El seguro "anual renovable" lo es siempre que alguna de las dos partes contratantes no se oponga con los dos famosos meses de preaviso. De hacerlo, el contrato no se renueva y desaparece tanto la cobertura como la posibilidad de encontrar asegurador si existe una enfermedad declarada o edad avanzada.
Luego tenemos los seguros temporales en los que la prima se nivela: se cobra más al principio pero se diluye con el tiempo y, además, las primas pagadas en los primeros años pueden aportar un interés técnico a la operación de seguro reduciendo el coste total de forma importante: basta multiplicar la prima por años de duración y sale la cuenta. Evidentemente este seguro es más conveniente para un cliente largoplacista pero más difícil de vender por ser más caro de entrada (aunque, insisto, mucho más barato a largo plazo). Resultado: solo lo venden los profesionales.
Además, tenemos el "vida entera" que solo está disponible en las aseguradoras especializadas y que muchos mal llamados mediadores ni conocen. Se trata de un seguro que acompañará al asegurado toda la vida, hasta que realmente fallezca y lo haga a la edad que sea. Garantiza el capital siempre. El pago de primas puede ser vitalicio (se paga hasta el fallecimiento), temporal o único. Es un seguro muy interesante para gente con patrimonio importante, con hijos minusválidos que deben contar con asistencia económica sí o sí, para key man en la empresa familiar, etc.
La tarifa distinta entre hombres y mujeres se justifica por una mayor expectativa de vida pero es un dato que sigue un comportamiento estocástico y existen indicios de que los nuevos hábitos de la mujer conllevan que reduzca drásticamente ese diferencial con respecto al varón y, con ello, que se aproximen las esperanzas de vida de ambos sexos.
Saludos,