Gestión Activa, comisiones e impuestos: una crítica constructiva

Recientemente ha caído en nuestras manos un estudio de IESE firmado por Pablo Fernández, profesor de Finanzas de dicha institución, junto con Sofía Bañuls (asistente de investigación) y Juan Fernández Acín (investigador independiente). 

Dicho estudio analiza la evolución de los fondos de inversión disponibles para su venta en España entre 2005 y 2020 (datos obtenidos de Inverco) para determinar si han sido capaces de batir a las principales referencias de bolsa y deuda de nuestro país. 

La respuesta os la adelantamos ya: de media, la industria no ha sido capaz de conseguirlo.En concreto, el estudio calcula sobre un universo de 614 fondos con 15 años de historia un rendimiento medio del 1,9%; en ese mismo periodo, el Ibex 35 se anotó un 2,7% anualizado (50,2% acumulado), mientras que la inversión en bonos del Reino de España a 15 años habría generado un 3,4% promedio, o un 64,7% acumulado. 

Uno de los hallazgos interesantes del estudio es la enorme dispersión en los resultados de los fondos analizados; yéndonos a los extremos, es decir, tomando el fondo más rentable y el menos rentable en los últimos tres lustros, el primero habría generado para sus partícipes una rentabilidad total del 511% (12,82% anualizado), mientras que el menos rentable habría causado una pérdida patrimonial del 74% (-8,68% anualizado). 

Por tanto, concluye el estudio, “un euro, invertido en el 2005 en el fondo más rentable, se convirtió en 2020 en €6,11 mientras que invertido en el fondo menos rentable se convirtió en €0,26”.Otro aspecto que nos ha llamado la atención del estudio es la observación que realiza con respecto a la fiscalidad actual de los fondos de inversión.
 
Los autores del mismo explican que, si un inversor decidiera realizar directamente con su dinero las operaciones que haría el gestor de su fondo de inversión, el resultado en términos de rentabilidad sería sin embargo distinto: sí, se ahorraría el inversor las comisiones explícitas “y casi todas las ocultas”, pero incurriría en costes adicionales por custodia y transacción de valores y, lo más destacado, quien realizase inversiones directas en activos financieros tendría que pagar más impuestos que si canalizase esas inversiones a través de un fondo de inversión.El estudio arroja dos conclusiones muy claras sobre la confrontación entre lo que esperan los inversores y lo que obtienen de la industria de gestión de activos:
  1. El principal motivo para invertir en un fondo de inversión es poder obtener una rentabilidad superior a la que habría obtenido el inversor por su cuenta. Los fondos cobran una comisión que puede superar incluso el 2% precisamente a cambio de cumplir con su misión de batir al índice. Y, sin embargo, concluye el estudio, “los datos indican que muy pocos gestores se merecen las comisiones que cobran por su gestión”.
  2. En lo que respecta al plano impositivo, el estudio también es muy claro: “El resultado global de los fondos no justifica la discriminación fiscal a favor de los mismos. Es injusto que un inversor que realiza directamente con su dinero las mismas operaciones que realiza el gestor de su fondo de inversión pague más impuestos que el fondo y además antes”.
 

La autocrítica, motor de impulso para la industria

Son sin duda, datos devastadores para el conjunto de la industria, pero inspiradores para los que nos esforzamos por trasladar a nuestros partícipes un rendimiento superior al del índice de referencia con unas comisiones muy ajustadas, para que no tengan que pagar de más por el servicio que le estamos brindando.

De hecho, del análisis de la evolución de los fondos de inversión los autores del IESE llegan a dos conclusiones que refutan una vez más los valores que hemos defendido en Buy & Hold desde el mismo momento en que los socios decidimos crear esta gestora: el más importante, cobrar comisiones muy competitivas, lo que repercute en un rendimiento superior para los partícipes, y cobrarlas solo si nos hemos hecho merecedores de ellas, al ser capaces de superar los objetivos de rentabilidad que prometimos a los inversores que confiaron en nuestros productos. Buy & Hold figura entre las pocas gestoras españolas – si no es que somos los únicos- que se han comprometido públicamente a la devolución de la comisión si el fondo genera una performance inferior a la prometida en un horizonte de inversión predefinido.

En segundo lugar, pensamos que es muy importante ofrecer a los inversores toda clase de facilidades para contratar nuestros fondos, y que puedan contratarlos con la máxima seguridad jurídica. Por ese motivo hemos decidido llevarnos nuestros productos a Luxemburgo, ya que consideramos que la infraestructura desde este país nos da más flexibilidad para distribuir nuestros productos en España y empezar a venderlos en otros países de Europa, al tiempo que dejamos de estar expuestos a nuevos cambios en la política impositiva española que puedan ser perniciosos para los inversores finales.

En suma, aunque reconocemos que la gestión activa ha generado en su conjunto resultados que pueden ser cuestionables a ojos de los inversores, también creemos que en la industria hay mucho talento y profesionales sobradamente capaces de batir a sus índices, generando alfa para los inversores. En Buy & Hold pensamos que críticas constructivas como la del estudio de IESE que hoy comentamos ayudan a aprender y a progresar, porque nos obligan a ser mejores y esta mejoría repercute en nuestros clientes finales, que son quienes han depositado su confianza en nosotros para que protejamos y hagamos crecer su patrimonio.

¡Sé el primero en comentar!

Cookies en rankia.com

Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Configuración de cookies”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra política de cookies.

Aceptar