Entre unas semanas y varios meses, no es algo inmediato aunque no suele tardar más de unas semanas si la gestión la realizas desde el nuevo banco (algunos dan ese servicio de cambiarte ellos todas las domiciliaciones a la nueva cuenta con ellos), aunque como siempre lo importante es que no canceles la cuenta vieja hasta que asegurarte que te llegan los pagos e ingresos a la nueva, obviamente.