Decir simplemente que es un cóctel exquisito, por si alguien no lo conoce, hecho a base de champán y zumo de naranja, muy abundante en tierras levantinas. Hasta aquí llega lo más diplomático que puedo decir hoy. Y eso que he intentado ponerme en el lugar del prójimo.


Pero no. Me voy a despachar muy a gusto, que para eso tengo esta bitácora. Porque vamos a ver, señores comunidad-valencianos o país-valencianos (se den por aludidas las tres provincias): con los cantabrones habéis topado. Todavía no os hemos perdonado el amañe del censo que os permitió, con Eurostat de fedatario público, sacarnos del Objetivo 1 para que los fondos europeos no se desviaran del camino bueno, el vuestro. Claro, entre que somos menos y los vecinos nos suben la media, pues tocamos a más. Y coló el asunto. Pero no os preocupéis, que nos vamos arreglando.



La diferencia entre cantábricos y mediterráneos, permitidme la generalización, es que aquí arriba todavía nos queda algo de vergüenza y protestamos cada vez que nos intentan colar por la cara una urbanización sin servicios o un campo de golf. Lo cual no quiere decir que funcione siempre y así nos ha ido, racionando el líquido elemento en nuestra costa oriental. No voy a comparar mi tierra verde denostada por los partes meteorológicos con vuestro turístico y lucrativo desierto de ladrillo, porque ya sé que no es lo mismo, pero habéis elegido un modelo económico despilfarrador de agua, ese recurso tan precioso que también escasea aquí. Y no me digáis que el agua solidaria es para la huerta, porque todos sabemos que las naranjas no dan dinero, como no lo dan las vacas. Creo que me explico. No os lo toméis a mal, pero la solidaridad territorial no está para sostener lo insostenible.

Así que menos humos. Por cierto, a la izquierda el pantano del Ebro (que nace en Fontibre, Cantabria).






Accede a Rankia
¡Sé el primero en comentar!

Cookies en rankia.com

Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Configuración de cookies”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra política de cookies.

Aceptar