Siria lleva mucho tiempo en el punto de mira de la Casa Blanca; no por sus recursos naturales desde luego, pero sí porque Siria es un enemigo recalcitrante del Estado de Israel, y su vencidad es un peligro potencial. Por tanto los planes para invadir ese país deben estar siempre a punto en los archivos del Pentágono, a la espera de que se den las condiciones idóneas.
Por esto, en otras circunstancias no me hubiera sorprendido un ataque frontal de EE.UU contra el régimen de los Assad, estructura granítica donde las haya, que consolidó su poder a lo largo de décadas de férrea represión de todo tipo de oposición política (véase lo sucedido en Hama en 1982). Pero el viejo Hafez ya murió, le ha sucedido el más ilustrado de sus hijos, Bashar, y además ahora parece como si la Historia, detenida durante décadas, se hubiera puesto en marcha de repente y el mundo árabe tuviera prisa por recuperar el tiempo perdido. Tal vez sea posible una reforma política express también en Siria y si esto a su vez les lleva a firmar la paz con el estado hebreo.... habrá valido la pena esperar xD