Resumen
Los mercados de acciones, desde un punto de vista operacional, son muy eficientes. Superar el rendimiento que ofrece en su conjunto, a través de la identificación y explotación sistemática de oportunidades a lo largo del tiempo, es la (diminuta) excepción dentro de un ecosistema donde la norma pasa por la extraordinaria dificultad que entraña superar al mercado. Los análisis y la evidencia confirman este punto de eficiencia operacional. El debate surge cuando se trata de explicar cómo y por qué emerge esta eficiencia. Cómo y por qué se mueven las cotizaciones. El enfoque ortodoxo, claro dominante desde mediados del siglo XX, encuentra respuesta al “cómo” en el azar, y al “por qué” en la racionalidad. Pero este enfoque es incompleto, porque no es capaz de dar respuesta a muchas dinámicas que se observan en los mercados de acciones. Hay algo más que no llega a explicar el azar y la racionalidad.
A lo largo del documento repaso la historia de cómo el azar ha llegado a ser el pilar sobre el que se han construido las principales teorías de carteras y modelos de valoración de activos. Y propongo complementar el enfoque aleatorio con un nuevo modelo, donde los sistemas complejos dan respuesta al “cómo”, y la ecología, el conductismo o las narrativas económicas aportan información para encontrar la respuesta al “por qué”. Para finalizar, desarrollo una metodología, que integra el enfoque de sistemas complejos y narrativas, con aplicaciones prácticas para la gestión de carteras.
En el mercado hay azar. Pero también complejidad. Debemos aprovechar los avances de las últimas décadas en la comprensión de sistemas complejos para reducir el número de hipótesis que derivan en análisis rectilíneos.