Parte de Crisis: los números del “Finde”

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Ya ha pasado tiempo desde mi último post de coyuntura económica y parece que este es el momento apropiado para currarse uno nuevo, eso sí, bien sencillito. Estos son los datos macro con los que Mariano Rajoy cierra el 2011.

Producto Interior Bruto y crecimiento

Por hacer números redondos, la economía española viene a generar cada año poco menos de un billón de euros, calculados a precios de mercado. Por desgracia, los números redondos no son los que mueven a los mercados y hay que prestar atención a los picos y a los números relativos. En sus reuniones de traspaso de poder, es probable que Zapatero le comunicara a su amigo Rajoy una noticia buena y una mala. La buena es que la economía creció un 0,8% interanual desde el tercer trimestre de 2010. Un dato paupérrimo pero en positivo. La mala noticia es que el crecimiento del PIB en 2011 se ha ido ralentizando de trimestre en trimestre: del 0,4% en el primero caímos al 0,2% en el segundo y el tercero lo hemos cerrado al 0%. Analistas y voceros del Reino ya hablan sin ningún pudor de recesión y la campaña de Navidad no va a arreglar los números del cuarto trimestre.

Ese crecimiento cero procede de la aportación negativa de casi todos los sectores económicos: primario (-0,7%), industria (-0,8%, no tanto por la construcción como por las manufacturas), comercio, transporte y hostelería (-0,5%) y servicios relacionados con la información y la comunicación (-1,7%). Sólo algunos servicios (actividades profesionales, financieras, inmobiliarias, artísticas) y actividades públicas (educación, sanidad…) han compensado la caída con contribuciones positivas.

Por motores económicos, sólo el sector exterior contribuye al crecimiento de la economía, con unas exportaciones que han crecido al 3,1% en el tercer trimestre. El consumo interno final ha caído un 0,3% y la inversión un 0,6%. El recorte en el gasto público (-1,1%) no ha favorecido precisamente la situación. Si al resto del mundo le fuera bien posiblemente podríamos seguir tirando gracias al sector exterior, pero la anunciada recesión no va a ser exclusiva de España, de ahí la borrachera de todos los mercados en los últimos tiempos.

Por regiones, la Comunidad Valenciana, con una caída de PIB del 6,4%, lidera la contracción general que sufre todo el territorio desde 2008 (un -3,8% de media), y la Contabilidad Regional llega hasta 2010. Con permiso de Ceuta y Melilla, Navarra es la comunidad que registra un descenso menor del PIB (-2,4%) y también una de las que encabezan la estadística de PIB per capita, ya que, junto con Madrid y el País Vasco, se sitúa por encima de la media de los 27 miembros de la UE.

Desempleo

Ahora podemos poner en duda la importancia del crecimiento como indicador, sus métodos de cálculo, los cambios de base, sus olvidos imperdonables… pero lo cierto es que, sin ser un termómetro perfecto de la economía, el PIB termina condicionando la evolución del empleo por lo real y por lo psicológico. Ni las políticas activas públicas de la derecha ni los planes-Marshall de la izquierda pueden compensar la falta de iniciativa privada –y, por Dios, dejemos ya a Keynes y a Friedman descansar en paz-.

4.978.300 desempleados (EPA tercer trimestre). Podrían ser algunos menos (por la economía sumergida). Deberían ser muchos más (¿cuántos empleados trabajan en empresas zombies?). Pero veamos los datos de ocupación: más de 17 millones de personas están levantando España a diario, de los cuales casi 15 millones son asalariados. Algunos analistas aficionados apelan a la devaluación interna (osea, bajar salarios, precios y, supongo, beneficios empresariales) pero esto hubiera estado muy bien en 2010, cuando la demanda exterior podía tirar de la economía y estaba justificado lo de ser más competitivos en precio. Seguramente se hubieran salvado muchos miles de empleos. Pero me temo que, con una nueva recesión global a las puertas, esta estrategia ya no nos sirve.  Posiblemente la solución venga de reducir la proporción de asalariados en relación con los ocupados. Dicho de otro modo: más autónomos-empleadores y menos trabajadores precarios. Bien, este post es de coyuntura y no de política económica… Ya hablaremos del Gobierno.

Inflación

Ya tenemos los indicadores adelantados del IPC (2,4%) y del IPC armonizado (2,3%). A falta de su confirmación, también sabemos que este relativo-buen-comportamiento-de-los-precios proviene de la bajada de carburantes, lubricantes y tabaco. Ya veremos lo que ocurre con otros índices (como el de precios industriales) pero, por ahora, el que no se consuela es porque no quiere…

Déficit público y Deuda

Lo que son las cosas. Este post llevaba dos semanas a medio terminar y no he tenido tiempo para cerrarlo hasta hoy. Me alegro de no haberme subido a la burra del 6% del PIB. Tampoco es que vaya a creerme a ciegas todo lo que el nuevo Gobierno carga a cuenta de la Herencia. Pero, seamos razonables, decimales arriba o abajo, ese exceso de gasto público equivalente al 8% del PIB hay que cubrirlo con impuestos, con crédito o con deuda. Ninguna de las alternativas nos conviene: los impuestos porque van en contra de la actividad económica y de la justicia social, el crédito porque roba financiación al sector privado y la deuda porque nos deja a expensas de la variable Confianza y su malvada prima (la de riesgo), además de los inconvenientes del crédito convencional (los intereses y la competencia desleal contra familias y empresas).

En términos relativos, la deuda pública española representa un 61,1% de nuestro PIB (unos 17.000 € por persona). No es para tanto en términos de Maastricht teniendo en cuenta que la deuda alemana representa el 75,4% de su PIB. Sin embargo, no nos ayuda nada que la deuda privada (lo que debemos hogares y empresas) aumente la bola al 292,5% del PIB (dato del 2º trimestre de 2011 según FUNCAS). No nos dejemos engañar por el respiro del Euribor o de la prima de riesgo, la recuperación económica no va a poder apoyarse ni en el crédito ni en el gasto público.

Déficit Exterior

La foto de nuestra Balanza de Pagos en octubre de 2011 puede darnos alguna pista de por dónde tirar, ya que nos hemos apuntado un superávit por cuenta corriente de 456, 2 millones de euros (el año pasado estábamos, para no variar, en déficit). El tanto se debe a que las exportaciones han crecido más (un 12,3% interanual) que las importaciones (un 9,7%); la reducción del déficit energético en un 30%; la inestimable aportación del turismo y otros servicios (han entrado 1.000 millones de euros más que en 2010); y el saldo positivo del capítulo de transferencias corrientes, que en octubre de 2010 estaba en negativo.

Al observar los saldos acumulados desde enero de 2011, nos podemos dar con un canto en los dientes ya que hemos reducido la necesidad (crónica) de financiación de nuestra economía real en unos 10.000 millones de euros. Os dejo para los comentarios la parte de la cuenta financiera (el trasiego de inversiones de y hacia el exterior y la emocionante colaboración del Banco de España para cuadrar el balance, que veo de reojo).

 

Con este repaso rápido y grueso a la situación macro me despido de vosotros hasta el próximo año. A pesar de la que está cayendo, creo que es importante no perder la esperanza en el futuro y, para ello, no debemos dejar que nuestros dirigentes y los okupas que manejan a ciertos mercados hagan lo que les dé la gana con nuestra vida. Ahí queda eso.

Que paséis un buen Finde (semana, mes y año).

S2. 

  1. #4
    02/01/12 09:53

    Gracias, que empecéis el año con bien pie.

    S2

  2. #3
    02/01/12 02:04

    Muy bien sintetizado, gracias

  3. #2
    01/01/12 23:11

    Estupendo análisis, enhorabuena.

    Saludos

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