Distopía: (Del lat. mod. dystopia, y este del gr. δυσ- dys- 'dis-2' y utopia 'utopía): representación ficticia de una sociedad futura de características negativas causantes de la alienación humana.
Curiosa palabra, distopía (no confundir con ucronía, que igual también podría venir al caso). En películas como regreso al futuro o blade runner, se nos ofrecían futuros con coches voladores, replicantes (lágrimas en la lluvia, naves arder más allá de orión…). Pero ninguna película, serie o contenido mainstream fue capaz siquiera de acercarse a proyectar en el futuro a 30-40 años lo que vivimos en la actualidad. El único que fue capaz de imaginarse algo similar fue George Orwell (siempre que pienso en los cerdos de rebelión en la granja, me viene la imagen de un señor tintado de naranja permanente, por qué será, algún impulso eléctrico nervioso que va a tierra supongo…). Y he aquí, que, en 2026, es posible usar dicho termino para poder describir la realidad que nos rodea (y no hay forma de zafarse de ella, es como un agente del ICE hormonado y hasta arriba de coca. Digresión o nota al margen, se echa de menos a Charlie).
Sería fácil, o quizás no, mis neuronas nunca han sido candidatas a entrar en alguna prestigiosa universidad de la Ivy League, hacer referencia a multitud de artículos y estudios que se han publicado tanto recientemente como a lo largo de los años para explicar la realidad que vivimos y sufrimos (o disfrutamos, el. hedonismo siempre ha ido por barrios, cuanto más alto el barrio, más fácil resulta ser hedonista). Términos como auge de extremismos, tecnofeudalismo, inflación, aranceles, pérdida poder adquisitivo, emergencia climática, nuevo orden geoestratégico copan y ocupan nuestros cerebros (smartphones mejor).
Y de todo este preámbulo/tostón, la pregunta más interesante sería: ¿y cuál es esa realidad que nos rodea/soporta, asfixia/masajea, ningunea/valora? La respuesta más obvia sería que la realidad es una entidad cambiante, sin forma definida, un espectroscopio que nos devuelve haces de actualidad descompuestos en infinidad de longitudes de onda/opiniones diferentes., En suma, algo personal e intransferible. Por ello, si una persona ve/piensa que un objeto/idea es negro, nada (o casi nada) le hará cambiar de idea, aunque diez pruebas diferentes con colorímetros demuestren que es azul.
Como me gusta la contradicción (y tocar un poco la moral), cualquier lector llegado a este punto (sinceramente, ni yo sé si habría llegado a tal proeza) convendrá que lo anterior es una obviedad que todo el mundo sabe, y en la que, además, todos coinciden. Conclusión que, y consecuentemente, refuta todo lo expuesto hasta el momento (y debería dejarme como un cretino). Lo cual me permite, desde mi posición elevada de cretino; exponer las diferentes líneas de realidad/actualidad, siendo posible (a nivel teórico, cuanto menos, que se lo digan a Higgs) tener hasta una visión correcta de esa realidad (o no, ya saben Uds. lo de los colores). Al final del artículo y a modo de bibliografía añadiré enlaces sobre los diferentes epígrafes, y que luego cada lector decida si le interesa seguir indagando o no.
Situación geoestratégica a nivel global
Tecnofeudalismo y concentración de poder
Economía/concentración de riqueza
Auge extremismos
Clima
Conclusiones
1.Situación geoestratégica a nivel global
1.1 USA y unilateralismo: en el nuevo libro de juegos publicado hace nada (Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos) podemos encontrar los pilares en los que se sustenta la doctrina Trump/MAGA. Básicamente se reducen a ignorar el derecho internacional (que, y siendo sinceros, tampoco es que importara mucho salvo en las noticias) y a preservar/expandir su esfera de influencia directa en América (Monroe, sujétame el cubata que voy…). Ya sea mediante operaciones estratégicas (Venezuela, ejem, ejem, qué cosas, Maduro debía tener un letrero de neón colocado por los siguientes en el escalafón) o bien mediante apoyo/soporte a gobiernos amigos /títeres (tipo Milei, el de los milagros económicos la inflación sube cuando las cifras suben, y la actividad económica se desploma, pero en twitter los libertarios afirman lo contrario). En todo caso, no es nada especialmente novedoso, Pinochet en Chile no apareció de la nada, ni la infame operación cóndor con el cerebro de Kissinger a la cabeza (las portadas de persona del año en el Times y lo de los premios nobel es de susto/susto). El resto del mundo que se lo repartan en esferas de influencia quién quiera/pueda. Desde la esfera de influencia de Trump, las potencias a considerar serán China y Rusia, pero como veremos en los apartados siguientes, eso podría variar drásticamente (Europa mediante)
1.2 Europa: el punto que más nos interesa en este tablero geoestratégico a nivel personal (por vivir en Europa). Ninguneada, atacada si piedad desde dentro y fuera. Lo que los críticos y adversarios suelen ignorar/detestar es que se trata del proyecto democrático posiblemente más ambicioso en la historia (y si no piensen en reunir a naciones que se has estado masacrando alegremente durante siglos y que acaben creando un club en busca de la mejora común de los integrantes). Y no es sólo desde el punto de vista filosófico o histórico. Combinados los países que la integran Europa representa lo siguiente
Población total: ~449.3 millones (2024), 5.5% de la población mundial. (por encima de USA y Rusia por ejemplo)
Gran Mercado Único: Con unos 450-500 millones de personas y regulaciones uniformes, es el mercado más grande del mundo sin barreras, impulsando el comercio interno y beneficiando a ciudadanos y empresas.
Potencia Económica: La UE es la tercera economía mundial por PIB nominal y por Paridad de Poder Adquisitivo (PPA), con Alemania, Francia e Italia como las mayores economías nacionales. Sólo superada en valores absolutos por USA y China
Capacidades militares: Una UE unida tiene un enorme potencial combinado, podría ser la segunda fuerza mundial en capacidades integradas hacia 2040 si aumenta inversión y estandariza tecnología.
Entiendo y puedo compartir las críticas a una excesiva burocracia, pero el resto sólo cabe entenderlas (al menos en mi opinión) desde la ignorancia, estupidez o simplemente intereses en fragmentar su capacidad de actuación. Si Europa (y por ende, nosotros como europeos) queremos representar un papel en este desorden mundial es preciso avanzar en la integración (eliminando rémoras como Hungría) y actuar como una única superpotencia (lo que ni USA ni Rusia quieren, y por tanto, trabajan en desmontar)
1.3 China: siguiendo una estrategia diametralmente opuesta, poder blando, acuerdos comerciales, préstamos, desarrollo y cooperación. De esta forma han conseguido entre otras cosas, colonizar prácticamente áfrica, y asegurarse el dominio en diferentes materias primas/tierras raras. Lo de poder blando no significa en, ningún caso, respeto del orden internacional ni similares. Si hay que colocar/apoyar un dictador que favorezca a sus intereses se hace, pragmatismo máximo como estrategia. Y lógicamente eso incluye, desestabilización de potencias extranjeras (con Rusia al unísono), cuanto mayor caos y desorden, mayores ganancias. Eso incluye apoyar la elección de Trump en USA. La próxima en sujetar el cubata puede ser Taiwan (al final va a haber que montar un bar)
1.4 Rusia: otro actor considerado importante por Trump. Y que tiene asustado al flanco oriental europeo. Como ya indicaba en el punto 1.2 Europa debería poder hacer frente sin dificultades a este problema. Pero no es así, la fragmentación (alentada desde Rusia, USA y China) juega en nuestra contra. Y la situación de Rusia, más allá del oficialismo es mucho menos favorecedora de lo que pintan los medios oficialistas. La guerra con Ucrania ha supuesto y supone un elevado stress a la economía, hasta ahora capeado limitadamente con el esfuerzo de guerra (industria armamentística) y venta de petróleo. Pero la situación cotidiana es inflación, reducción de otras áreas de presupuesto y una economía al borde del agotamiento. Y un presidente, todopoderoso dentro de Rusia, pero que vive prácticamente en sus bunkers, lo cual es un indicativo que muy seguro de su posición no está precisamente.
1.5 Oriente medio: el caos habitual, al que le hemos sumado el genocidio perpetrado en Gaza por Israel, la extrema debilidad de Irán, y la falta de potencias estabilizadoras en la región. Ahora mismo Israel ha recibido de EEUU 21.700 millones de dólares desde los ataques de Hamas. Aparte de lo ya entregado anteriormente. La influencia del lobby israelí/sionista en el gobierno de USA es máxima a niveles históricos. El objetivo sería derrocar al régimen de los ayatolás, pero los países del golfo ya han advertido que la caída del régimen sin un plan específico de gobierno sería un desastre (aún mayor) para la región creando un escenario de caos y posibles conflictos militares.
Todo lo anterior sin olvidarnos de la pugna entre la actual superpotencia mundial y el aspirante al título (China). Esa es una carrera de fondo que seguirá activa para sumar suspense al guión.
2. Tecnofeudalismo y concentración de poder
Apartado fácil de rellenar, nuestras vidas (datos) pertenecen a monopolios transnacionales que ostentan un poder mayor que la mayoría de gobiernos, ejerciendo una influencia significativa en el orden internacional, y convirtiéndonos a todos en siervos de la gleba (números y datos). Añadamos al algoritmo el control de los medios tradicionales,Son muchos los casos concretos, como la adquisición del Washington Post por Jeff Bezos; de Twitter/X por Elon Musk; de Los Angeles Times por Patrick Soon-Shiong; o la adquisición de una parte significativa de The Economist por un consorcio de milmillonarios. En Francia, el magnate de extrema derecha Vincent Bolloré controla el canal de televisión CNews, transformándolo en una versión francesa de Fox News. En el Reino Unido, tres cuartas partes de los periódicos están en manos de solo cuatro familias extremadamente ricas.
En todo caso no deja de ser un término reciente acuñado por algunos economistas, la vieja concentración de poder y riqueza, a la que hay que sumar la inmensa influencia que la tecnología (redes y datos) tienen en nuestras vidas. Es decir, economía, poder, medios y algoritmos. El despiporre feudal en máximos. Pasaremos el bar de los cubatas a taberna con cervezas, todo sea por adaptarse a los tiempos…
3. Economía/concentración de riqueza
Punto clave de todo este galimatías. Al final todos tenemos que comer y demás (se supone). Por ello es conveniente diferenciar tres epígrafes diferentes.
3.1 Evolución pobreza a nivel mundial
La evolución de la pobreza mundial muestra una gran reducción desde 1990 hasta 2019, con la pobreza extrema cayendo del 36% al 9% gracias al crecimiento asiático, pero la pandemia de COVID-19 provocó un retroceso histórico en 2020, aumentando la pobreza por primera vez en décadas, revirtiendo años de progreso. La recuperación es desigual, aunque se estima que para 2030, más de 575 millones de personas seguirán en pobreza extrema, y el progreso es más lento que antes.
3.2 Evolución capacidad adquisitiva
Aquí no es preciso añadir nada, todos notamos/padecemos ese incremento en el coste de la vida no acompañada por un incremento en la capacidad adquisitiva. en suma, peor calidad de vida. Cuestión global y que afecta en cualquier parte del mundo
3.3 Concentración riqueza/evolución global
La concentración de la riqueza mundial ha aumentado drásticamente, con el 10% más rico controlando alrededor del 75% de la riqueza global, mientras que el 50% más pobre apenas posee el 2%
Desde 1995, la participación del 0.001% más rico ha crecido del 4% al 6%, y la fortuna de los multimillonarios se ha duplicado en las últimas tres décadas, a un ritmo mucho más rápido que el de los sectores con menos recursos, exacerbando la desigualdad. Esta tendencia, impulsada por factores como la acumulación de capital, el clientelismo y la falta de impuestos progresivos, ha llevado a que el 1% más rico acumule más riqueza que el 95% restante, amenazando la estabilidad económica y social global.
Antes de la Segunda Guerra Mundial,
La concentración de la riqueza era extremadamente alta, con el 5% de la población poseyendo hasta el 75% de la riqueza total en algunos países (como en EE.UU. antes de la guerra), y el 1% más rico acaparaba más de la mitad de la riqueza en naciones como Francia y Reino Unido, un contraste marcado con la redistribución que siguió a la guerra, que fomentó el Estado de Bienestar y redujo estas desigualdades por décadas
De acuerdo al último informe de Oxfam En 2025, la riqueza conjunta de los milmillonarios en todo el mundo creció más de un 16%, tres veces más rápido que el promedio anual de los últimos cinco años, hasta alcanzar un máximo histórico de 18,3 billones de dólares, según el nuevo informe que publica Oxfam Intermón, coincidiendo con el inicio del Foro Económico Mundial de Davos. Desde 2020, la riqueza combinada de estos milmillonarios ha crecido un 81%.
Tal y como hemos plasmado en puntos anteriores, es posible, que el mundo haya mejorado a nivel global en diferentes índices como pueden ser educación básica, acceso agua potable, electricidad. Pero (y por desgracia/tragedia) el dato más importante es la concentración de riqueza (inquietante la extraordinaria similitud con el periodo de antes de la segunda guerra mundial) y las dificultades del ciudadano corriente para afrontar el coste de la vida (pérdida de poder adquisitivo), sobre todo en los países industrializados, que es dónde los votantes otorgan poder a gobiernos/corporaciones que deciden el destino mundial (de ahí su importancia)
A este incremento en la concentración de riqueza (como motivo de descontento) habría que añadir un nuevo elemento que hace más preocupante ese panorama. El canario en la mina de los bonos de Japón. El repunte de los bonos japoneses refleja una pérdida de confianza: más deuda, estímulos ineficaces y riesgo fiscal están empujando al alza los rendimientos de los bonos. Si estos aumentan se volverán más atractivos en comparación con los bonos del Tesoro estadounidense, lo que presionará al alza los costos de los intereses en Estados Unidos. En segundo lugar, cuanto mayor sea la dificultad de Japón para gestionar su deuda, más empezarán a preocuparse los inversores por otros países altamente endeudados. Un yen débil y tipos más altos amenazan con efectos en cadena: inflación, quiebras de empresas zombi y posibles tensiones en el sistema financiero. Un canario en la mina de la confianza económica global, en suma.
4. Auge extremismos
El punto 3.3 anterior es fundamental para poder explicar el ascenso de movimientos que propugnan respuestas básicas y simples antes problemas complejos. Y si sumamos a ese factor la información que nos inunda a través de redes sociales vía algoritmo (importante, muy importante) tenemos una ecuación bastante fiable para obtener un resultado empírico constante: los salvapatrias de toda la vida. Ante el estrés económico y la avalancha de información en redes/medios (algoritmos) se buscan respuestas sencillas y lugares donde reforzar nuestra propia identidad. Lo cual es aprovechado (sin rubor ni vergüenza alguna) por partidos/movimientos que propugnan soluciones básicas (e inviables) a problemas de calado. Siendo además un círculo vicioso, cuanto mayores son esos problemas, más se buscan las respuestas fáciles, obteniendo una mayor adhesión a dichos postulados, que se traduce en un mayor poder y representación de dichas organizaciones, lo cual redunda en un mayor visibilidad y amplificación de su mensaje/idea (esto Goebbels lo bordó…).
5. Crisis climática
No deberíamos olvidarnos nunca de este apartado, vamos como siempre, mal (muy mal) e iremos a peor. El mejor ejemplo de ello es la retirada de EEUU de casi todas las agencias globales. Las consecuencias, ya sabidas, parecen dar igual (fenómenos extremos, sequías, inundaciones, erosión). Un buen ejemplo (sumado a un gobierno incompetente y corrupto) sería Irán y la situación hídrica en el país. Aunque no hace falta irse tan lejos de acuerdo a Un informe del ‘think tank’ del agua de Naciones Unidas advierte de que su mal uso es ya una amenaza mundial. El Mediterráneo y el sur de Europa, entre las zonas más afectadas, adentrándonos en la era de la bancarrota hídrica mundial. Algunos de los “optimistas y esperanzadores datos” del informe son los que siguen. Alrededor del 70% de los principales acuíferos del mundo presentan descensos a largo plazo. El hundimiento del terreno, vinculado a la extracción excesiva de agua subterránea, afecta actualmente a más de seis millones de kilómetros cuadrados, casi el 5% de la superficie terrestre mundial y a casi 2.000 millones de personas. Más de la mitad de los grandes lagos del mundo han perdido agua desde principios de la década de 1990, lo que afecta a aproximadamente una cuarta parte de la población mundial. En las últimas cinco décadas, han desaparecido aproximadamente 410 millones de hectáreas de humedales naturales, una superficie tan grande como el conjunto de la Unión Europea. El mundo ya ha perdido más del 30% de su masa glaciar desde 1970 y la desaparición de estas zonas pone en peligro la seguridad hídrica de cientos de millones de personas que dependen de ríos que se alimentan de las masas de hielo
6. Conclusiones
El péndulo de la historia está girando, la cuestión es a dónde nos llevará. Aunque desaparezcan Trump, Putin, etc. el “status quo” de las últimas décadas ha desaparecido. las tensiones geopolíticas aumentan y la desconfianza es la moneda habitual. La desigualdad y concentración de riqueza y poder se encuentran en las cotas más altas vistas desde la segunda guerra mundial. Sumémosle la situación medioambiental, y al final al pobre péndulo no le queda más que pensar si pide un cambio de puesto a guadaña.
Hagan sus apuestas, todo al rojo o al negro (yo mejor a este último, guiño, guiño). Por mi parte me aferraré a mis referentes ideológicos, por un lado, Igor del jovencito Frankenstein y el miembro del Frente popular de Judea que exige su derecho a parir (¡disidentes ¡)