3
Como todos los días, Mr. Scrunch se levantó de la cama malhumorado. En esta ocasión tenía una razón nueva para olvidarse del resto del mundo: la Bruja de Sort se había largado con el dinero invertido por miles de inversores incautos, que no se explicaban por qué había fallado -precisamente este año- una operación tan rentable, tan segura y tan líquida. La credibilidad de Scrunch había quedado más tocada que la de los Presupuestos Generales del Estado para 2009.

Pero esto no debía quedar así. Embriagado por la ira, se juró a sí mismo que nadie disfrutaría de la Navidad del 2008. Ni corto ni perezoso, se puso en contacto con su amigo el de la SGAE para proponerle un negocio seguro: pasar la cesta por cada villancico que sonara en cada hogar español. Sin embargo, se llevó una desagradable sorpresa:

- Lo siento, Scrunch, no te creas que no lo habíamos pensado -contestó el amigo. Si hubiera prosperado la jornada de 65 horas, nuestros enanos habrían hecho una buena refriega. Pero ya ves, hasta ellos reclaman sus derechos conquistados.

Scrunch estaba atónito, en la SGAE no perdían ocasión para hacer dinero. Pero lejos de amilanarse, decidió intentarlo con otro amigo infiltrado en el Ministerio de Economía. A ver si entre la necesidad de recortes innecesarios y la obsesión por la laicidad del Estado, convencía a alguien para suprimir las manifestaciones navideñas de alegría. Pero, de nuevo, se dio de narices contra el sistema:

- Mala suerte, Scrunch, aquí ya no mandamos -contestó el funcionario amigo. Todas las decisiones de ese estilo se toman en Moncloa. Aquí nos limitamos a cumplir órdenes. Y el viejo ya se lo planteó pero, ya sabes, los achaques...

Inaudito. Scrunch no podía imaginar cuánto habían cambiado las cosas en los últimos meses. Pero aún le quedaba un último cartucho por quemar: su amigo el fontanero, que estaba fijo en la residencia presidencial. Y esta vez no se fue con las manos vacías:

- Pues te diré que el jefe está muy optimista y, además, no quiere líos con la Iglesia. Pero tengo que darte una buena noticia: esta mañana ha venido Touriño y ha pedido dinero para su hecho diferencial. ¡Se ha cargado el espíritu de la Navidad!

FIN.

Feliz Navidad. Sin malos rollos.
  1. #3
    24/12/08 10:00

    ¿?¿?

    Todos podemos tener un mal día.

    Feliz Navidad.

  2. #2
    Anonimo
    24/12/08 03:13

    Eso digo yo, que asco de comentario coño,
    solo te ha faltado decir:
    Mariano quiero un hijo tuyo!

  3. #1
    Anonimo
    23/12/08 18:50

    Mal vamos si en este blog, mezclamos economía con política, un saludo

Cookies en rankia.com

Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Configuración de cookies”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra política de cookies.

Aceptar