Avalancha de pisos en ventas? que no se venden?
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Avalancha de pisos en venta ¿que no se venden?
ALFONSO PAJUELO
Todos creíamos, porque así nos lo habían dicho oficialmente, que la economía creció en 2003 al 2,3% gracias al consumo interno, los fondos comunitarios y la construcción, por terceras partes. Pero ha llegado el Colegio de Ingenieros, Caminos, Canales y Puertos a informarnos de que el sector de la construcciónb facturó el pasado año un cortito 5,4% más, lo que deja perplejo al observador porque las cuentas no cuadran.
Aun cuadran menos cuando calculan que la edificación, ya saben, vivienda y oficina, apenas creció en facturación un 4% en 2003. Y eso que en 2003 se supone que se construyeron 700.000 viviendas. Es indudable que algo falla en las cuentas. O bien toda la pelota está en el sector inmobiliario y nos han despistado con la construcción.
En cuanlquier caso hay un dato en el sector del ladrillo y el hormigón que llama poderosamente la atención, como es el número de empresas que operan: 89.000 en toda España. Ese ejército de empresas dio trabajo a dos millones de personas, el 11% de la población activa. Vistos estos datos, todavía se entienden menos las grandes cifras. A no ser, claro, que una parte sustancial de esas 89.000 compañías operen en economía sumergida, o, haya una parte de las operaciones de la compañías en negro. O ambas cosas, que será lo más probable.
Aun así, con la escandera que hay formada resulta difícil creer que la facturación de la edificación en España haya crecido un ridículo 4%. Aquí falta dinero. O está en las inmobiliarias (si, además son constructoras, mejor) o el dinero opaco fiscalmente campa por sus respetos. O Ambas cosas, que será lo más probable.
Porque la burbuja que dicen que no existe tiene una característica generalmenbte admitida, como es que hay mucho inversor en negro ya que el ladrillo es una buena forma de blaquear. Bueno, la compra y la reforma, que de esta última merecería un capítulo aparte y dedicación especial de la Agencia Tributaria.
A propósito de la burbuja que no existe, el número de locales de agencias inmobiliarias es en Madrid más amplio que el de estancos y la mayoría están nuevecitos, oliendo a pintura como aquel que dice. Los cartelitos de pisos en venta que aparecen en los escaparates de estos locales aumentan día a día y resulta muy difícil ver a los empleados de estas oficinas atender a un cliente. Casi siempre están vacías. Pueder se una mera percepción personal fruto de la casualidad pero uno es muy andarín ya ya se fija con cuidado e interés. Insisto, cada vez hay más pisos en venta y menos actividad en las oficinas de las agencias inmobiliarias. Y esto no está relacionado con la construcción, son viviendas de segunda mano. Y, sin embargo, parece que se venden muchos pisos. ¿Qué está pasando?