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Todo sobre los dividendos: a cuenta, complementario, scrip dividend y extraordinarios

A la hora de invertir en acciones son muchos los que se fijan en la rentabilidad por dividendo. Los dividendos son la parte del beneficio de una empresa que se reparte entre sus accionistas. Normalmente, no se distribuye todo el beneficio en forma de dividendo con el fin de realizar inversiones en la propia empresa y poder seguir creciendo. De esta manera, los dividendos son un elemento fundamental a la hora de valorar una empresa, tanto es así que los dividendos constituyen una estrategia de inversión. A continuación se explican todos los tipos de dividendo y tipos de remuneración al accionista.

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Dividendo ordinario

El dividendo ordinario es el dividendo que se paga a cargo de los beneficios corrientes generados a lo largo de un ejercicio por una empresa (lo que ganó Repsol vendiendo petróleo en sus estaciones de servicio o Mapfre vendiendo seguros). Normalmente el importe del dividendo ordinario no es repartido de una sola vez, es decir, se realizan varios pagos, lo que nos lleva al dividendo a cuenta y complementario.
 

Dividendos a cuenta y complementarios

Cuando el dividendo ordinario se paga de una sola vez se le llama dividendo a cuenta (del ejercicio xxxx) o dividendo único. Por otra parte, cuando el dividendo ordinario se paga en varias veces, al último de ellos se le llama dividendo complementario y a los demás, dividendos a cuenta
 
 
Dividendo a cuenta y complementario
 
 
 
Para entender la diferencia entre dividendos a cuenta y complementarios tomaremos los dividendos pagados por Enagás hasta finales de 2015: Los dividendos que se pagan durante un ejercicio pueden ser con cargo a los resultados de ese mismo ejercicio (resultados que todavía no han sido determinados totalmente) o con cargo a los resultados del ejercicio anterior. Una situación habitual, como en el caso de Enagás, es la de pagar los dividendos con cargo a los resultados del ejercicio en curso como dividendos a cuenta y el pago del dividendo complementario un ejercicio posterior (momento en que la empresa ya sabe el beneficio obtenido del ejercicio al que se cargan, y por tanto "complementa"  a los dividendos a cuenta pagados anteriormente).
 
Lo realmente importante es el dividendo total cobrado, obtenido como la suma de los dividendos a cuenta y el dividendo complementario, todos ellos con cargo al mismo ejercicio.
 

Dividendo extraordinario

Los dividendos extraordinarios son aquellos que son pagados por la empresa como consecuencia de un beneficio no recurrente o extraordinario (Cuando Mapfre decide vender un inmueble que tenía en desuso o una empresa participada).
 
El dividendo extraordinario no se debe tener en cuenta a la hora de valorar una empresa ya que no es un pago recurrente de la empresa hacía los accionistas. Sin embargo, puede darse el caso de una empresa que pague varios años consecutivos un dividendo bajo la denominación de extraordinario.
 
Dividendo extraordinario
 

 

Dividendos cobrados en acciones

Los dividendos, ya sea en efectivo o en acciones, constituyen una remuneración por parte de una empresa a sus accionistas. Sin embargo, a veces ocurre que cuando una empresa reparte dividendos en acciones, realmente no esta repartiendo nada. Es decir, no esta pagando un dividendo ni está remunerando a sus accionistas.
 

Acciones procedentes de autocartera

Cuando las acciones repartidas en concepto de dividendos proceden de la autocartera de la empresa la remuneración al accionista es real, ya que el porcentaje de participación de cada accionista en los beneficios de la empresa aumenta, al contar a partir de ese momento con un mayor número de acciones sobre el total. En este caso, cuanto mayor sea el número de acciones repartidas mayor será la remuneración real al accionista. 

Este tipo de remuneración al accionista es posible porque las empresas pueden comprar acciones propias en el mercado en cualquier momento. Imaginemos que un accionista tiene el 5% de las acciones de una empresa, por ejemplo, 1.000 acciones. En total, la empresa está formada por  20.000 acciones y tiene en autocartera 2.000. Si decidiese repartir estas acciones, tendría que dar 1 acción por cada 9 que tuviera cada accionista. El accionista del que hemos hablado recibiría 111 acciones, con lo que a partir de ese momento pasaría a tener el 5,5% de participación.
 

Amortización de acciones

En este caso no se están repartiendo acciones, pero realmente es un tipo de remuneración similar a la anterior. Cuando una empresa amortiza acciones, lo que realmente está haciendo es “eliminar” acciones que tiene en autocartera. Por tanto, al haber menos acciones en circulación, el porcentaje de participación de cada accionista sobre el total de la empresa será mayor, pues ahora existen menos acciones pero cada accionista sigue teniendo las mismas. 
 
Siguiendo con el ejemplo anterior, si en lugar de repartir 2.000 acciones, la empresa las amortiza (hace desaparecer) el capital de la empresa pasará a estar formado por 18.000 acciones. Como el accionista que hemos comentado posee 1.000 acciones, ahora pasaría a tener el 5.5% de participación en la empresa.
 

Acciones procedentes de una ampliación liberada

En una ampliación de capital liberada la empresa emite nuevas acciones que son repartidas a sus accionistas de manera gratuita. Por tanto, cada accionista contará con más acciones pero el número total de acciones habrá aumentado en la misma proporción, por lo que el porcentaje de participación de cada accionista se habrá mantenido. En este caso, el dividendo pagado en acciones no representa una remuneración real de la empresa a sus accionistas. 
 
Supongamos que tenemos 2.000 acciones de una empresa que cuenta con 20.000 acciones en circulación. Si nos entregan 1 acción por cada 10 acciones que ya tuviéramos pasaríamos a tener 2.200 acciones y el número total pasaría a ser de 22.000. Sin embargo, antes de la ampliación y después de ella nuestro porcentaje de participación es el mismo, del 10%.
 
Realmente, cuando el dividendo es repartido de esta manera, a cada acción vieja le corresponde un derecho de suscripción. Estos derechos son canjeables por acciones en la proporción que anuncie la empresa, por ejemplo, diez derechos por acción. Dicho esto, si en lugar de realizar el canje de derechos por acciones vendemos los derechos al mercado (para lo que se establece un periodo determinado) estaríamos vendiendo "una parte de nuestras acciones", lo que lleva a tener un porcentaje de participación menor en la empresa, es decir, se diluye nuestra participación.
 
Accionista Accionista A Accionista B Accionista C
nº acciones inicial 100 100 100
% participación inicial 33,3% 33,3% 33,3%
Ampliación liberada Vende los derechos a B Compra los derechos a A y canjea todos sus derechos Canjea sus derechos
nº acciones final 100 120 110
% participación final 30,3% 36,36% 33,3%

 

De la tabla anterior observamos como el accionista C, después de recibir los derechos y canjearlos, se queda igual (con el mismo porcentaje de participación). El accionista B aumentó su participación pero para ello le compró derechos al accionista A. Por último, al final de la ampliación liberada, el accionista A perdió participación al vender parte de sus derechos (vender parte de su posición).

 
Cuando se realiza el canje de derechos por acciones, estas se suman a nuestra cartera a un coste cero, lo que hace disminuir el precio medio de compra de las acciones. De la misma manera, el importe cobrado por la venta de los derechos al mercado hace disminuir el precio medio de compra. Esto cobra sentido, pues al haber más acciones en circulación el valor de las mismas debe de bajar. Esta operación, al igual que la venta de derechos  de suscripción al mercado no esta sometida a ningún tipo de retención.
 

Dividendo Flexible (Scrip Dividend): Ampliación de capital liberada y compra de los derechos por parte de la empresa

El dividendo flexible, o scrip dividend, es como una ampliación de capital liberada en el sentido de que podemos recibir las acciones o vender los derechos al mercado. Con el scrip dividend surge otra alternativa: vender los derechos a la empresa a un precio fijado por la misma. En estos casos, las empresas no suelen ejercer esos derechos, por lo que una parte de las acciones emitidas en la ampliación liberada serán posteriormente "compradas y amortizadas" por la empresa.
 
De esta manera tenemos que en un dividendo flexible podemos: (1) Canjear los derechos por acciones, manteniendo o aumentando ligeramente la participación en la empresa (según el número de derechos que los accionistas vendan a la empresa) y reduciendo el precio medio de compra. (2) Vender los derechos al mercado reduciendo nuestra participación, pero disminuyendo nuestro precio medio de compra. (3) Vender los derechos a la empresa pero con retención fiscal.
 
Con la venta de derechos, ya sea a mercado o a la empresa, el porcentaje de participación disminuye pero no tanto como en una ampliación de capita liberada total, ya que la empresa ha "comprado y amortizado" algunas de las acciones que ha emitido.
 
Por ejemplo, supongamos cuatro accionistas que tienen todas las acciones de una empresa. A través del dividendo flexible los accionistas recibirán 1 acción por cada 10 derechos (un derecho por acción)
 
Accionista Accionista A Accionistas B Accionista C Accionista D
nº Acciones inicial 100 100 100 100
% Participación inicial 25% 25% 25% 25%
Scrip Dividend Vende los derechos a B Compra los derechos a A y canjea todos sus derechos Vende los derechos a la empresa Canjea sus derechos
nº Acciones final 100 120 100 110
% Participación final 23,25% 27,95% 23,25% 25,55%
 
Como vemos, el accionista B elevaría ligeramente su participación mientras que el accionista A y C la reducirían ligeramente. Con respecto a ello, el accionista A ve reducido su precio medio de compra por el importe de los derechos vendidos mientras que el accionista C recibiría el importe de los dividendos vendidos con retención fiscal. El accionista D ve aumentada su participación sin desembolsar dinero y canjeando sus derechos ya que el accionista C vendió sus derechos a la empresa.
 
Algunas empresas, además de realizar un dividendo flexible, realizan posteriormente una amortización de acciones de manera que la remuneración al accionista final es totalmente real. Con este procedimiento dan la opción a los accionistas a cobrar el dividendo bajo la modalidad que prefieran.
 

Ampliación de capital liberada y amortización de acciones:

Cuando ambas operaciones se realizan simultáneamente nos encontramos ante una remuneración real de la empresa a sus accionistas. Como hemos visto en la ampliación de capital liberada, los accionistas mantienen su porcentaje de participación en la empresa  (si deciden no vender los derechos de suscripción) pese a tener, cada uno de ellos, un mayor número de acciones.
 
Posteriormente, la empresa lleva a cabo una amortización de acciones (ya sea con acciones que ya tuviera en autocartera o comprándolas antes), lo que hace aumentar el porcentaje de participación de los accionistas. No obstante hay que tener en cuenta el número de acciones emitidas en la ampliación liberada y las amortizadas posteriormente por la empresa. Cuantas menos haya al final de la operación, mayor será el valor de cada acción y la remuneración al accionista.
 

 

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