Del comercio justo y otras reivindicaciones razonables

Este contenido tiene más de 13 años
Le debo un post al comercio justo y he visto la oportunidad de sacarlo en relación con las huelgas. Porque recuerdo al confuso y perplejo ciudadano de a pie que estamos sufriendo más de una, y con distintos niveles de legitimidad. Me permitan ustedes el desahogo.

El comercio justo es ya un clásico en cooperación internacional, no en vano se trata de un movimiento que lleva 30 años trabajando por un marco nuevo de relaciones comerciales entre naciones. Este movimiento se toma muy en serio aquello de enseñar a pescar en lugar de dar el pez al hambriento. Y va más allá de este gran principio de la solidaridad, porque pretende que el hambriento no se limite a pescar para consumo interno (supervivencia), sino que él y su familia puedan desarrollarse y dinamizar la economía de su entorno. Para lo cual hay que conseguir entrar en el juego del mercado que, por mucho que nos digan que es el sistema de asignación de recursos oficial del Occidente rico, no lo es en absoluto: nuestras economías hiper-desarrolladas están repletas de barreras a la entrada, aranceles, intermediarios y mecanismos para protegerse. Ello convierte nuestro "mercado" en una caricatura.

Gracias a este movimiento de comercio justo, unas cuantas microeconomías del Sur pueden vender sus productos en el Norte a un precio justo, acorde con unos niveles de calidad exigida de antemano y libre de intermediarios que se queden con el margen. El argumento no es diferente al de los ganaderos, los agricultores y los pescadores, pero no tiene nada que ver con exigir tarifas mínimas, como hacen ahora "algunos" transportistas. Aquí se trata de entrar a jugar con las mismas reglas que otros. Y de competir en calidad, por eso los establecimientos de comercio justo nos ofrecen una interesante variedad de productos mejores que los nacionales y se trabaja siempre por encima de coste. Nada que ver, por supuesto, con la estrategia del chino o del top manta.

Pretender imponer una tarifa mínima en cualquier sector es una aberración económica y un insulto al sentido común, además de ser injusta con otros mercados que funcionan con bastante grado de libertad, como el de trabajo basura, por distinguirlo de otros mercados de trabajo. Cualquier medida en ese sentido afectará a la competitividad de nuestra economía, ya bastante tocada, por otra parte. Y teniendo en cuenta que estamos hablando de un recurso escaso como el petróleo, no estaría de más que el problema se dialogara globalmente, y no con un grupo de presión concreto.

Creo que poco se puede hacer en este momento. La propuesta de Sarkozy para reducir el IVA del combustible ha caído en saco roto demasiado pronto (y lo de acelerar las devoluciones del impuesto no deja de ser ilusión monetaria). Tampoco oigo demasiado debate en relación a los transportes alternativos de mercancías y menos por aquí arriba, donde algunos siguen preocupadísimos por las conexiones ferroviarias de pasajeros. Pero eso ya me lleva a otro tema del que habrá que comentar algo.

Saludos.
Accede a Rankia
¡Sé el primero en comentar!

Cookies en rankia.com

Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Configuración de cookies”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra política de cookies.

Aceptar