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Estrategias con Spreads y Seasonals en los mercados de Futuros y Opciones

La Gran Crisis Financiera Global de 2008 según Ray Dalio. Parte 1

Crisis de Deuda en USA y ajustes (2007-2011). Parte 1

La Burbuja Emergente: 2004-2006

En la parte temprana y saludable del típico ciclo de deuda, ésta se usa para financiar actividades que incrementan rápidamente los retornos, como por ejemplo expandiendo un negocio o mejorando su productividad. El ratio deuda/PIB (debt-to-GDP) nos indica si existe un equilibrio entre el crecimiento de la deuda y los ingresos obtenidos gracias a ella. En los 90 este ratio sólo se incrementó un poco en USA a pesar de ser un período de fuerte crecimiento y bajo desempleo. La recesión de 2001 causada por el endurecimiento de la política monetaria, el estallido de la burbuja punto-com y el shock de los ataques terroristas (ataque de bandera falsa creo yo) del 9/11 forzaron a la Fed a bajar tipos desde el 6,5 al 1%. Esta bajada estimuló el crédito y el gasto, especialmente en los hogares, lo que hizo de esta recesión una de las cortas y poco profundas, pero sentó las bases para la emergencia de la siguiente burbuja que se desarrolló rápidamente entre 2004 y 2006.

Durante ese período, la economía americana creció tranquilamente al 3-4%, la tasa de desempleo estuvo por debajo de su media histórica entre un 4-5% y la inflación entre un 2-3,5% (un poco alta según las medidas tradicionales, pero aceptable). En ese momento la economía estaba entrando en la clásica parte final del ciclo a medida que las limitaciones de capacidad empezaban a aparecer. Un ejemplo, el gap en el GDP era un 2% y el crecimiento de la demanda superaba el crecimiento en capacidad. Los mercados financieros y inmobiliario estaban muy fuertes y financiados a deuda.

La Fed enfocada en el crecimiento, inflación y en el gap del GDP más que en el crecimiento de la deuda, incrementó los tipos gradualmente desde el mínimo del 1% en 2004 hasta el 5% in 2006. 

Esto no fue suficiente para reducir la apreciación de los activos financieros. Durante esos 3 años el S&P 500 retornaba el 35% y los earnings (beneficios) un 32%. Este 10% de crecimiento aún estaba lejos del de finales de los 90 en la punto-com. La economía parecía estar en un Goldilocks period (ni muy caliente ni muy fría). El ratio deuda/gdp creció a una media de 12,6% en estos años (por debajo del 10%). Este es el momento en que las burbujas emergen porque los bancos centrales se centran en la inflación y el crecimiento mientras que se despreocupan de las compras financiadas con deuda y de los activos de inversión. Como las burbujas emergen en uno o dos mercados, a menudo se ocultan en las medias y sólo pueden ser detectadas con test de estrés financiero en esas áreas específicas viendo cómo aguantarían y las consecuencias en caso de que no aguantasen el estrés.

La burbuja de deuda en el mercado inmobiliario

En este caso la burbuja se produjo en el mercado inmobliario. De 2004 a 2006 , los precios de las viviendas aumentaron un 30% y se habían incrementado más del 80% desde el año 2000 apoyados en la progresiva liberalización del crédito. Era el ritmo más rápido de subida de precios de la vivienda desde los tiempos de la posguerra en 1945. Estas subidas se retroalimentan de tal manera que acaban creando burbujas en esos activos. Como la mayoría de la compra de las casas se financia con crédito las subidas de precio en las casas tienen gran impacto en el valor del patrimonio de los hogares. Como este mercado parece tan buen negocio atrae nuevos compradores y prestamistas que los financian.

La deuda de los hogares creció desde el 85% de los ingresos disponibles en el año 2000 hasta un 120% en 2006. Los estándares para conceder créditos disminuyeron. Donde realmente creció esta deuda fue en el último quintil (1/5) de la población por ingresos, en los que menos ingresaban. A medida que las prácticas hipotecarias se volvían más liberales, había prestatarios que incluso hipotecaban su vivienda sin comprar otra con la esperanza de que la futura venta compensara ese crédito y además obtuvieran beneficios. Eso disparó la deuda total/GDP de USA a más del 300%.

Como tanto los compradores de las viviendas como los prestamistas encontraban este negocio muy provechoso, las condiciones para dar crédito se relajaron todavía más (lo lógico sería lo contrario) y la compra con el crédito como combustible siguió subiendo los precios y retroalimentando las expectativas y atrayendo nuevos prestatarios/prestamistas que no se querían perder este chollo. Clásico en los períodos de burbuja. 

Dalio en este momento vuelve a hacer hincapié en las características que definen una burbuja:

  1. Los precios están altos si los comparamos con los medidores clásicos. 
  2. Los precios están descontando futuras rápidas subidas de precio desde estos niveles. 
  3. Hay un sentimiento alcista generalizado. 
  4. Las compras son financiadas con alto apalancamiento. 
  5. Los compradores compran muchas mercancías por adelantado (inventario, contratos de suministro) para especular o para protegerse de futuras subidas de precio 
  6. Nuevos compradores aparecen en los mercados y que previamente no estaban. 
  7. La política monetaria de estímulos amenaza con inflar la burbuja aún más (y la política restrictiva causar su pinchazo)

Todo esto era cierto para el mercado de la vivienda en USA. Han llegado hasta nosotros esos programas televisivos de reformas en los que una pareja de infelices reformaba la casa y la vendía (home flippers). Nos han llegado programas de ese tipo desde Canadá también, otro país con una burbuja inmobiliaria explotando actualmente. OHL está construyendo en Canadá ahora, no sé cómo le irá, pero se le pone cuesta arriba casi seguro. Los constructores acumulaban materiales para mucho tiempo en anticipación al mantenimiento de los altos precios en esas materias primas. El número de unifamiliares nuevos construidos se dobló entre 1995 y 2005. A medida que la gente veía que amigos y vecinos se enriquecían haciéndose propietarios, más gente quería comprar viviendas. En el techo de la burbuja un 8% de los hogares cambiaba de casa cada año.

La manía de comprar casas vino acompañada de la manía de prestar dinero para comprarlas. Como resultado de la política monetaria de la Fed, los tipos de interés de las hipotecas hicieron mínimos en 2003 no vistos desde 1950, y estuvieron bien abajo durante la burbuja inmobiliaria. El apalancamiento despegó en 2003-2007. Continuó incluso después de que los tipos subieran 1,5 puntos en 2005-2007. El gráfico de la derecha muestra los loan-to-value ratio, números más altos muestran que las hipotecas son más grandes y que se requiere un pago inicial menor (se financiaba el 100% del valor de la vivienda, como pasaba aquí en España). El gráfico de la izquierda muestra el tipo de interés de las hipotecas (mortgages).

El rápido incremento en los hasta el 80% mostraba que los bancos eran más propensos a prestar asumiendo más riesgo. Las hipotecas subprime llegaron a ser el 20% del mercado. Gracias a la falta de regulación sobre estos productos financieros, las hipotecas se paquetizaron y se vendieron como participaciones (preferentes) ocultando su riesgo a los compradores.

Éste es el típico caso de las peores burbujas de deuda, como las de USA en 1929 y Japón en 1989, que no vienen acompañadas de inflación en bienes y servicios pero con inflación en los precios de los activos financiados con un crecimiento de la deuda. El banco central entonces no vigila el ratio deuda/gdp 

La inflación se mantuvo en un 2-3,5% (considerado no preocupante). Los tipos a corto plazo estuvieron por debajo de la inflación (coste real de financiación negativo). Incluso cuando la Fed empezo a subir tipos a mediados de 2004, los intereses nominales a largo plazo se mantuvieron planos y los reales declinaron. 

En el resto del mundo desarrollado estaba emergiendo un burbuja financiera global. Los tipos a corto estuvieron también bajos y muy cercanos a la inflación

A mitad de 2006, Hank Paulson es elegido Secretario del Tesoro, su anterior trabajo fue CEO de Goldman Sachs. Bernanke y Geithner como presidente de la NY Fed también jugaron un papel importante en el devenir de esta crisis. Dalio destaca la importancia de las personalidades, capacidades y la habilidad de trabajar en equipo de las personas al frente de las instituciones clave para evitar que las crisis sean más o menos profundas. A ello debe venir unido que la legislación vigente les permita adoptar las medidas necesarias. 

Además de por la crisis subprime, Paulson expresó su preocupación por Fannie Mae y Freddie Mac, un tipo de entidades apoyadas por el gobierno y en el otoño de 2006 se empezó a trabajar en la legislación para reformar estas entidades.

La emergente burbuja de mayor amplitud

La economía en general también mostraba signos de estar un una burbuja económica. La tasa de ahorro decrecía. El desempleo en la industria aumentaba y USA estaba perdiendo cuota de mercado frente a los emergentes, especialmente frente a China. La cifra de paro se equilibraba con el empleo en construcción apoyado por la compra de casas financiadas con deuda, que creció un 50% comparada con la cifra de los trabajadores que había en la construcción en 1995. Además un montón de dinero que se destinaba a consumo en lugar de a inversiones, fue financiado con un alto crecimiento de la deuda.

Típico en estos períodos es también la gran cantidad de dinero del extranjero que entra en el país para participar en la burbuja, como se reflejaba en los flujos de capital hacia las carteras de esos activos en burbuja. El déficit contable era de un 6% del PIB (o GDP). Un montón de este dinero venía de los emergentes como China con elevados superávits y que decidían ahorrar/invertir en los activos USA. Estos flujos de capital permitían a los ciudadanos americanos endeudarse más para seguir gastando más de lo que ganaban.

La fuerte demanda de activos USA en el extranjero permitió mantener los costes de financiación a largo plazo bajos incluso cuando la Fed empezó a subir los tipos al final de 2004.

Durante este período, prestar dinero se volvió más arriesgado. El crecimiento de nuevas formas de financiación (shadow banking) alejadas del regulado y protegido sistema bancario tradicional, es una característica común durante las burbujas. Al principio es beneficioso para todos los implicados pero a medida que se va ocultando el riesgo de esos activos mediante combinaciones de los mismos paquetizadas en securities (acciones, preferentes, MBS) y que las agencias de rating califican como AAA, al nivel de los bonos del estado y ofreciendo mayor rentabilidad que ellos. Sin haber sido testados en ninguna crisis estos activos "innovadores" suelen provocar las crisis.

Durante la burbuja, hubo 5 componentes clave que impulsaron el apalancamiento fuera del sistema tradicional bancario:

  1. Uso de repos y papel de descuento comercial. Bernanke hizo notar que las deudas de repos de los brókers USA creció 2,5 veces en los cuatro años anteriores a la crisis.
  2. Grandes depositantes institucionales fuera del sistema bancario protegido. La gran demanda de bonos americanos por parte de extranjeros superaba la oferta, creando una falta de activos considerados "seguros". Esto llevó a la demanda de sustitutos como el papel comercial garantizado con activos y también a la demanda de repos.
  3. Desarrollo de fondos de mercados monetarios, un vehículo de inversión con mejores retornos que las cuentas bancarias siin mucho riesgo adicional.
  4. Globalización del crédito en dólares, lo que condujo a la explosión de préstamos lejos de los bancos USA.
  5. Securitización del crédito, los bancos toman sus préstamos tradicionales de casas y coches, y se los venden a otros inversores. Esto crea un problema de daño moral (moral hazard) en el que los bancos están incentivados a ofrecer préstamos muy arriesgados que luego pueden vender y no sufrir las consecuencias.

 

Prestamistas y prestatarios tuvieron graves errores activo/deuda. Clásicos errores que provocan crisis que vienen de la siguiente forma:

  1. Pedir prestado a corto y prestar a largo plazo, supone un problema cuando la entidad que presta a corto plazo deja de prestar o sube el interés al que presta el dinero por encima del interés al que su prestatario está prestando ese dinero.
  2. Prestar a prestatarios que aprovechan el spread de crédito, hasta que éste desparece por la subida de tipos del prestamista.
  3. Pedir prestado en una moneda y prestar en otra. Cuando sube la moneda en la que pides prestado el prestatario se ve forzado a reunir más dinero para devolver la deuda.

Todo esto pasó durante esta burbuja, lo que hizo a estos intermediarios financieros y a los que les confiaron su dinero vulnerables a riesgos de liquidez (bank runs) y otros problemas de crédito. Un ejemplo de este error activo/deuda lo cometieron los bancos europeos que se financiaban en dólares a corto plazo para prestarlos al mundo a largo plazo. Con el endurecimiento del crédito en el verano de 2007, estos bancos perdieron su vía de financiación y contagiaron la escasez de crédito globalmente.

El techo: 2007

La primera mitad de 2007

Hasta ese momento, casi nadie estaba preocupado por casi nada porque tanto los mercados como la economía marchaba bien. Las acciones hacían máximos, el mercado laboral continuaba robusto, las ventas seguían fuertes junto con el sentimiento del consumidor. 

Sin embargo el mercado inmobiliario y sus financieras más agresivas empezaban a mostrar problemas. La SEC el 4 de enero alertaba de que el modelo subprime ya no era viable. Los mercados estuvieron planos entre febrero y marzo. La volatilidad era muy baja y se descontaba que siguiera así. Como se puede ver en el gráfico de abajo, el credit spread, o la percepción del riesgo de prestar a empresas privadas, estaba relativamente bajo comparado con la norma histórica. En otras palabras, el mercado estaba tranquilo y cotizaba que iba a seguir así.

Los problemas emanados de los prestamistas subprime continuaron creciendo, algunos enfrentaron fuertes pérdidas, pero esto no afectó a la economía en general ni a los mercados. Entonces los grandes bancos empezaron a reportar un aumento de la morosidad. Bernanke el 28 de marzo testificaba ante el congreso que el problema de las hipotecas subprime estaba contenido y no se había extendido a otros sectores.

El mercado de acciones siguió subiendo durante abril y mayo haciendo nuevos techos. El 10 de junio el bono a 10 años estaba al 5,30% (el más alto desde 2002) y a mitad de julio la nota de 90 días llegó al 5%. La curva estaba muy plana en ese momento en el se hizo el techo del ciclo debido a lo que ocurrió después.

A medida que los tipos de interés subían, también lo hacía la amortización, en parte por los tipos más altos a los que se suscribía la deuda y en parte al crédito ya existente a interés variable. Esto desincentiva endeudamiento adicional (tipos más altos) y reduce los ingresos disponibles (mayor gasto en amortizaciones de deuda). Menos préstamos deja a la gente con menos dinero para gastar lo que reduce el consumo, y como el gasto de una persona es el ingreso de otra, los ingresos caen. Como la gente gasta menos los precios bajan y la actividad económica disminuye.

Simultáneamente, a medida que los intereses a corto plazo suben y la curva de tipos se aplana o invierte, la liquidez disminuye y el retorno de poseer activos a corto plazo, como el cash, aumenta. A medida que estos activos llegan a parecer más atractivos que otros a largo plazo como bonos, acciones (equity) y propiedades inmobiliarias, y más atractivos que otros calificados por las agencias de rating como menos seguros (credit spreads bajos), el dinero sale de los activos financieros, haciendo que disminuya su valor. Esta disminución afecta a su vez a la riqueza, lo que repercute en la disminución de los gastos e ingresos.

La subida de tipos y el endurecimiento del crédito pinchan la burbuja. Con la subida de tipos, los precios de las casas bajan porque las nuevas amortizaciones en la compra de nuevas casas serán más altas y las hipotecas subprime, todas a interés variable, también incrementan las cuotas. Impagos y ejecuciones hipotecarias comienzan a traducirse en pérdidas significativas en los grandes bancos. A mitad de junio dos hedge funds cierran su posición en el banco de inversiones Bear Stearns, que estaba muy expuesto a las MBS (mortgage-backed securities) o participaciones garantizadas con hipotecas, obligando al banco a vender en muy poco tiempo 3,6 billones americanos de dólares, importe grande en relación al tamaño de ese mercado. La compra apalancada se convierte en una venta de desapalancamiento. A medida que el precio de las MBS bajaba los hedge funds enfrentaban grandes pérdidas y liquidaciones forzadas. Al final Bear Stern tuvo que rescatar uno de los fondos y varios bancos colaboraron para estabilizar el mercado.

El Verano de 2007

El crecimiento económico seguía saludable y las acciones marcaron otro nuevo récord a mitad de julio. La cuestión clave era si la Fed decidía endurecer la política por culpa de la inflación o la relajaba debido a la preocupante situación en el mercado inmobiliario. El estrés en el mercado inmobiliario siguió creciendo con los precios de las MBS bajando y la morosidad subiendo hasta que un gran entidad que suscribía hipotecas terminó al borde de la bancarrota. Un banco pequeño alemán expuesto a estas hipotecas notifico grandes pérdidas y tuvo que ser absorbido por un banco grande alemán (N. del T.: ¿Fue el Deutsche Bank?). La venta de nueva vivienda disminuía muy rápidamente. Con estas noticias las acciones cerraban en julio un 6% por debajo del máximo de ese mes.

Las crisis de deuda y las correciones se retroalimentan debido al impacto que la valoración contable mark-to-market y el alto apalancamiento puede tener en los prestamistas. Cuando se contabilizan las pérdidas, tanto el prestamista como el prestatario pierden capacidad de prestar y pedir prestado, lo que empeora las condiciones económicas al disminuir el crédito y el valor de los activos.

La Fed el 7 de agosto decía que: los mercados financieros habían estado volátiles las pasadas semanas; el acceso al crédito se había reducido en algunos hogares y empresas; la corrección en el mercado inmobiliario seguía su curso. A pesar de ello la economía parecía seguir expandiéndose durante los siguientes trimestres apoyada por el crecimiento del empleo y los ingresos, además de por una economía global robusta.

A principios de agosto, el mercado hipotecario empieza a desenmarañarse. El 9 de agosto BNP Paribas, el banco más grande de Francia y uno de los mayores del mundo por activos, congela 2,2 billones americanos de dólares en tres de sus fondos debido a su exposición a las hipotecas subprime USA. El interbancario europeo se empieza a secar ante las dudas entre los bancos a prestarse dinero y el ECB (BCE o banco central europeo) tiene que inyectar 95 billones(americanos) de euros para rebajar los tipos hasta el objetivo del ECB y 65 billones más al día siguiente. En la gráfica de abajo se puede ver el TED spread, la diferencia entre la tasa del banco central y la que consigue el banco en el interbancario, a mayor cifra en el TED spread más interés demandan los bancos al prestarse entre ellos como compensación a ese riesgo. Estaba claro que se había llegado al techo en el ciclo de la deuda.

En menos de una semana, Countrywide el mayor emisor de hipotecas de USA había agotado su línea de crédito, y estaba en riesgo de declararse en bancarrota. Notable porque era el canario en la mina de carbón, y aún así Countrywide no era imprescindible para el sistema financiero.

Durante los días siguientes las acciones cayeron ligeramente y los rendimientos del papel comercial (retornos a corto plazo) se dispararon. El Banco de Japón (BOJ) el ECB y la Fed respondieron al estrés aportando liquidez a los bancos. Lo peor de la bajada terminó cuando la Fed decidió bajar sorpresivamente los tipos 0,5 sin esperar a una de las charlas de la FOMC. Bank of America se hizo con gran parte de Countrywide por 2 billones de dólares. Las acciones recuperaron un poco quedando cerca del máximo.

¿Por qué los bancos y los inversores estaban tan expuestos a las participaciones en hipotecas de riesgo?

Tuvo que ver con la manera de analizar el riesgo, el VAR (Value at Risk) es una medida de la volatilidad en las carteras y mercados, y era utilizado por firmas de inversión y bancos comerciales para calcular las posibles pérdidas. El VAR usa como parámetro fundamental la volatilidad para calcular el tamaño adecuado de las posiciones para no exceder el riesgo. La baja volatilidad reciente y la expectativa de que se mantuviera baja provocó el excesivo apalancamiento. El VAR en el pico de la crisis acelera el desapalancamiento al mostrar un futuro más parecido a lo reciente, es decir con incremento de volatilidad, lo que provoca aún más liquidaciones. En ese momento algunos ratios de apalancamiento estaban cerca del 100:1. Para Dalio, el apalancamiento es mejor indicador de la volatilidad futura que el VAR.

El Otoño de 2007

Con las acciones rebotando tras el agitado verano, las autoridades empezaron a considerar cómo debían aproximarse a los problemas que emanaban del mercado hipotecario en el largo plazo. Debido a la oposición política en el Senado, no se aprobó la ley para conseguir fondos para modificar las hipotecas de los atribulados propietarios, así que el Tesoro trabajó para motivar a las instituciones del sector privado para modificar y reestructurar las hipotecas con un modesto pero significativo éxito.

La intención de la Fed era recomprar todas las participaciones hipotecarias ilíquidas si era autorizado por el gobierno. A pesar de que los datos y noticias mostraban un constante deterioro en los fundamentales, los participantes en el mercado confiaban en que las autoridades resolverían el asunto con suavidad. 

A medida que los problemas de financiación se extendían en el sector bancario, un número cada vez mayor de agentes en la economía real estaban perdiendo el acceso al crédito por los canales convencionales de finaciación. En lo que llegaría a ser un pilar crucial en la respuesta de la Fed a la cisis, Bernanke consideró la posibilidad de prestar directamente a prestatarios distintos de las instituciones depositarias. Una ley no invocada desde la Gran Depresión seguía vigente y permitía esos préstamos.

El empeoramiento de las circunstancias condujo a las expectativas de otra bajada de tipos. Todavía había razones para bajar y razones para subir tipos. Dos en contra de bajar: La primera era la subida de la inflación: había debilidad en ese momento del dólar y fortaleza en el precio del petróleo. Bajar tipos contribuiría a la debilidad del dólar, mayores precios en el petróleo y mayor inflación. La otra consideración era que los problemas provenían de una especulación mal encaminada y que cualquier cosa que hiciera la Fed por esos especuladores era animarlos a tomar excesivos riesgos de nuevo en el futuro.

El concepto de daño moral (moral hazard) y de cómo es gestionado en las crisis es uno de los mayores determinantes de cómo se desarrollan las crisis. Para Dalio, por encima de todo, lo principal es proveer de soporte vital (estimulantes) para mantener los componentes principales del sistema vivos. A diferencia de en la Gran Depresión donde la Fed dejo caer en masa a los bancos en 2008 puso como prioridad principal salvar la economía. Geithner pensó que la perspectiva del daño moral no era la correcta para afrontar la crisis. Si dejas todo caer, el gobierno acaba asumiendo todo el riesgo cuando se ve obligado a nacionalizar el sistema con mayores costes y excesivos daños económicos. 

Proveer de total liquidez durante las crisis de liquidez deja al gobierno abierto a menos riesgo y deja el sistema más saludable. Esto se ha comprobado como cierto a lo largo de la historia una y otra vez.

Al final las autoridades respondieron a la crisis garantizando casi todo, implícita o explícitamente, y llevando a cabo una dramática y explícita inyección de liquidez. 

El 18 de septiembre la Fed bajó los tipos 0,5 puntos, el doble de lo esperado y las acciones respondieron subiendo hasta quedarse a un 2% de su máximo de todos los tiempos. Más importante que el estímulo era el mensaje de la Fed, estaba dispuesta a hacer lo que fuera para mantener la economía. Al mismo tiempo, iba quedando claro que la bajada de tipos no iba a resolver los problemas más fundamentales de los intermediarios financieros, deudores y acreedores con más deudas de las que podían pagar.

En los bancos los problemas se acumulaban a ambos lados del balance, en los activos estaban los problemas de la exposición a las hipotecas subprime a través de las participaciones (MBS), en el pasivo, los bancos siempre habían confiado en la financiación a corto plazo, históricamente eran depósitos (garantizados hasta cierto importe para evitar el bank run), pero últimamente se había incrementado la financiación con otro tipo de depósitos no garantizados, lo que incentivaba al prestamista a retirar el crédito al menor indicio de peligro.

El credit crunch se extendió a Europa mediante dos mecanismos. El primero fue que algunos bancos habían acabado confiando en los mercados monetarios para financiarse a corto plazo y cuando este mercado comenzó a secarse en el verano de 2007, el banco de UK Northern Rock sufrió un bank run en toda regla con 3 días de colas ininterrumpidas de clientes retirando su dinero. Para limitar el bank run el gobierno británico garantizó todos los depósitos del banco.

El segundo mecanismo resultó de las inversiones que muchos bancos europeos hicieron en las securitizaciones de hipotecas subprimes. Los bancos más grandes como UBS y Deutsche Bank emitieron sus propias MBS. Muchos bancos pequeños quisieron un trozo de la tarta también. Al fin y al cabo en períodos anteriores de estrés en 1980 y en el 2000 el ratio de defaults de bonos AAA fue cero y muchas MBS tenían esa calificación AAA también.

A finales de Octubre, el sentimiento se volvió negativo, el 19 de octubre las acciones bajaron un 2,6% tras los datos de JP Morgan y Bank of America. Se estaba viendo claro que las pérdidas en las hipotecas subprime iban a ser mayores de lo que se pensaba en un principio, pero no estaba claro cómo afectaba a los hogares, cuyo consumo representaba el 70% del producto interior bruto (GDP) del país. Tampoco estaba claro cómo iba a afectar al mercado de derivados que para junio de 2007 el valor nocional de esos contratos era de 672 trillones de dólares.

Un derivado clave en esta crisis fueron los CDS o credit default swaps emitidos como seguros para las MBS. AIG vendió muchos CDS, pero mantuvo muy pocas reservas contra ellos, de manera que no tenía capacidad para pagarlos si había grandes pérdidas.

Cuando 2007 llegó a su fin, el S&P 500 estaba un 6% por debajo del máximo de octubre, pero positivo en el año. La mayor bajada de dicembre se produjo cuando la Fed bajó 0,25 los tipos en lugar de los esperados 0,50. El dólar index acabó un 8,6% en negativo y el petróleo subió ese año un 55%.

La siguiente fase, la depresión a partir de 2008 y el resto de fases en la siguiente parte.

 

Buena semana,

 

Latirus

  1. #1

    wikthor

    El Viernes estuve viendo the Big short...
    Muy recomendable tras leer en profundidad el artículo.

  2. #2

    Optiongreg

    en respuesta a wikthor
    Ver mensaje de wikthor

    Si si, buena pelicula... la quiero ver de nuevo pq la vi en ingles y mejor en castellano..

    Greg

Autores

  • Optiongreg

    Gestor de Fondos (CTA), Spread Trader, Especulador y lo mas importante Padre de Familia.

  • Latirus

    Spread trader de materias primas desde el 2009. F&F advisor.

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