Todo lo que no pagues ahora, lo sigues debiendo.
Si te aplican una carencia, sólo pagas intereses por lo que la cuota baja. Pero sigues debiendo el mismo capital por lo que cuando termine la carencia sigues debiendo lo mismo.
Esta solución es buena si tienes claro que el problema es transitorio; imagina que estás enfermo, dejas de trabajar pidiendo una excedencia y te reincorporarás al acabarla; para rebajar gastos pides la carencia.
Te sirve pero...
La pega de lo que te propongo (renegociar en plazo) es el coste de la novación y de que podrían incrementarte el precio de la hipoteca, que no está nada mal. ¿Qué te ofrece el banco?
Saludos