año, 3 años...).
Durante el plazo, tu dinero queda bloqueado y el capital no sufre pérdidas, aunque la rentabilidad puede depender del tipo fijo acordado o del comportamiento del activo vinculado.
Al vencimiento, recuperas tu capital más los intereses generados.
Un ejemplo para verlo claro: en un depósito combinado vinculado al IBEX 35 a tres años, podrías tener un 1% TAE fijo garantizado y, si el índice sube un 10%, un extra equivalente a la mitad de esa subida. Si el IBEX baja o se queda plano, cobras el 1% TAE y nada más. Es decir, tres años de tu dinero inmovilizado a cambio de una rentabilidad que, en el peor escenario, un plazo fijo normal superaría con holgura.
¿Qué cubre y qué no cubre el Fondo de Garantía de Depósitos?
El FGD protege hasta 100.000 € por titular y por entidad, no por cuenta. Si tienes tres cuentas en el mismo banco, el conjunto sigue cubierto hasta esos 100.000 €; si las tienes en tres bancos distintos, cada uno aporta su propio límite. Por eso, si inviertes 30.000 € en un depósito en MyInvestor y la entidad tuviera problemas, el FGD te reembolsaría el importe íntegro.
Qué entra: cuentas corrientes, cuentas de ahorro y depósitos a plazo, tanto el capital como los intereses devengados hasta la fecha de la insolvencia. También las cuentas en divisa, convertidas a euros al cambio del día.
Qué queda fuera: fondos de inversión, planes de pensiones, acciones y, en general, cualquier producto que no sea un depósito. Es la confusión más habitual, y explica por qué un «fondo garantizado» no es lo mismo que un depósito garantizado: el primero es un producto de inversión sin cobertura del FGD.
Dos detalles que casi nadie conoce. El primero, que el plazo de reembolso no es igual para todo: 7 días hábiles para el dinero, pero hasta 3 meses si lo que hay que devolver son valores depositados. El segundo, que existe una cobertura adicional temporal: durante los tres meses siguientes a recibirlo, el Fondo puede cubrir saldos por encima de 100.000 € si proceden de situaciones puntuales como la venta de una vivienda o una indemnización.
Bancos que ofrecen depósitos garantizados
A continuación, algunos depósitos garantizados que puedes encontrar actualmente en el mercado español:
Banco / Producto
Plazo disponible
Condiciones destacadas
Bankinter Depósito garantizado
12 meses
Capital 100% protegido; posibilidad de rentabilidad extra según evolución de índice; disponible para clientes con cuenta en Bankinter
Parte fija con capital garantizado y parte vinculada a fondo de inversión; requiere inversión mínima; no disponible para cancelación anticipada sin penalización
WiZink Depósito
18 meses
Capital protegido; contratación online; importe mínimo de 5.000 €; pago de intereses trimestrales
Capital protegido; 2,50% TAE base y hasta 3,50% TAE con bonificaciones (tarjeta de crédito DB, nómina o pensión y fondo DB); de 25.000 a 150.000 €; solo nuevos clientes y dinero nuevo; cancelación anticipada con penalización del 4%
Ventajas y desventajas de los depósitos garantizados
Si estás valorando los depósitos garantizados para aparcar tu dinero sin sustos, mira esto con especial atención a los contras; ahí es donde se suelen tomar (o perder) las mejores decisiones:
Pros
Capital protegido al vencimiento. Y, si la entidad está en España, cobertura del FGD hasta 100.000 € por titular y banco.
Sencillos y predecibles. Sabes qué ocurrirá con tu dinero; en los depósitos combinados al menos conoces el mínimo garantizado.
Normalmente sin comisiones de apertura ni mantenimiento y contratación 100% online en muchos bancos.
Útiles para objetivos a corto/medio plazo (colchón, pagos previstos) y para diversificar liquidez entre bancos.
Contras
Liquidez limitada. Si cancelas antes de tiempo puedes perder todos los intereses o sufrir penalización; algunos estructurados ni permiten cancelación.
Rentabilidad contenida. Muchas veces no bate la inflación; existe coste de oportunidad si suben los tipos durante el plazo y te quedas “atado”.
Fiscalidad poco amable. Los intereses tributan en el IRPF con retención del 19%; no hay ventajas fiscales.
Vinculación y letra pequeña. Mejores condiciones solo si cumples con nómina, tarjetas o carteras; si no, el producto pierde atractivo.
Riesgo de divisa en depósitos en monedas como USD: el tipo de cambio puede jugar en tu contra aunque el capital esté garantizado en esa divisa.
Combinados/estructurados son complejos. El extra depende de un índice o fondo; el cupón puede ser bajo si no se cumplen condiciones y la parte de fondo no está garantizada.
¿Vale la pena contratar un depósito garantizado hoy?
El escenario ha dado un giro que conviene tener presente antes de firmar nada a plazo largo.
Tras más de un año con los tipos oficiales sin cambios, el Banco Central Europeo ha vuelto a subirlos en 2026. Primero en junio, con un alza de 25 puntos básicos que llevó la facilidad de depósito al 2,25% —la primera subida desde septiembre de 2023—, y de nuevo el 10 de septiembre, con otros 25 puntos básicos que la sitúan en el 2,50%, en vigor desde el 16 de septiembre.
Qué implica para tus depósitos. Cuando el tipo oficial sube, la rentabilidad que los bancos ofrecen tiende a acompañarlo, aunque con retraso y de forma desigual: los bancos digitales y extranjeros suelen mover sus tipos antes que la banca tradicional. La consecuencia práctica es la contraria a la de un ciclo de bajadas: atarse hoy a un plazo de dos o tres años tiene coste de oportunidad, porque puedes quedarte con un tipo que dentro de seis meses se haya quedado corto.
Qué hacer con esto. En un escenario de tipos al alza, los plazos cortos y renovables ganan atractivo frente a los largos: te permiten recontratar a mejor tipo en cada vencimiento. Y los depósitos combinados pierden buena parte de su sentido, porque su tramo fijo suele estar por debajo de lo que paga un plazo fijo normal, y estás inmovilizando el dinero varios años a cambio de un extra incierto.
¿Español o extranjero? En seguridad no hay diferencia relevante: en España te protege el FGD y cada país de la Unión Europea tiene su sistema equivalente, con el mismo límite de 100.000 € y el mismo plazo de reembolso. La diferencia está en el tipo:
Depósitos españoles: más cómodos de contratar y de declarar, y competitivos en plazos cortos.
Cómo elegir un depósito garantizado que te convenga
Antes de contratar, revisa estos puntos:
Plazo: con los tipos al alza, los plazos cortos y renovables (3, 6 o 12 meses) te dejan margen para recontratar mejor. Los de tres años te fijan el tipo de hoy durante todo ese tiempo.
Importe mínimo: algunos exigen 5.000 o 10.000 €, otros son más flexibles.
Cobertura FGD: comprueba que la entidad está adherida al fondo español o al equivalente de su país, y reparte el dinero si superas los 100.000 € en un mismo banco.
Vinculación: huye de los que exigen nómina o productos adicionales si no los necesitas.
Liquidez: si la penalización por cancelación anticipada es alta, un plazo más corto te sale mejor que un tipo algo superior con el dinero bloqueado.
Fijo o combinado: si no entiendes exactamente de qué depende la rentabilidad extra de un combinado, no lo contrates. La parte que sí conoces —el tramo fijo— es la que debes comparar con un plazo fijo normal.
Comparar nacional y extranjero: compara y elige el depósito que combine mejor seguridad, rentabilidad y condiciones de contratación.
Preguntas frecuentes sobre los depósitos garantizados
Todos. Cualquier depósito en una entidad adherida al Fondo de Garantía de Depósitos está cubierto hasta 100.000 € por titular y entidad, se anuncie o no como garantizado. La etiqueta comercial no añade protección: lo que cambia entre productos es la rentabilidad y las condiciones, no la garantía del capital.
Fondos de inversión, planes de pensiones, acciones y cualquier producto que no sea un depósito. De ahí que un fondo garantizado y un depósito garantizado no sean lo mismo: el fondo es un producto de inversión y su garantía la da la gestora, no el FGD. Tampoco cubre las pérdidas de valor de un producto.
En España existe garantía de depósitos desde 1977. El límite actual de 100.000 € por titular y entidad se aplica desde octubre de 2008, cuando se elevó desde los 20.000 € anteriores. En 2011 se unificaron los tres fondos que existían hasta entonces en el Fondo de Garantía de Depósitos de Entidades de Crédito que opera hoy.
No siempre. Un plazo fijo tiene el capital garantizado y además el tipo de interés fijado de antemano. Un depósito garantizado combinado también protege el capital, pero una parte de su rentabilidad depende de un índice o un fondo, así que puedes acabar cobrando solo el tramo fijo mínimo.
El Banco de España declara la indisponibilidad de los depósitos y eso activa al FGD, que reembolsa de oficio y sin coste. El plazo es de 7 días hábiles para el dinero y puede llegar a 3 meses si se trata de valores depositados. No tienes que reclamar: el Fondo contacta contigo para que indiques una cuenta.