Europa le da la espalda a Palantir: ¿le importa a la acción?
Europa le da la espalda a Palantir: ¿le importa a la acción?
Francia la cambia por una empresa francesa en su inteligencia interior, Alemania hace lo mismo y unos diputados británicos la quieren fuera de la sanidad pública. Aun así, la acción de Palantir sube un 76% desde junio. La explicación está en sus cuentas.
Francia va a sacar a Palantir de su servicio de inteligencia interior, Alemania ha elegido a su rival francés para el suyo y una comisión del Parlamento británico pide echarla de la sanidad pública. Y la acción, mientras tanto, ha subido un 76% desde su mínimo de junio.
La explicación está en sus cuentas. Palantir ya factura en Estados Unidos el 81% de lo que ingresa, y lo que pasa allí pesa mucho más en la cotización que lo que decida Europa.
¿Le importa a Palantir que Europa le dé la espalda?
La soberanía que vende Karp, y la que le pide Europa
Al presentar resultados el 3 de agosto, el consejero delegado de Palantir, Alex Karp, aseguró que "la demanda de soberanía en la IA se ha desatado". Lo que vende es que cada cliente conserva el control de sus datos.
En Europa, esa palabra se ha vuelto en su contra. El 16 de junio, el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, anunció que la DGSI cambiará Palantir por la francesa ChapsVision. "No podemos aceptar nuevas dependencias estratégicas en lo digital", dijo. El relevo será gradual, porque el contrato se renovó en diciembre por tres años.
En Alemania, la inteligencia interior (BfV) ha comprado su software de análisis a ChapsVision, y en abril el jefe del mando de ciberespacio de las Fuerzas Armadas, el vicealmirante Thomas Daum, calificó de "impensable" que empleados de Palantir accedan a datos alemanes.
En Suiza, documentos obtenidos por la revista Republik muestran que la Administración y el Ejército la rechazaron al menos nueve veces en siete años, sobre todo por miedo a que Washington accediera a los datos. Y en Reino Unido, la comisión de Sanidad de los Comunes pidió en julio aprovechar la cláusula de salida de febrero de 2027 para dejar el contrato del NHS, de 330 millones de libras.
A finales de septiembre, más de 120 organizaciones y sindicatos pidieron a los Gobiernos y a la Comisión Europea cancelar todos los contratos públicos con Palantir. En Bruselas no todos piensan igual, y días antes el comisario de Defensa, Andrius Kubilius, la había llamado "una gran empresa" en Euronews.
España, entre una exclusiva y un desmentido
En España no hay ningún veto confirmado. El 1 de julio, El Confidencial publicó, con fuentes anónimas, que Moncloa había pedido a empresas participadas por el Estado, como Telefónica, Indra o Navantia, que evitaran contratar con Palantir. Parte de la prensa en inglés lo dio como un veto y situó a España como el sexto país en darle la espalda.
El 7 de julio, el ministro para la Transformación Digital, Óscar López, lo negó. "No hay ningún veto a ninguna compañía en España, pero sí hay apoyo a que se cree un ecosistema y una infraestructura europea", dijo.
Lo que sí hay es un contrato. En 2023, el Estado Mayor de la Defensa adjudicó a Palantir, por 16,5 millones de euros sin IVA, un sistema de análisis de inteligencia que, según un documento de Defensa publicado por El Periódico, vence el 30 de noviembre sin posibilidad de prórroga.
Por qué a la acción le importa tan poco
Porque Europa pesa cada vez menos en sus cuentas. Entre abril y junio, Palantir ingresó 1.935 millones de dólares, un 93% más que un año antes, y 1.573 millones llegaron de Estados Unidos. Es el 81% del total, frente al 73% de hace un año.
Fuera de Estados Unidos, con Europa dentro, facturó 362 millones, y crece un 34% frente al 115% de allí. Los contratos con gobiernos de fuera, que es lo que se juega con estos rechazos, rondan los 181 millones por trimestre, menos del 10% de sus ingresos.
La cotización cuenta lo mismo. Entre el 1 y el 25 de junio se hundió un 33%, pero el día del anuncio de Lecornu solo cayó un 1,1%, y el ETF de software IGV perdió un 21% en esas semanas. Fue un castigo a todo el software, que el mercado separa este año de las empresas ganadoras de la IA que fabrican la infraestructura.
Lo que de verdad la mueve son sus resultados. El 4 de agosto, tras presentar el segundo trimestre, subió un 29%, y desde el mínimo del 25 de junio acumula un 76%.
Que le importe poco no quiere decir que no le importe nada. A 188,75 dólares (cierre del 2 de octubre), Palantir vale en bolsa unas 56 veces lo que espera facturar en 2026. Ese precio exige seguir creciendo a este ritmo, y cada puerta que se cierra en Europa la hace más dependiente de Estados Unidos, donde el sector público ya aporta el 42% de sus ingresos. La próxima pista llega con los resultados del tercer trimestre, a principios de noviembre. ¿Palantir a máximos históricos?
En el gráfico marco el escenario que considero más probable para Palantir con las datos de precio que tenemos en este momento y cómo habría planteado la entrada, tomando como gatillo la sesión del 21 de septiembre, aunque no sea un gatillo especialmente ideal.
Como siempre, el mercado es un ente vivo y este escenario puede cambiar en cualquier momento. A partir de aquí, lo importante será observar si el precio confirma la tesis, mostrando decisión y fortaleza, o si, por el contrario, pierde impulso y obliga a replantear el escenario.
¿Cómo invertir en Palantir desde España?
Palantir cotiza en el Nasdaq con el ticker PLTR. Yo uso Trade Republic, que no cobra comisión por la orden, solo 1 euro de costes externos por operación, y permite comprar fracciones de acción. Te lo explico paso a paso en la guía para comprar acciones de Palantir.
Europa le da la espalda a Palantir por la misma razón por la que Karp dice que le compran, el control de los datos. Para el inversor, la pregunta no es cuánto pierde en Europa, sino cuánto tiempo puede seguir creciendo así en casa. ¿Tú qué crees?