En 2020, los grandes focos de entrada en ETFs temáticos eran energía limpia, innovación, salud, cloud y tecnología de mercados emergentes. En 2026, el mapa ha cambiado: IA, defensa, infraestructuras, espacio y nuclear concentran buena parte del interés.
Y no es solo una cuestión de nombres.
Los flujos hacia los cinco grandes temas pasan de unos 42.000 millones de dólares en 2020 a más de 65.000 millones en 2026, pero con una composición muy diferente.
⚙️ Hace unos años, buena parte del capital temático giraba alrededor de transición energética, digitalización y crecimiento. Hoy pesa mucho más la infraestructura necesaria para la IA, el gasto en defensa, la seguridad energética y sectores ligados a una economía más estratégica.
La nuclear es un buen ejemplo: apenas tenía presencia en 2023 y, en muy poco tiempo, ha pasado a ocupar un lugar relevante dentro de los flujos.
Eso no significa que el dinero “sepa” qué va a funcionar mejor en bolsa. De hecho, los ETFs temáticos suelen llegar acompañados de mucha narrativa y no siempre de buenas rentabilidades posteriores.
Pero sí sirven como termómetro.
🧠 Porque muestran qué historias están captando capital, qué riesgos preocupan al mercado y dónde se están concentrando las expectativas en cada momento.
Y ahora mismo, el mensaje parece bastante claro: menos utopía tecnológica aislada y más IA, infraestructura, energía y seguridad.